La apuesta de Iberdrola por Caruna, la mayor distribuidora eléctrica de Finlandia, no solo ha reforzado la presencia internacional de la compañía. La compra también ha convencido a los analistas, quienes destacan que la operación fortalece la estrategia del grupo al aumentar su exposición al negocio de redes reguladas de alta calidad en un país tan solvente.
Los expertos de Mediobanca consideran que la compra de Caruna confirma la fortaleza del modelo de Iberdrola, basado en desarrollar infraestructuras energéticas en países con elevada calidad crediticia y marcos regulatorios estables. En este sentido, los analistas de la entidad italiana incorporan a Caruna a sus previsiones a partir de 2027, lo que les lleva a elevar un 1,5% sus estimaciones de beneficio por acción (BPA) desde ese ejercicio.
También destacan el atractivo del mercado finlandés para este tipo de inversiones. La electrificación de la economía y el auge de la digitalización auguran un fuerte incremento de la demanda eléctrica hasta 2030, mientras que el marco regulatorio permanecerá vigente hasta 2031 y garantiza una rentabilidad sobre fondos propios cercana al 8%.
El optimismo también se refleja en las previsiones de JB Capital. La firma ha elevado alrededor de un 11 % su estimación de beneficio neto reportado para 2026 y ahora espera un crecimiento interanual cercano al 10%, superior a la previsión facilitada por la propia energética.
Para los analistas de la firma, la adquisición de Caruna encaja plenamente en la hoja de ruta de Iberdrola y refuerza uno de los negocios donde el grupo cuenta con mayores ventajas competitivas.
Desembarco en Finlandia
La operación, anunciada el pasado 21 de julio, valora el 100 % de Caruna en cerca de 5.000 millones de euros, incluyendo su deuda financiera. Iberdrola desembolsará 2.014 millones de euros para adquirir el 80 % de los fondos propios de la compañía, actualmente en manos del fondo canadiense Ontario Teachers y de la estadounidense KKR, mientras que los fondos de pensiones nórdicos AMF y Elo mantendrán el 20 % restante.
Caruna suministra electricidad a 1,5 millones de personas, más del 20 % de la población finlandesa, y opera una red de unos 89.000 kilómetros, el 67 % de ellos soterrados. La empresa opera en el área metropolitana de Helsinki y en la región de Joensuu, así como en otras zonas del oeste y el nordeste del país.