Gipuzkoa

Jon Plazaola: “Tengo a mis ídolos cerca y eso me aporta una base firme”

El actor urretxuarra está llevando a los escenarios actualmente su monólogo AA Aita y colabora con el programa de televisión Gaupasa
El actor urretxuarra Jon Plazaola.
El actor urretxuarra Jon Plazaola. / Javier Naval

Actualizado hace 4 minutos

Urola Garaia es también tierra de artistas y uno de los más conocidos es el actor urretxuarra Jon Plazaola. En la actualidad, está llevando a los escenarios su monólogo AA Aita y colabora con el programa de televisión Gaupasa. Además, acaba de grabar una serie para RTVE.

Ha estado en Madrid, grabando una serie.

Se titula Rojo sobre blanco. No sé cuándo se estrenará. Es una serie policíaca. Los actores protagonistas son María Hervás y Hugo Silva. También trabajan Irene Arcos, Pablo Derqui y Manu Baqueiro, entre otros. Es la historia de una mujer que entra en una comisaría. Le pasan una información relacionada con la desaparición de su padre y comienza su búsqueda. Yo soy la expareja de la protagonista. He cambiado de opción sexual y tengo novio. María Hervás y yo tenemos un hijo en común. Junto con su madre, formamos su universo familiar. Hemos grabado ocho capítulos de 70 minutos.

¿Cómo se lleva ser padre de un niño pequeño y a la vez actor que tiene que viajar a menudo?

Bueno, igual que una madre compagina la maternidad con el trabajo de su tienda (su pareja regenta una tienda en Zumarraga). A decir verdad, este proyecto ha sido bastante cómodo para mí, pues el personaje no tiene demasiado peso. Gracias a eso, no me he tenido que quedar en Madrid durante varios meses. He ido en días puntuales y he vuelto el mismo día o el siguiente. Han sido estancias cortas. La verdad es que me da más pereza que antes ir a Madrid, pues tengo que dejar a Natalia y Teo en casa. Pero bueno, las estancias cortas son llevaderas. Cuando supimos que Teo iba a nacer, decidí trabajar sobre todo en Euskal Herria. Cuando llegan encargos bonitos como este, los aprovecho y vuelvo feliz a casa.

Ha trabajado mucho en Madrid.

Conozco bien Madrid. La verdad es que para estancias cortas, me parece una ciudad muy cómoda. Pero en este momento de mi vida, no iría a Madrid a vivir. Toda nuestra red está en Urretxu y Zumarraga: abuelos, tíos... Los tenemos al lado y nos ayudan mucho. Urretxu y Zumarraga son mucho más adecuados que una ciudad grande como Madrid para educar a Teo. Vivimos en Vallecas en nuestra época de estudiantes y también he pasado temporadas en Madrid cuando he tenido trabajo allí. Disfruté mucho, pero me tocó pasar dos veranos seguidos en Madrid y acabé harto del calor. Al año siguiente grabé la serie Itxaso en Euskal Herria, en la costa, y me pregunté qué hacía en Madrid pudiendo tener eso. En Urretxu y Zumarraga puedes ir al monte saliendo desde casa. En Madrid tienes que coger el coche y soportar atascos para ir a la sierra. Serán cosas de la edad, pero hoy en día Madrid me gusta para ir a trabajar, visitar a los amigos, disfrutar de esa ciudad que tanto me ha dado y volver a casa.

Conoce bien Madrid, pero en Madrid también le conocerán bien. ¿Le paran mucho por la calle?

En Madrid, no especialmente. Un amigo me dijo el otro día que no era consciente de cuánto me conoce la gente en la calle. No sé si soy consciente o no, pues no le doy mucha importancia. No necesito camuflarme para salir a la calle. No intento evitar que me reconozcan. Además, en Madrid están acostumbrados a ver a gente mucho más famosa que yo. Por ello, no suelen reaccionar con sorpresa. Y Madrid está lleno de gente de fuera. Al igual que otras muchas ciudades, está padeciendo la gentrificación. Es una ciudad en la que se puede pasar desapercibido. En lo que respecta a Euskal Herria, la gente se te acerca con mucho respeto y es de agradecer. Si te reconocen, intentan no molestar. A veces les digo yo mismo que no me molesta. Es un privilegio que alguien se te acerque y te diga que le ha gustado tu trabajo. No pasa en todos los trabajos y debemos tomarlo como un privilegio.

Ha dicho que decidió trabajar sobre todo cerca de casa, pero el trabajo de actor es muy puñetero: si se rechazan ofertas, se corre el peligro de dejar de estar en el candelero.

Ese miedo siempre existe. El miedo a decir que no a una propuesta y a ser olvidado por ello. Tengo una gran suerte: una parte de mi trabajo depende de mí desde que empecé. Es la parte de los monólogos y el teatro. Mientras haya alguien que escuche mis propuestas y me ayude a sacarlas adelante, no me faltará trabajo. Y soy yo el que elige si trabajar a nivel de Euskal Herria o a nivel estatal. Solemos andar haciendo equilibrios sobre la cuerda y tener esa red debajo me da tranquilidad. Y cuando me llegan ofertas, las tomo como un regalo. En esos otros trabajos no tengo tantas responsabilidades como en mis proyectos. Son otros los que se encargan de todo y yo solo tengo que interpretar un personaje.

Puesto a soñar, ¿qué le gustaría hacer?

Todos los trabajos son bienvenidos. No me falta trabajo y estoy trabajando a gusto. Me gusta dejar lugar a la sorpresas, no me gusta tener controlado el futuro. Si hay que pedir algo, aunque parezca poca cosa como sueño, me gustaría trabajar lo máximo posible en trabajos de ficción hechos en euskera. Creo que la ficción en euskera goza de muy buena salud y quedan muchos proyectos por sacar adelante. Y me gustaría participar en ellos.

¿Con qué actrices y actores le gustaría trabajar? ¿A quién admira?

A mucha gente, muchos de ellos cercanos. Me emociona ver que los que han sido ídolos nuestros desde que éramos niños están recibiendo premios a nivel estatal: Pinpix (José Ramón Soroiz), Kandido Uranga, Elena Irureta, Ane Gabarain, Nagore Aranburu… Hablo con orgullo de ellos. En este último proyecto (Rojo sobre blanco), sin ir más lejos, me han hablado de ellos. “¡Qué buenos son!”, me dicen. Yo les digo, con gran orgullo, que conocemos a José Ramón Soroiz desde niños, porque le veíamos en Bi eta Bat con Elena Irureta y Ane Gabarain. “¿Dónde estaban?”. Pues estaban ahí… Además, ver que ellos están recogiendo los frutos de su trabajo cuando ya tienen unos años, nos da grandes esperanzas: eso quiere decir que el camino es largo y hay que seguir sembrando, picando piedra. Con ello no quiero decir que el objetivo sean los premios, pero llevan trabajando toda la vida y les ha llegado el reconocimiento. De todos modos, desde mucho antes tenían ya nuestro reconocimiento. Han sido mis ídolos desde niños y me gustaría seguir trabajando con ellos. He tenido mucha suerte porque he trabajado con Ane Gabarain, Elena Irureta y Kandido Uranga, tengo relación con José Ramón Soroiz porque viene a ver mis obras… Eso es impresionante para mí: que José Ramón Soroiz venga a ver una obra nuestra, es un honor. Joseba Apaolaza… Todos han sido nuestros ídolos. Ayer me encontré con Klara Badiola en un doblaje en Irusoin y me emocioné. Tengo a mis ídolos cerca y eso me aporta una base firme.

2026-06-20T05:40:10+02:00
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