Gurekin cumple este año una década de trayectoria dedicada a la atención y el cuidado de personas dependientes. La cooperativa nació en Bilbao en 2016 a iniciativa de tres trabajadoras del sector sociosanitario que decidieron continuar su actividad profesional bajo un modelo cooperativo. Actualmente presta servicios en domicilios, hospitales y residencias, adaptándose a las necesidades de cada persona y familia.
La entidad destaca la importancia de contar con profesionales titulados que forman parte de su propia plantilla y de diseñar planes de cuidados individualizados. Su oferta incluye desde servicios de dos horas hasta atención permanente las 24 horas del día, los siete días de la semana. Una actividad que, según Gurekin, combina la atención asistencial con el acompañamiento y el apoyo a las familias.
En estos diez años, la cooperativa ha visto evolucionar las necesidades relacionadas con los cuidados, en un contexto marcado por el envejecimiento de la población y el aumento de las situaciones de dependencia. Con motivo de este décimo aniversario, su gerente, Alfonso Arizaga, y la presidenta del Consejo Rector, Nerea Gómez, reivindican el "valor del modelo cooperativo" y abren el debate sobre cómo afrontar los cuidados del futuro y el apoyo necesario tanto para las personas dependientes como para quienes las cuidan.