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La compraste con buenas intenciones. Una crema de verduras, una guarnición al horno, alguna cena de esas que organizas mentalmente mientras haces la compra. Pero llegaron las prisas, cambiaste de menú y la calabaza sigue en la nevera. Cada vez que abres el cajón te acuerdas de ella; cada vez que lo cierras, decides que mañana.
Estas tortitas saladas de calabaza y queso son una forma sencilla de darle salida sin encender el horno ni sacar la batidora. La calabaza se utiliza rallada y se mezcla con unos pocos ingredientes hasta formar una masa que se cocina directamente en la sartén. Quedan doradas por fuera, tiernas por dentro y sirven tanto para una cena con ensalada como para acompañar otro plato.
El queso aporta el contrapunto salado a su dulzor. Puedes utilizar uno curado que tengas abierto o combinarlo con un poco de mozzarella si buscas un interior más fundente. También admiten un toque de comino, pimienta o pimentón: pequeños cambios para aprovechar lo que ya hay en la cocina.
Ingredientes para dos personas
- 300 gramos de calabaza pelada y sin semillas.
- 1 huevo.
- 60 gramos de queso rallado.
- 40 gramos de harina de trigo.
- 1 diente de ajo pequeño.
- Pimienta negra.
- Sal.
- Aceite de oliva.
Elaboración
1. Ralla la calabaza. Utiliza los agujeros gruesos del rallador. Ponla en un paño limpio y aprieta para retirar parte de su humedad. Este paso ayuda a que la mezcla tenga consistencia y las tortitas se doren mejor.
2. Prepara la masa. Bate el huevo en un bol y añade la calabaza, el queso, la harina y el ajo picado muy fino. Incorpora pimienta y una pizca de sal, teniendo en cuenta que el queso ya aporta. Mezcla hasta que los ingredientes queden bien repartidos. Si la masa está demasiado húmeda y no mantiene la forma, añade un poco más de harina.
Preparación de unas tortitas de calabaza, desde la mezcla de los ingredientes hasta su cocción en la sartén.
3. Forma las tortitas. Calienta una sartén antiadherente con un poco de aceite. Deposita porciones de la mezcla con una cuchara y aplástalas suavemente. Hazlas pequeñas y finas para que la calabaza se cocine bien.
4. Cocina por ambos lados. Déjalas a fuego medio unos cuatro minutos por cada cara, hasta que estén doradas y el interior esté cocinado. Trabaja en tandas para poder darles la vuelta con comodidad.
5. Sirve recién hechas. Acompáñalas con una ensalada o con una salsa de yogur natural, unas gotas de limón y pimienta.
La clave
Escurrir la calabaza y hacer las tortitas finas. Si conservan demasiada humedad o quedan muy gruesas, pueden dorarse por fuera y seguir crudas por dentro. La harina debe ayudar a unir la mezcla, sin quitarle protagonismo a la verdura.