Bizkaia

Crisis de la Lotería en Igorre: las denuncias ante la Ertzaintza ascienden a 109 por el impago del Rugby Zekorrak

Los perjudicados por el tercer premio de Navidad crean una plataforma y deciden emprender acciones legales para reclamar los 2,2 millones de euros adeudados
Varios afectados se reúnen en el Ayuntamiento de Igorre. Oskar González

La crisis abierta en la localidad vizcaína de Igorre a raíz del impago de las participaciones de la Lotería de Navidad vendidas por el club de rugby Arratiako Zekorrak continúa agravándose. Según los últimos datos proporcionados por fuentes del Departamento de Seguridad, el número de denuncias formales interpuestas ante la Ertzaintza por los ciudadanos afectados ha alcanzado ya la cifra de 109 hasta este viernes

Plataforma de afectados

Ante la parálisis en los pagos y la falta de soluciones inmediatas, los vecinos perjudicados decidieron pasar a la ofensiva. En la tarde de este pasado jueves, decenas de personas que portan boletos premiados -cada uno de ellos con un valor de 10.000 euros brutos, que se quedan en 9.600 euros netos tras los impuestos de Hacienda- se congregaron en una de las salas del Ayuntamiento de Igorre.

Esta primera reunión conjunta tuvo como objetivo principal organizar la respuesta de los afectados ante lo que consideran una situación insostenible. Durante el encuentro, se procedió a la recopilación detallada de los datos de todas las personas damnificadas para estructurar su defensa. Los asistentes tomaron lo que han definido como una "decisión vital": constituirse formalmente como una plataforma de afectados para canalizar sus reclamaciones a través de una única voz.

La estrategia acordada pasa por seguir adelante con el proceso legal mediante la contratación de un abogado especializado o buscar cualquier otra vía jurídica que permita acelerar las gestiones para el cobro. El objetivo último de este movimiento es dar el paso definitivo hacia los tribunales para asegurar que el club cumpla con sus obligaciones financieras.

Llamamiento a la calma del ayuntamiento

El impacto social de este suceso ha obligado al Consistorio de Igorre, liderado por la alcaldesa Olatz Urkiza, a intervenir mediante una declaración institucional de urgencia. Desde el Ayuntamiento ha asegurado que siente profundamente la situación que atraviesan las familias del municipio, reconociendo abiertamente que existe un clima de "preocupación, incertidumbre y malestar" entre los vecinos y vecinas.

La postura oficial del gobierno municipal insta a que el conflicto se resuelva bajo las premisas de la responsabilidad y la transparencia, siempre respetando los derechos de los afectados. El texto emitido por el Ayuntamiento subraya la necesidad de devolver la tranquilidad a quienes llevan meses esperando una respuesta que no llega, confiando en que se aclare el asunto a la mayor brevedad posible para mitigar el daño causado a la cohesión social de Igorre.

Un "error" de 2,2 millones de euros

Para entender cómo se ha llegado a este punto, es necesario remontarse al pasado Sorteo de Navidad del 22 de diciembre. El club Zekorrak Rugby Taldea vendió participaciones de 5 euros del número 90.693, el cual resultó agraciado con el tercer premio. Sin embargo, la gestión de estas ventas fue deficiente.

La propia dirección del club ha admitido que vendieron "por error" 225 participaciones más de las que legalmente podían cubrir con los décimos que tenían consignados en la Administración de Loterías. En cifras concretas, el club puso en circulación 1.425 papeletas cuando el límite real, basado en el papel físico adquirido, era de tan solo 1.200.

Este desfase ha generado un "agujero" económico masivo. La directiva del Zekorrak confesó que se percataron de la gravedad del error este pasado martes, momento en el que el dinero del premio se agotó por completo mientras todavía quedaba cerca de un centenar de personas sin cobrar. Actualmente, el club no dispone de los fondos necesarios para hacer frente al pago de los 2,1 o 2,2 millones de euros que se adeudan a los legítimos poseedores de las participaciones premiadas.

Cada boleto vendido consistía en una apuesta de 4 euros jugados y 1 euro de donativo para la entidad deportiva. Lo que en principio iba a ser una vía de financiación para el rugby local se ha transformado en una deuda millonaria que ahora amenaza con resolverse en sede judicial ante el aluvión de denuncias que no deja de crecer.

08/05/2026