Los campings de Euskadi afrontan el verano con unas previsiones muy positivas tras un inicio de temporada más discreto. Su presidente, Juan Luis Sáez, asegura que las reservas para la segunda quincena de julio y, especialmente, para agosto apuntan a una ocupación cercana al lleno. El incremento del turismo europeo, especialmente de visitantes procedentes de Alemania y Países Bajos, junto al atractivo del clima, la gastronomía y el paisaje vasco, están impulsando una campaña que podría convertirse en una de las mejores de los últimos años.
Sáez destacó que la imagen tradicional del camping ha cambiado por completo. Actualmente, estos establecimientos ofrecen bungalows totalmente equipados, glamping, piscinas, restaurantes y servicios comparables a los de un hotel, todo ello en un entorno natural. Además, explicó que el sector se adapta constantemente a las nuevas demandas de los clientes, incorporando mejoras como aire acondicionado, puntos de recarga para vehículos eléctricos o instalaciones más sostenibles.
El presidente de la Federación Vasca de Campings señaló también que cada vez se realizan más reservas con antelación y que el objetivo del sector pasa por reducir la estacionalidad, atrayendo visitantes durante más meses del año. En ese sentido, subrayó que los campings se han convertido también en un punto de información turística, orientando a los visitantes sobre qué visitar, dónde comer o cómo descubrir el entorno. "Si te quedas dormido, en el mundo del camping te has quedado atrás", resumió Sáez, insistiendo en la necesidad de innovar continuamente para responder a un cliente cada vez más exigente.