Actualizado hace 2 horas
La montaña navarra ha revelado un misterio que permanecía oculto entre la maleza desde hace años. La Policía Foral se encuentra actualmente inmersa en una investigación tras el hallazgo fortuito de unos restos óseos humanos en las inmediaciones del refugio de Belagua, en el Pirineo navarro. El cuerpo, que según los primeros indicios correspondería a un hombre de origen francés, fue localizado en un avanzado estado de descomposición que sugiere que el fallecimiento no es reciente, sino que se produjo hace ya varios años.
Un hallazgo fortuito
El descubrimiento tuvo lugar el pasado miércoles, cuando una pareja de Pamplona que se encontraba alojada en el refugio de montaña decidió aprovechar las últimas horas del día para dar un paseo. Mientras caminaban por una senda que se interna en el bosque situado junto al conocido como llano de Eskilzarra, los excursionistas se toparon con una escena inesperada en un punto de vegetación espesa y poco transitado habitualmente.
En primera instancia, los paseantes divisaron una mochila y, metros más adelante, un toldo de plástico dispuesto de tal manera que servía como refugio o tienda de campaña improvisada. Al acercarse, descubrieron restos de prendas de ropa y diversos huesos humanos, entre los que destacaba de forma visible la caja torácica del cadáver, lo que motivó el aviso inmediato a los servicios de emergencia a través de SOS Navarra 112.
Un hombre de identidad francesa
Tras recibir la alerta, se desplazaron hasta el lugar patrullas de la Policía Foral de Sangüesa, agentes de la Brigada de Delitos contra las Personas y efectivos del parque de bomberos de Navascués. Durante la inspección ocular de la zona, los investigadores hallaron material de montaña y diversa documentación francesa entre las pertenencias del fallecido.
A pesar del hallazgo de estos papeles, el deterioro extremo de los mismos ha impedido, por el momento, una identificación formal y directa de la persona. No obstante, la naturaleza de los documentos y el hecho de que no se tratara de un documento de identidad oficial han llevado a los agentes a manejar la hipótesis de que podría tratarse de un ciudadano francés que vivía en la calle o llevaba un estilo de vida errante. Un dato relevante para los investigadores es que nadie había denunciado su desaparición en los últimos tiempos, lo que refuerza la teoría de un posible aislamiento social.
Muerte por causas naturales
Los restos óseos fueron trasladados al Instituto Navarro de Medicina Legal y Ciencias Forenses (INMLyCF) en Pamplona para ser sometidos a un análisis exhaustivo. Aunque los estudios forenses todavía no han podido precisar con exactitud la fecha del deceso, las autoridades insisten en que el fallecimiento se remontaría años atrás debido al estado de los huesos.
Tras las primeras indagaciones y el análisis de los restos, no se han encontrado indicios de traumatismos ni signos de una muerte violenta. Por este motivo, la principal línea de investigación apunta a que el hombre falleció por causas naturales mientras se encontraba acampado en la zona de Eskilzarra.
Análisis de personas desaparecidas
En la actualidad, la Policía Foral centra sus esfuerzos en cruzar los datos obtenidos en el lugar del hallazgo con las bases de datos de personas desaparecidas. El objetivo principal es determinar si alguna de las denuncias interpuestas en los últimos años, tanto en el Estado español como en el vecino, podría encajar con las características del varón localizado en Belagua.
Este proceso de identificación se prevé laborioso dada la antigüedad de los restos y la falta de una identidad clara en la documentación recuperada.