Casi todas las páginas web y aplicaciones modernas ofrecen ese botón que te permite registrarte usando tu cuenta de Google o de Apple. A primera vista parece el invento perfecto, te ahorras inventar una contraseña nueva, no tienes que rellenar formularios y entras al momento en la web. Sin embargo, recurrir a este atajo por comodidad puede guardar riesgos serios para tu privacidad y tu seguridad digital que la mayoría de los usuarios ignora por completo.
Entrega las llaves
El gran problema de usar el inicio de sesión rápido en todos lados es que estás poniendo todos tus datos en su mano. Si acostumbras a entrar en decenas de servicios con tu cuenta de Google o de Apple y un día un ciberdelincuente consigue acceder a tu correo, obtendrá acceso automático a todas las páginas donde te hayas registrado. En lugar de tener que adivinar diez contraseñas distintas, le estás dejando una llave que abre todas tus cuentas de golpe.
Logotipo de Google
Además, si por algún motivo pierdes el acceso a tu cuenta de correo, te la bloquean por error o sufres un problema de verificación, te quedas fuera de todas las plataformas, tiendas online y servicios donde te diste de alta usando esa vía, sin posibilidad de recuperar la entrada.
El rastreo entre páginas
Detrás de ese botón también hay un intercambio de información. Cada vez que inicias sesión en una web externa usando tu cuenta de Google, se crea un 'puente' invisible entre ambas plataformas. La empresa a la que entras suele recibir tu nombre completo, tu dirección de correo real y tu foto de perfil, mientras que Google o el correo que uses registra exactamente qué páginas visitas, a qué hora entras y qué servicios te interesan, completando aún más su perfil publicitario sobre ti.
En el caso de Apple, aunque cuentan con una opción para ocultar tu correo real creando una dirección aleatoria reenviada, sigues vinculando la actividad de esa app a tu ID de Apple. Al cabo de los años, ir dejando este tipo de permisos en páginas que solo usaste un día crea un rastro enorme de aplicaciones zombi que siguen conectadas a tu perfil principal en la sombra sin que te des cuenta.
Cómo usar este sistema de forma segura
La regla a seguir es usar el inicio de sesión rápido solo en aplicaciones muy conocidas y de total confianza. Para páginas un poco más extrañas, tiendas en las que vas a comprar una sola vez o servicios que estés probando, es infinitamente mejor registrarse a la antigua usanza utilizando un correo secundario o una dirección temporal.