Actualizado hace 34 minutos
Las dietas son uno de los conceptos que conviene revisar en una nómina, especialmente cuando representan una parte importante de los ingresos mensuales.
El abogado laboralista Juanma Lorente ha advertido sobre las posibles consecuencias de cobrar una parte significativa del salario bajo este concepto y ha recomendado prestar atención a cómo se distribuye la remuneración.
"Muchísimo cuidado con este detalle de tu nómina. Sin darte cuenta puedes acabar arruinado", advierte el abogado, que pone el foco en los efectos que puede tener esta práctica cuando un trabajador necesita acceder a determinadas prestaciones de la Seguridad Social.
¿Qué son las dietas en una nómina?
Las dietas son cantidades que una empresa abona a sus trabajadores para compensar determinados gastos relacionados con el trabajo, como los desplazamientos, las comidas o el alojamiento cuando deben trabajar fuera de su lugar habitual.
Por regla general, no constituyen salario cuando responden a gastos reales y cumplen los requisitos legales aplicables.
Por eso, es importante distinguir entre las dietas que compensan gastos laborales y las cantidades que, pese a aparecer bajo esa denominación en la nómina, podrían corresponder realmente a una parte del salario.
Mujer realizando cálculos de sus nóminas
¿Por qué debes revisar cuánto cobras en concepto de dietas?
Lorente advierte especialmente a quienes perciben salarios elevados, situados aproximadamente entre los 2.000 y los 3.000 euros mensuales o por encima de esas cantidades, que revisen los conceptos incluidos en su nómina.
"Si la mayoría de tu salario está repartido en concepto de dietas, tienes un gran problema. Porque mañana, si te das de baja médica, ese concepto de dietas desaparece, y solo vas a cobrar un porcentaje del resto del sueldo", señala.
El abogado plantea así un escenario en el que una parte importante de los ingresos no se tiene en cuenta para calcular determinadas prestaciones. No obstante, el resultado concreto depende de la naturaleza real de esos pagos, de las bases de cotización y de las reglas aplicables a cada prestación.
Un ejemplo: sueldo de 3.000 euros con 1.500 en dietas
Para ilustrar el problema, Lorente pone el ejemplo de un trabajador que percibe 3.000 euros mensuales, de los cuales 1.500 euros figuran como dietas.
En ese supuesto, si las cantidades abonadas como dietas no forman parte de la base reguladora correspondiente, la prestación podría calcularse sobre una cantidad inferior a la que el trabajador recibe habitualmente. Por tanto, sus ingresos durante una baja médica podrían reducirse considerablemente.
"Esto lo hacen las empresas para pagar menos por ti en la seguridad social (...) Pero claro, si mañana te vas al paro, te das de baja por cualquier razón, o incluso te jubilas, pasa exactamente lo mismo: las dietas no se van a tener en cuenta", explica.
Cómo comprobar si las dietas afectan a tus prestaciones
Para evitar sorpresas, conviene comprobar qué cantidades aparecen en la nómina como salario, cuáles figuran como dietas y qué importes se incluyen en la base de cotización. También es recomendable contrastar esos datos con las condiciones reales en las que se abonan los gastos.
Las dietas auténticas pueden quedar excluidas de cotización dentro de los límites y requisitos establecidos legalmente. Sin embargo, si una cantidad denominada dieta encubre realmente una retribución salarial, su tratamiento puede ser diferente.
En definitiva, revisar la nómina no solo permite conocer cuánto se cobra cada mes, sino también comprobar si las bases utilizadas para calcular futuras prestaciones reflejan correctamente la remuneración. Ante cualquier duda, un asesor laboral o la Tesorería General de la Seguridad Social pueden ayudar a aclarar la situación.