Polideportivo

Infantino muestra su apertura al diálogo en la reforma de la FIFA

Tras las últimas polémicas sobre su gestión, ha anunciado que consultará al Consejo sobre una evaluación externa e independiente del actual marco de gobernanza de la FIFA y que propondrá una consulta directa con las confederaciones y federaciones miembros
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino. / Bradley Collyer

Actualizado hace 6 minutos

Gianni Infantino, presidente de la FIFA, mostró este lunes su apertura al diálogo para buscar reformas en la gobernanza del futuro y actualizar así el modelo de la institución del fútbol mundial, en una carta enviada a los miembros del Consejo de la FIFA y a los presidentes de las 211 asociaciones de la organización.

En una misiva, a la que tuvo acceso EFE, Infantino explica que durante las últimas semanas, se ha tomado el tiempo de escuchar antes de dirigirse a sus destinatarios por escrito.

"En mis conversaciones privadas con dirigentes de confederaciones y presidentes de las federaciones miembro, hemos hablado del futuro de la FIFA, de nuestras aspiraciones comunes y de cómo deben elaborarse y examinarse los grandes proyectos. Les agradezco su franqueza. Sus perspectivas han contribuido a dar forma a las propuestas que les presento hoy. El fútbol es para todos, en todas partes. La FIFA pertenece por igual a sus 211 federaciones miembro. La legitimidad de la FIFA se basa en que todas las federaciones miembros tienen la misma voz, independientemente de su tamaño, sus recursos o su fuerza comercial", afirma Infantino.

"Sus procesos democráticos, su independencia y su autoridad deportiva nunca estuvieron en venta. No están en venta ni lo estarán jamás. Durante mi presidencia, hemos fortalecido la FIFA, aumentado sus ingresos y ampliado su capacidad para invertir en el fútbol. Este ha sido un logro colectivo. Nuestro objetivo común es traducir ese progreso en un mayor apoyo al desarrollo y a la solidaridad, de forma más sostenible, para que todas las federaciones miembro puedan acceder a más recursos destinados a mejorar sus instalaciones, fortalecer sus competiciones, formar a jugadores y entrenadores y crear más oportunidades para practicar el fútbol", subraya Infantino.

El presidente de la FIFA apunta además que "la reciente propuesta exploraba si una inversión minoritaria en una sociedad comercial controlada por la FIFA podría generar recursos adicionales para ese fin. No contemplaba renunciar al control de la FIFA ni a su autoridad sobre las decisiones deportivas".

"¡Obviamente! La propuesta se hizo pública antes de que concluyera el proceso institucional previsto por la FIFA y antes de que pudiera presentarse íntegramente al Consejo y a las federaciones miembro. Reconozco que, al faltar el contexto completo, esto suscitó inquietud y dio la impresión de que ya se habían tomado decisiones. No era así, claramente. Seguía siendo una propuesta, no una decisión, y siempre estuvo sujeta a las aprobaciones necesarias del Consejo y de las federaciones miembro. Ahora ha sido retirada y no seguirá adelante", argumenta Gianni Infantino.

"Esta experiencia ha reforzado una idea sencilla: un objetivo valioso debe ir acompañado de un proceso que inspire confianza. Las grandes ideas deben elaborarse, someterse a examen y comunicarse a través de instituciones claras y fiables. Es una responsabilidad que asumo con seriedad. La retirada de esta propuesta no disminuye nuestra ambición ni nuestra responsabilidad de reinvertir en el fútbol una mayor parte de los frutos del éxito de la FIFA", indica Infantino.

Modelo de gobernanza

Infantino se pregunta incluso en su carta si el actual modelo de gobernanza es el ideal en la actualidad. "Seguiremos explorando vías sostenibles para aumentar los recursos de la FIFA y ampliar el apoyo al desarrollo y a la solidaridad para todas las federaciones miembro. Lo que cambia no es la ambición, sino la solidez del proceso mediante el cual se elaboran, examinan y deciden las grandes iniciativas. Los avances que hemos logrado durante la última década nos proporcionan una base sólida para el futuro".

"También nos dan la confianza necesaria para examinar si nuestra gobernanza sigue siendo adecuada para la magnitud y la complejidad de las decisiones que tenemos por delante. Las instituciones sólidas no esperan a que sus sistemas fallen para plantearse cómo mejorarlos. Debemos mantener nuestra ambición, escuchar con atención y garantizar que las grandes iniciativas se examinen mediante procesos claros y eficaces", reconoce Infantino.

"Con este propósito, quisiera presentar dos propuestas relacionadas entre sí: En primer lugar, solicitaré al Consejo si quiere que se encargue una evaluación externa e independiente del actual marco de gobernanza de la FIFA para las grandes iniciativas estratégicas, y recomendar posibles mejoras. En segundo lugar, propondré que el Consejo establezca una consulta directa, estructurada y de duración limitada con las confederaciones, las federaciones miembro y las partes interesadas pertinentes sobre cómo seguir fortaleciendo la toma de decisiones de la FIFA. La consulta invitaría a presentar propuestas concretas sobre una participación institucional más temprana, las respectivas funciones del Presidente, del Bureau, del Consejo y del Congreso, y medidas prácticas para reforzar la transparencia, la participación y la rendición de cuentas en las grandes iniciativas estratégicas", añade Infantino.

"Durante las últimas semanas, he escuchado diversas ideas bien fundamentadas, aunque sustancialmente distintas. Algunos han sugerido que los grandes asuntos estratégicos deberían requerir el acuerdo unánime del Bureau antes de poder avanzar. Otros consideran que estos asuntos deberían reservarse directamente al Congreso y a las 211 federaciones miembro. Cada enfoque tiene consecuencias para el consenso, la representación, la rendición de cuentas y la capacidad de la FIFA para tomar decisiones oportunas. Cada uno merece ser examinado debidamente por sus propios méritos. Mi función no es prejuzgar ese debate", amplía el presidente de la FIFA.

Gianni Infantino abre el diálogo a las 211 federaciones con una carta histórica en medio de una situación compleja y convulsa que vive la FIFA tras acabar el Mundial 2026 de EEUU, México y Canadá.

"Quienes defiendan un modelo concreto deben tener la oportunidad de exponer claramente sus argumentos. Cuando los cambios requieran la aprobación de las federaciones miembro, serán estas quienes deban decidir. Las propuestas recibidas antes la reunión del Consejo de la FIFA prevista para el 15 de octubre de 2026 podrán examinarse ya en esa reunión. Naturalmente, también se examinarán las propuestas escritas recibidas posteriormente, siempre que se presenten dentro de un plazo razonable", relata Infantino.

"Las modificaciones estatutarias que pudieran resultar se someterían después al Congreso para su examen y aprobación mediante el procedimiento correspondiente. Asimismo, cualquier recomendación derivada de la evaluación de la gobernanza que requiera la aprobación de las federaciones miembro se sometería a ustedes para su examen y decisión. Mi responsabilidad es servir de manera equitativa a las 211 federaciones miembro, independientemente de su posición sobre cualquier asunto concreto. Los programas de desarrollo y solidaridad de la FIFA continuarán conforme a sus normas actuales y a criterios objetivos. Seguiremos trabajando para ampliarlos de forma sostenible en beneficio de todas las federaciones miembro", escribe Infantino.

Y por último, el presidente de la FIFA manda un mensaje final donde pone en valor la independencia de la institución.

"El trato dispensado a ninguna federación dependerá de su posición sobre una propuesta o un asunto institucional. Sigo a disposición de cada uno de ustedes. Todas las federaciones miembro tienen derecho a ser escuchadas. Estar de acuerdo no es una condición para dialogar, y el desacuerdo nunca debe impedir el respeto mutuo. Sigo plenamente comprometido con la dirección de la FIFA y confío en lo que podemos lograr juntos. Nuestra responsabilidad va más allá de cualquier propuesta o desacuerdo concreto. Consiste en proteger la independencia de la FIFA, fortalecer sus instituciones y garantizar que el progreso del fútbol beneficie al conjunto de este deporte, en todo el mundo. El fútbol es para todos, en todas partes. Este principio seguirá guiando nuestro trabajo", apostilla Infantino.

2026-09-21T19:42:59+02:00
En directo
Onda Vasca En Directo