La relación de vencedores de etapa del Tour, secuestrado por la voracidad de Pogacar en la cúspide, deja un listado de grandes nombres posándose sobre las victorias parciales. A los cinco laureles del esloveno, se le han de sumar las tres triunfos de Merlier, los dos de Evenepoel, Van der Poel y Carapaz, y las victorias de Del Toro, Pedersen, Kooij, Philipsen, Wærenskjold y Schmid.
El primer día la victoria fue para el Visma en crono por equipos de Barcelona. Cada victoria, salvo las que pertenecen al racimo de Pogacar, donde siempre se impuso desde la superioridad, ha enfatizado la dificultad extrema que entraña alcanzar un triunfo en la carrera más exigente del mundo por la participación, que concentra a los mejores en su momento álgido, y por la velocidad, meteórica en la que se corre. Ha sido el Tour más rápido de la historia, superando la marca de 2025.
El adiós de Ion Izagirre
En ese escenario de obligada excelencia, la participación vasca en el Tour no pudo sobresalir. Ion Izagirre, dos veces ganador de etapa en la Grande Boucle, en 2016 y 2023, suya es la última conquista vasca en la carrera francesa, acudió a su baile final en el hexágono con 37 años.
"Sabía que eran mis últimas vueltas en el Tour y de mi carrera profesional. Ha sido un día muy bonito, en un circuito muy especial y con un ambiente increíble. He sentido algo especial, con presencia de mis familiares. Un viaje que termino, que ha sido muy bonito", comentó en meta el ciclista de Ormaiztegi.
Se empeñó el de Ormaiztegi en tratar de encontrar una grieta por la que hacer palanca y poder celebrar una victoria. No lo consiguió Izagirre, siempre atento a las escapadas que podían llegar a buen puerto.
Gran interprete de la carrera, experimentado y con una gran lectura de las corrientes que se mueven dentro del pelotón, Izagirre estuvo presente en varias fugas. Sucedió que no pudo responder al elevadísimo listón que se impuso en esas aventuras. El Tour hacía una criba desmesurada.
Estuvo presente Izagirre en la fuga camino de Foix, en la cuarta etapa, en la que se armó hacia Belfort en la 13ª jornada y en la que se remató en Alpe d’Huez en el decimonoveno día de competición. Su mejor resultado fue la 18ª plaza y una vigésima tras acumular en total 450 kilómetros en fuga.
Ion Izagirre, en los Campos Elíseos de París.
"El Tour no ha sido el esperado, venía con otras ambiciones, al menos estar en la disputa de alguna victoria de etapa. He podido coger alguna fuga, peo lejos de disputar el triunfo etapa. Tengo una sensación agridulce, pero el equipo ha buscado la victoria en París. Queda otra parte de la temporada", señaló Izagirre.
Aranburu y Azparren
Su compañero de equipo en el Cofidis, Alex Aranburu, compartió un par de fugas (sumó 195 kilómetros en esas pasajes), pero tuvo muchos menos recorrido que el veterano Ion Izagirre. El de Ezkio no encontró su mejor versión en la carrera francesa, que no perdona ni un ápice.
Contribuyó Aranburu a la colocación para los esprints disputados por Fretin, el velocista de la formación gala.
La tarea de Xabier Mikel Azparren, debutante en el Tour, era la de proteger en el llano y en las llegadas a Tom Pidcock, su jefe de filas. El donostiarra completó su cometido de forma notable. Se dejó ver en una fuga por las calles de París en el primer paso por la cota de Montmartre.