Juan María Aburto está viviendo una Aste Nagusia diferente. Son sus últimas fiestas como alcalde de Bilbao y reconoce que está afrontando estos días con más intensidad y emoción de lo habitual. En una entrevista en Onda Vasca, Aburto ha hecho balance de una semana que, a falta del último fin de semana, ya ha reunido a más de un millón de personas en las calles de la capital vizcaína. El alcalde considera que las fiestas están transcurriendo en líneas generales de manera positiva, con una buena respuesta de la ciudadanía y una ciudad que, además, empieza a recibir visitantes que llegan expresamente atraídos por Aste Nagusia.
Uno de los aspectos que más ha destacado es precisamente la participación de las familias y de los más pequeños. Aburto se queda con espacios como el Txikigune y con el tradicional Desfile de la Ballena, dos de los momentos que, a su juicio, mejor representan el carácter familiar de las fiestas. También ha puesto en valor el trabajo de los servicios de limpieza, a los que considera "uno de los grandes protagonistas" de Aste Nagusia por conseguir que la ciudad vuelva a estar limpia cada mañana después de las noches festivas. En el lado negativo, el alcalde sitúa la falta de respeto entre las personas y reclama que este valor se convierta en una de las claves de las fiestas.
En materia de seguridad, Aburto asegura que la tendencia está siendo positiva pese a la enorme afluencia de personas. Los principales incidentes están relacionados con hurtos y agresiones sexistas, mientras que la Policía Municipal y la Ertzaintza mantienen un importante dispositivo preventivo. El alcalde también ha defendido la actuación contra la venta ambulante de alimentos de dudosa procedencia y ha pedido a la ciudadanía que no consuma estos productos por el riesgo que pueden suponer para la salud. Además, ha reivindicado la colaboración con Bilboko Konpartsak, aunque ha marcado distancias respecto a la gestión de la seguridad y ha insistido en que "la seguridad no se negocia".