El Complejo Medioambiental de Gipuzkoa ha inaugurado la nueva instalación de 'upgrading', una instalación "pionera" en Euskadi y la cornisa cantábrica que permitirá transformar el biogás generado a partir de los residuos orgánicos, recogidos selectivamente, en biometano, un gas renovable con la misma calidad que el gas natural convencional y apto para ser inyectado directamente en la red gasista que abastece a los hogares guipuzcoanos.
El acto de inauguración, llevado a cabo este lunes en Zubieta, ha reunido al diputado de Sostenibilidad y presidente del Consorcio de Residuos de Gipuzkoa (GHK), José Ignacio Asensio; al CEO de Nortegas, Juan Villar; y al director de la Zona Centro Norte de FCC Medio Ambiente, Javier Rivas, quienes han puesto en valor la colaboración entre las distintas entidades implicadas para impulsar "un proyecto estratégico para la transición energética y la economía circular de Gipuzkoa".
Con esta nueva infraestructura, Gipuzkoa "culmina un nuevo hito en su modelo de gestión de residuos", han destacado. Los restos orgánicos que la ciudadanía deposita en el contenedor marrón ya no solo se convierten en compost o en electricidad, sino también en gas renovable que podrá abastecer hogares, industrias y empresas. La nueva instalación podrá suministrar a la red el equivalente al consumo medio de gas de 9.000 hogares, convirtiendo un residuo en un recurso energético de alto valor añadido.
Recogida selectiva
El diputado de Sostenibilidad ha destacado que este proyecto "demuestra que separar correctamente los residuos tiene un resultado tangible". "Gracias al compromiso de la ciudadanía y a las infraestructuras que Gipuzkoa ha construido durante la última década, hoy somos capaces de convertir los residuos orgánicos en un gas renovable que vuelve a nuestros hogares a través de la red. La economía circular deja de ser un concepto para convertirse en energía limpia, empleo y riqueza para nuestro territorio", ha subrayado.
Asensio ha incidido, además, en que "Gipuzkoa vuelve a situarse a la vanguardia de la innovación ambiental" ya que, según ha dicho, "fuimos pioneros en cerrar el ciclo de los residuos y hoy damos un paso más incorporando la producción de biometano a nuestro modelo". "Es una apuesta por la descarbonización, la autonomía energética y una industria más sostenible y competitiva", ha añadido.
En los últimos diez años, Gipuzkoa ha duplicado la recogida selectiva de materia orgánica, pasando del 29% en 2015 al 60% actual. Cada año se recogen cerca de 55.000 toneladas de biorresiduos. De ellas, 15.000 se convierten en compost para uso agrícola y las 40.000 restantes se valorizan en el Complejo Medioambiental para producir energía renovable.
La nueva instalación incorpora un sistema de 'upgrading' que permite depurar el biogás obtenido durante el proceso de biometanización de los residuos orgánicos hasta convertirlo en biometano de calidad suficiente para su inyección en la red de distribución de gas. Hasta ahora ese biogás se utilizaba principalmente para generar electricidad mediante motores de cogeneración. A partir de ahora, el Complejo Medioambiental podrá decidir en cada momento el destino más eficiente del recurso, destinándolo a producir electricidad o biometano según las necesidades del sistema energético, optimizando así el aprovechamiento de la energía contenida en los residuos.
Biometano
La instalación cuenta con capacidad para tratar 600 Nm3/h de biogás, generando aproximadamente 344 Nm3/h de biometano, lo que permitirá aprovechar prácticamente la totalidad del potencial energético de la materia orgánica recogida selectivamente. La puesta en marcha de esta instalación coincide con el impulso que la Unión Europea y el Gobierno de España están dando al desarrollo del biometano. El Ejecutivo central trabaja ya en una nueva regulación que establecerá cuotas obligatorias de incorporación de biometano en el sistema gasista hasta alcanzar el 6 % del mercado en 2035, mientras el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima fija como objetivo alcanzar 20 TWh de producción de biogás en 2030.
En la actualidad, cerca de 2.000 plantas de biometano están ya en funcionamiento, lo que "consolida a este gas renovable como una de las alternativas energéticas con mayor potencial de crecimiento en los próximos años", han destacado desde el Departamento de Sostenibilidad. La nueva instalación permitirá incrementar el aprovechamiento energético de los residuos orgánicos, reducir las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas al uso de combustibles fósiles y reforzar la seguridad energética del territorio.
El biometano producido contará con certificación internacional de sostenibilidad y dispondrá de Garantías de Origen, acreditando su carácter 100 % renovable y su contribución efectiva a la reducción de emisiones de CO₂. Además, el proyecto incorpora una planta fotovoltaica para autoconsumo con una potencia instalada de 684 kWp, que contribuirá a reducir aún más la huella de carbono del Complejo Medioambiental y a mejorar su eficiencia energética.