Condensar casi tres años de guerra, el contexto histórico anterior y todo lo que vino después. Hacerlo con rigor, en este tiempo de desinformación, bulos y 'fake news'. Y hacerlo en un formato, el de novela gráfica, que está muy en boga y que está demostrando que es una herramienta muy válida para llegar, sobre todo, a las generaciones más jóvenes. "España partida en dos" es una obra a seis manos. El guionista Miguel Casanova y el ilustrador Carles Esquembre han adaptado el ensayo del mismo título, "España partida en dos" del catedrático de Historia Contemporánea Julián Casanova. Éste último y Carles Esquembre nos han presentado hoy la obra en Las mañanas de Onda Vasca.
“ 'El problema es la ignorancia voluntaria de ahora ”
Julián Casanova, Catedrático de Historia Contemporánea
Esta audaz propuesta visual se enfrenta constantemente al desafío de delimitar las fronteras entre la creación artística y la verdad empírica. Durante el proceso de documentación, el equipo mantuvo un continuo intercambio de impresiones para asegurar que los recursos dramáticos no distorsionaran los hechos reales, cuidando detalles tan específicos como la recreación del fusilamiento de Federico García Lorca.
La vigencia de la obra resulta especialmente oportuna en una época marcada por la sobreinformación y la tergiversación interesada del pasado con fines políticos. Casanova muestra su preocupación por la facilidad con la que se difunden visiones idílicas y falsas de la dictadura franquista, señalando que "el problema es la ignorancia voluntaria de ahora", un escenario preocupante donde multitud de ciudadanos prefieren "el bulo y la mentira" a pesar de tener a su alcance herramientas de información y décadas de investigaciones contrastadas. De este modo, la novela gráfica se posiciona no solo como una crónica de la quiebra democrática española y europea del siglo XX, sino como un escudo pedagógico frente a los discursos que pretenden desvirtuar la memoria histórica.