Polideportivo

Gales se convierte en la primera federación que retira su apoyo a la FIFA

La federación galesa cuestiona el liderazgo del presidente de Gianni Infantino después del fallido intento de comercializar el Mundial con inversores privados
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, no será apoyado por Gales. / Europa Press

La crisis institucional abierta en la FIFA tras su intento de comercializar el Mundial con fondos de inversión privados ya tiene su primera consecuencia política. La Federación de Fútbol de Gales ha anunciado hoy que deja de respaldar a Gianni Infantino, convirtiéndose en la primera asociación de las 211 que conforman la FIFA que retira públicamente su apoyo al dirigente suizo de cara al próximo proceso electoral del organismo.

La decisión llega unos días después de que la FIFA diera marcha atrás en su propuesta de crear FIFA Forward Enterprise (FFE), una sociedad destinada a gestionar los activos comerciales y los grandes torneos de la organización, incluido el Mundial, con la posibilidad de vender hasta un 20 % de su capital a inversores privados.

En un comunicado, la federación galesa justificó su cambio de postura alegando una pérdida de confianza en la gestión de Infantino. El organismo considera que los últimos acontecimientos han evidenciado carencias en el liderazgo, la gobernanza y la comunicación de la FIFA, además de cuestionar que las decisiones adoptadas hayan priorizado los intereses del fútbol.

El pronunciamiento de Gales supone un paso significativo porque rompe el respaldo casi unánime que Infantino había mantenido entre las 211 federaciones afiliadas desde su llegada a la presidencia en 2016. Aunque por el momento ninguna otra asociación nacional ha anunciado una medida similar, la decisión puede abrir un debate interno sobre el modelo de gestión impulsado por el dirigente suizo.

El origen del conflicto

La polémica estalló la semana pasada cuando la FIFA presentó un proyecto para reorganizar su estructura comercial mediante la creación de una nueva empresa encargada de explotar los derechos económicos de sus competiciones. La iniciativa contemplaba la entrada de inversores externos en una operación que pretendía captar miles de millones para acelerar el crecimiento financiero de la organización.

Sin embargo, la respuesta fue inmediata. La UEFA rechazó la propuesta al considerar que suponía un cambio de modelo con consecuencias imprevisibles para el futuro del fútbol internacional. El organismo europeo advirtió incluso de que sus federaciones miembros podrían replantearse su participación en las competiciones de la FIFA si el plan seguía adelante, elevando la tensión hasta niveles inéditos en los últimos años.

Infantino da marcha atrás

La presión surtió efecto. Apenas 48 horas después del rechazo europeo, Infantino anunció la retirada del proyecto y aseguró que la FIFA había decidido desistir de la creación de la nueva filial tras escuchar las preocupaciones expresadas por las distintas partes implicadas.

Aunque la rectificación evitó un enfrentamiento mayor con las confederaciones, no ha bastado para frenar las críticas. La decisión de la federación galesa evidencia que el episodio ha dejado cicatrices en la credibilidad del presidente de la FIFA y abre un nuevo escenario político a poco más de un año del inicio del próximo ciclo electoral, que podría significar el cuarto mandato consecutivo de Infantino desde que se hiciera con el cargo en 2016.

No obstante, Infantino mantiene un amplio apoyo en buena parte de las federaciones de Asia, África, Concacaf y Oceanía, un respaldo que ha sido determinante en sus anteriores reelecciones. La incógnita ahora es si la posición adoptada por Gales quedará como un gesto aislado o si otras asociaciones seguirán el mismo camino.

03/08/2026