La relación sentimental de Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, y Alberto González Amador ha llegado a su fin. Después de meses de rumores sobre una posible crisis de pareja, ambos habrían decidido tomar caminos separados tras varios años juntos. Según publica LOC, la ruptura se ha producido de mutuo acuerdo y en un clima de cordialidad, después de una etapa especialmente complicada por la exposición pública de su vida privada.
La decisión llega después de varios meses de distanciamiento y de algunos cambios en la organización de su vida personal. Uno de los movimientos más significativos se produjo el pasado mes de agosto, cuando Ayuso abandonó la vivienda que compartía con el empresario en el madrileño distrito de Chamberí para trasladarse a una nueva residencia en Puerta de Hierro.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.
De acuerdo con las fuentes citadas por la publicación, la separación se ha desarrollado sin enfrentamientos y ambos mantienen una relación cordial. Por el momento, ni la presidenta de la Comunidad de Madrid ni su equipo de comunicación han realizado declaraciones públicas sobre la ruptura.
Una relación que comenzó en 2021
La historia de amor entre Ayuso y González Amador salió a la luz en 2021, cuando se publicaron unas fotografías de ambos durante una escapada a Ibiza. En aquel momento, el empresario fue presentado como un técnico sanitario, divorciado y padre de tres hijos.
Para la dirigente del Partido Popular, aquella relación suponía una nueva etapa sentimental después de su ruptura con Jairo Alonso, el peluquero con el que había mantenido una relación desde 2016.
Desde el inicio, González Amador optó por mantenerse alejado de los focos y acompañó a Ayuso en contadas ocasiones públicas e institucionales. La discreción fue una de las características de una relación que, con el paso del tiempo, terminó ocupando un espacio destacado en la actualidad política y mediática.
Alberto González Amador, a su llegada a los Juzgados de Plaza de Castilla, el pasado mes de junio.
La presión mediática y el proceso judicial, en el foco
La exposición pública de la pareja aumentó considerablemente durante el último año debido a la investigación fiscal que afecta al empresario. El procedimiento judicial convirtió también su entorno personal en objeto de atención informativa.
En particular, la vivienda que ambos compartían en Chamberí se situó en el centro de la polémica política y mediática en Madrid, al convertirse en uno de los escenarios vinculados a las informaciones sobre la situación de González Amador, que actualmente está procesado por presuntos delitos fiscales y falsedad documental relacionados con el impuesto de sociedades de su empresa. El caso se centra en unas facturas que habría utilizado para justificar gastos ficticios y reducir la cantidad de impuestos que debía pagar a Hacienda. La investigación afecta a los ejercicios fiscales de 2020 y 2021 y se originó a raíz de una inspección de la Agencia Tributaria. La cantidad presuntamente defraudada asciende a 350.951 euros.