La localidad de Güeñes ha decidido amortiguar el impacto del coste de la vida en el bolsillo de sus ciudadanos. Para ello, el equipo de gobierno del Ayuntamiento formado por EAJ-PNV y PSE-EE, ha anunciado la congelación total de los impuestos, tasas y precios públicos de cara al ejercicio 2027. Esta decisión implica que el Consistorio no aplicará en las ordenanzas fiscales el incremento del 3,2% del Índice de Precios de Consumo (IPC) registrado entre mayo de 2025 y mayo de 2026, asumiendo la propia administración municipal el aumento de los costes de los servicios.
La medida busca consolidar una política económica "moderada, responsable y sostenible" que preserve la calidad de los servicios públicos sin que ello suponga un incremento de la presión fiscal sobre los hogares y el tejido empresarial de Enkarterri. La coyuntura económica favorable y la evolución de los ingresos municipales, sumadas a los ajustes progresivos realizados en años previos, han permitido al Ayuntamiento tomar esta determinación con plenas garantías de estabilidad financiera. De hecho, acumulando la trayectoria de los últimos años, las ordenanzas crecieron un 2,6% en 2024 y un 2,9% en 2025, permaneciendo ya congeladas en 2026. En el cómputo global del periodo, los impuestos municipales han subido un 5,6% frente al 9,1% del IPC.
"En 2027 queremos mantener una fiscalidad contenida y no aumentar la presión fiscal sobre nuestros vecinos y vecinas", ha remarcado el alcalde de Güeñes, Juan Andrés Iragorri. El primer edil ha subrayado la solvencia del criterio aplicado, afirmando que "es una decisión responsable, porque no se trata únicamente de mantener los impuestos sin cambios, sino de hacerlo garantizando la estabilidad económica del Ayuntamiento y trabajando para mejorar los servicios públicos".
Asimismo, las previsiones presupuestarias contemplan que los recursos económicos adicionales que puedan obtenerse —impulsados por la reactivación de promociones de vivienda e iniciativas empresariales— se destinarán íntegramente a optimizar los servicios prestados a la ciudadanía. El Consistorio también mantendrá intacta su política de bonificaciones fiscales para colectivos vulnerables en tributos como el IBI, las tasas de instalaciones y los campamentos, además de los incentivos en el ICIO y licencias de actividad dirigidos a pymes y emprendedores para estimular la actividad económica. "Congelar los impuestos no significa renunciar a una política fiscal activa. Mantenemos las bonificaciones que ayudan a las familias que más lo necesitan y aquellas que favorecen la actividad económica, la inversión y la creación de nuevas iniciativas en nuestro municipio" explicaba el alcalde.
"Queremos que Güeñes siga adelante sin que ese avance suponga una mayor carga para nuestras vecinas y vecinos", ha concluido Iragorri. Con esta actuación, la corporación garantiza un equilibrio riguroso entre la gestión eficaz de los fondos públicos y el compromiso directo con la economía familiar del municipio.