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El Ayuntamiento de Forua ha vuelto a dar muestras de la solidez y estabilidad de sus arcas municipales. En el último Pleno corporativo se han aprobado las ordenanzas fiscales que regirán el municipio durante el ejercicio 2027, ratificando la decisión de mantener congelados, un año más, los impuestos y las tasas de carácter municipal. La medida dará un respiro a la presión fiscal dela ciudadanía, registrando como única excepción el recibo de la recogida de basuras y gestión de residuos urbanos, que experimentará un incremento del 10%.
Desde la corporación local señalan que la buena situación financiera del Consistorio permite conservar las tarifas vigentes sin necesidad de aplicar subidas generalizadas en los tributos. Se da así continuidad al criterio económico puesto en marcha en el ejercicio anterior, garantizando la contención del gasto para las familias de la localidad.
Respecto al repunte del 10% en el servicio de basuras, la administración municipal aclara que responde estrictamente a la adaptación progresiva impuesta por la normativa marco en materia de residuos, la cual exige de forma imperativa que la tasa cubra la totalidad de los costes reales que genera la prestación del servicio. "Mantenemos la carga fiscal sin variaciones para apoyar a nuestros vecinos, adaptando únicamente aquello que nos viene exigido por ley", han apuntado fuentes municipales tras la sesión plenaria.
El pleno sirvió también para dar luz verde de forma definitiva a dos marcos normativos de calado que entrarán en vigor el 1 de enero de 2027. Por un lado, Forua estrena la ordenanza fiscal reguladora del impuesto sobre estancias turísticas, un tributo orientado a dar respuesta al notable crecimiento del sector en el municipio durante los últimos años. La norma fija tarifas según la tipología del alojamiento, ofreciendo importes reducidos para agroturismos y casas rurales, e importes superiores para las viviendas de uso turístico.
Finalmente, la corporación aprobó la nueva ordenanza de protección, bienestar y tenencia responsable de animales. Con este paso, el municipio se dota de una herramienta regulatoria actualizada que garantiza la convivencia ciudadana y el amparo legal de las mascotas en el entorno urbano.