EL próximo 23 de septiembre, el Kultur Etxe de Busturia se convertirá en el epicentro social y emocional de Busturialdea y Lea-Artibai con el inicio de una nueva edición de los premios LABORAL KUTXA DEIA HEMENDIK. Este certamen rinde, como cada año, un merecido homenaje a aquellas personas, agrupaciones y entidades locales que, desde la vocación, el trabajo silencioso, la entrega deportiva, la cultura viva o el cuidado de la comunidad, se implican y crean el tejido humano de sus pueblos. En esta ocasión, los galardones ponen el foco en la vocación, la cultura la dinamización intergeneracional y la memoria histórica.
86 años capturando en imágenes la memoria de Murueta
Es el caso de Mikel Zaldegi, alma mater de Murueta Films, quien sigue capturando en imágenes la memoria viva y la historia del municipio
A sus 86 años, la vitalidad de quien ha dedicado su vida al mar, a la fábrica y a la cámara de fotos resulta contagiosa. Tras jubilarse y fijar su residencia en Murueta, este vecino natural de Kortezubi puso en marcha en 2010 la iniciativa Murueta Films con un propósito puramente altruista: registrar en vídeo cada acontecimiento, fiesta, excursión y obra de la localidad para que el patrimonio audiovisual del municipio permanezca al alcance de todos sus habitantes.
“Esto es pura afición”, insiste con modestia cuando se le pregunta por su implicación. Su pasión por la imagen se remonta a su juventud, cuando adquirió sus primeros tomavistas. A lo largo de más de seis décadas ha presenciado toda la evolución tecnológica del sector, desde las icónicas cámaras Leica hasta los actuales dispositivos digitales. Sin embargo, mantiene intacto su método artesanal: graba los actos principales, edita el material recopilado y lo cede al Ayuntamiento para que cada final de año se organice una proyección pública.
En un municipio que roza los 300 habitantes, la labor de Murueta Films adquiere un valor humano incalculable. “Especialmente gratificante es poder registrar cómo los jovencitos van evolucionando y convirtiéndose en mayores. También puede visualizarse cómo actuaban los que ya nos dejaron. Al ser un pueblo pequeño, nuestras vivencias son muy, muy cercanas”, relata.
Sin cobrar un solo euro por su trabajo y compaginando esta labor con los vídeos familiares y de la asociación de jubilados de Maier, el creador de Murueta Films acoge el galardón Hemendik con sorpresa y una franca sonrisa. “A mí esto para mí es una afición, así que el premio, perfecto”, concluye con el entusiasmo intacto de quien sigue dispuesto a colocarse detrás del objetivo para filmar a sus vecinos.
Un relevo generacional garantizado para impulsar el deporte de montaña
Y el compromiso con el entorno natural de Gautegiz Arteaga tiene un nombre propio: Gartiape Mendi Kluba. Surgido en 2015 de la inquietud de una decena de amigos del pueblo deseosos de dinamizar la actividad física en el municipio, el club ha sabido superar el paso del tiempo y renovar su estructura para encarar el futuro con optimismo y garantías de continuidad.
Durante casi una década, un núcleo reducido de cinco miembros asumió la responsabilidad de estructurar las citas clásicas del calendario local, como la Mendi Martxa, las salidas en bicicleta y el tradicional cross con motivo del día de San Polikarpo. Un esfuerzo al que siempre se ha sumado la colaboración desinteresada del vecindario en tareas fundamentales de logística. “Para organizar estos eventos se necesita mucha gente y, por suerte, siempre contamos con la ayuda de las y los vecinos para ello”, subrayan desde la entidad, destacando también el respaldo del txoko Gazteluzar y del propio Consistorio.
El año 2026 ha marcado un hito decisivo en la historia de este colectivo gracias a la entrada de una junta directiva renovada e integrada por jóvenes de la localidad. Este relevo generacional ha demostrado de inmediato su capacidad organizativa con la celebración, el pasado 13 de septiembre, de la 11ª edición de la Mendi Martxa, que cosechó un éxito rotundo de participación y organización con más de 400 inscripciones.
Con las fuerzas renovadas y el empuje de la juventud, el Gartiape Mendi Kluba mira al mañana con la intención de mantener vivas las pruebas consolidadas y diseñar nuevas carreras en la comarca. Una demostración clara de que la implicación vecinal y el amor por la montaña siguen latiendo con fuerza en Gautegiz Arteaga.
El triunfo del fútbol de base fundado desde el sentimiento de pertenencia
Este 2026 también está siendo decisivo para el equipo de fútbol de Busturia, la Sociedad Deportiva Busturia Ur-Zelai, trascendiendo de lo puramente deportivo. Aunque los resultados hayan acompañado —con el ascenso del primer equipo a 2ª Regional y el título conquistado por el conjunto alevín—, la verdadera victoria del club reside en la consolidación de un proyecto comunitario que ha devuelto la ilusión futbolística al municipio. “Para nosotros es un verdadero éxito ver cómo niños y niñas de nuestro pueblo y de la comarca encuentran un lugar donde relacionarse, practicar deporte y compartir buenos momentos al mismo tiempo que mejoran deportivamente y crecen a nivel personal”, afirman satisfechos desde la directiva.
El proyecto nació hace unos años impulsado por una necesidad concreta de las familias locales. Un grupo de madres y padres se planteó la razón por la que sus hijos debían desplazarse obligatoriamente a Gernika o Bermeo para competir al fútbol. Decididos a transformar esa realidad, fundaron el club sobre unos pilares claros: la apertura total, la inclusión sin importar el nivel técnico y la formación en valores por encima del marcador. “Queríamos tener un espacio deportivo propio donde nuestros niños y niñas pudieran crecer y disfrutar del fútbol cerca de casa. El deporte base tiene que ser, sobre todo, un espacio de aprendizaje, diversión, amistad y formación en valores”, recuerdan.
Actualmente, el Ur-Zelai cuenta con cuatro equipos estructurados: un Regional con cerca de 25 fichas, dos infantiles con alrededor de 17 jugadores cada uno y un alevín de 16 niños, además de varios jóvenes que acuden regularmente a los entrenamientos. Uno de los mayores empeños de la entidad es la creación de una sección femenina sólida: “Todos los años intentamos sacar un equipo femenino. Creemos que es fundamental que las niñas tengan también referentes y un espacio propio dentro del club”.
Más allá de los terrenos de juego, el Ur-Zelai ha logrado erigirse en un punto de encuentro intergeneracional donde se fomenta de manera natural el euskera y la convivencia. “Queremos que el club sea cada vez más del pueblo y para el pueblo. Que cuando haya partido en Busturia haya gente en el campo y que los niños crezcan viendo que tienen un equipo que representa a su pueblo. El verdadero éxito será que dentro de unos años haya jóvenes que puedan decir con orgullo: ‘Yo jugué en el equipo de Busturia’”.
Treinta y cinco años ofreciendo espacio, cultura y acompañamiento a los mayores
Y también en Busturia, en 1991, la inquietud de un grupo de vecinos que buscaba un lugar de encuentro donde combatir la soledad y articular actividades socioculturales, crearon la Asociación de Tercera Edad, la cual se ha consolidado como un pilar imprescindible para el bienestar social del municipio. En la actualidad, el colectivo integra a 193 socios y cuenta con una junta directiva formada por diez personas que trabajan de manera altruista.
La agenda anual de la entidad destaca por su dinamismo y diversidad. A lo largo del ejercicio organizan tres excursiones de marcado carácter cultural con visitas guiadas a museos y patrimonio, así como cuatro comidas de fraternidad. En una de estas citas gastronómicas se rinde un emotivo homenaje anual a todos los vecinos y vecinas de Busturia que cumplen 80 años, poniendo en valor su aportación vital a la comunidad.
La música y el compromiso social también ocupan un lugar central en su programación. La asociación cuenta con su propio coro, agrupación que ofrece dos conciertos anuales en la residencia de mayores de Arrotegui y participa activamente en las festividades de San Juan. “En cuanto a nuestra labor, lo más importante es el acompañamiento de los mayores en los eventos del pueblo y en salidas comarcales como la Feria del Pescado de Bermeo o el Último Lunes de Octubre de Gernika”, explica Jabi Allika.
Siete décadas manteniendo viva la tradición musical y el patrimonio de Lekeitio
Y hablar de la vida festiva y cultural de Lekeitio es hablar de Itxaropena Txistu Taldea. Con cerca de 70 años de trayectoria ininterrumpida desde que iniciara su andadura, la formación se ha convertido en el alma sonora de la villa marinera.
Hoy en día, el grupo está compuesto por entre 25 y 30 txistularis de distintas edades que han recogido con orgullo el testigo de las generaciones precedentes. Su presencia resulta indispensable en los pasacalles que animan el municipio, así como en las citas solemnes de San Pedro —acompañando el baile de la Kaxarranka y la Emakumeen Aurreskua— o en las celebraciones navideñas, donde acuden a tocar para los residentes de la tercera edad y colaboran con la llegada del Olentzero.
Uno de sus hitos anuales más exigentes es el gran concierto de las fiestas de San Antolín, una cita multitudinaria que requiere meses de intensos ensayos y en la que el txistu se fusiona en el escenario con instrumentos de metal, coros, dantzaris y bertsolaris. Además, el colectivo presta su apoyo constante a los grupos de dantza de Lea-Artibai, como Etorkizuna en Lekeitio o Zerutxu en Markina-Xemein, al tiempo que fomenta la enseñanza del instrumento en la Musika Eskola local para garantizar la cantera.
“Para nosotras y nosotros es un gran impulso recibir este premio porque reconoce el trabajo que realizamos en nuestro municipio. Nuestro objetivo es mantener vivo el txistu y reunir partituras de músicos que han pasado por nuestro pueblo para hacer llegar nuestro legado musical a las nuevas generaciones”, afirman con entusiasmo ante la concesión del Hemendik Saria.
75 años impulsando la creación artística desde Bermeo
En esta edición también hay una sección destacada para el arte con el premio a Barroeta Arte elkartea de Bermeo, que lleva 75 años impulsando la creación artística y la solidaridad local y comarcal. En este año de celebración aseguran haber “echado la casa por la ventana” con tres iniciativas principales, reuniendo a ciudadanos y artistas de todas las edades, y con el objetivo de fortalecer la red social y cultural a nivel local. Exposiciones, cursos e itinerarios por diferentes localidades son el motor principal de la asociación.
En estos momentos, Barroeta Arte elkartea está formada por unas 140 personas. Entre estos miembros, unos participan en cursos y otros desarrollan por sí mismos su labor creativa. Dentro del grupo se favorece la convivencia y transmisión entre las diferentes generaciones, ya que los vínculos entre jóvenes y adultos son fuertes.
Historia viva y el latido periodístico de Busturialdea
Y qué decir de Jose Antonio Uriarte, ‘Itxaso’, comunicador por antonomasia, que encarna la historia viva y el latido periodístico de Busturialdea. Su idilio con la profesión arrancó con apenas 7 años, jugando a sacar fotos con una cámara casera de madera por la que cobraba “una perra gorda”, fascinado por el sonido del magnetofón del periodista gernikarra Carlos Maguna. Aquella devoción infantil se materializó a los 14 años cuando su padre le compró su primer magnetófono real en Ojanguren, convirtiéndose de forma pionera en el cronista sonoro de las vivencias de su Gernika-Lumo.
Aunque inició sus estudios como delineante e incluso llegó a ser el primer delineante de la fábrica Inama, el “veneno” de la comunicación terminó por atraparlo definitivamente. Tras sus pinitos en la cámara cinematográfica llegando a estrenar una película local que colapsó las calles de Gernika—, Uriarte debutó como comentarista deportivo para Radio Popular. De ahí dio el salto como el primer corresponsal periodístico de la comarca de Busturialdea.
Su carácter emprendedor e inquieto le llevó en 1987 a impulsar Gernika Irratia y posteriormente, asoció su proyecto a la de Editorial Iparraguirre-DEIA para consolidar la sintonía de Onda Vasca en el territorio. Sin embargo, su ambición divulgativa no se detuvo en las ondas “montar la radio fue un reto, pero montar la tele... de eso es de lo que estoy realmente orgulloso”, confiesa Uriarte. Así nació Urdaibai Telebista, que más tarde trasladó sus repetidores a Burgoa y al monte Oiz para refundarse como Oizmendi Telebista, “todavía está en marcha, así que algo habremos hecho bien” nos dice.
Voz inconfundible durante medio siglo en la tradición de los Marijeses, ‘Itxaso’ disfruta hoy de su jubilación y asegura haber dejado de lado el mundo de la comunicación.