Actualizado hace 41 minutos
Una prueba para la obtención del permiso teórico de conducir en Bilbao concluyó la semana pasada con la intervención de la Policía Nacional y la posterior asistencia sanitaria a uno de los implicados. Agentes de la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras de la Jefatura Superior de Policía detectaron la actitud sospechosa de dos aspirantes, de 24 y 26 años, en la sede de la Dirección General de Tráfico (DGT) ubicada en la calle Barroeta Aldamar. Tras concluir el test, los funcionarios trasladaron a los jóvenes a una dependencia anexa para verificar si hacían uso de elementos no autorizados.
1.500 euros por los dispositivos electrónicos
Durante la inspección, los agentes constataron la presencia de material prohibido ideado para vulnerar el sistema de evaluación. Uno de los individuos portaba un auricular intraural, mientras que el otro llevaba una diminuta cámara y un cableado oculto bajo la sudadera, conectado a un teléfono móvil que asomaba a través de una pequeña abertura de la prenda. La trama funcionaba mediante la emisión de señales, dado que los examinados recibían la información precisa para responder a través de un código de vibración.
Con los nervios se lo incrustó en el conducto auditivo
El dispositivo desplegado provocó complicaciones de salud a uno de los implicados, quien, preso de los nervios al intentar extraerse el auricular, terminó introduciéndoselo más adentro en el conducto auditivo, lo que obligó a su traslado a un centro médico para la extracción.
Los dos sancionados confesaron a los policías que contrataron los equipos semanas antes en Bilbao a un desconocido por una cifra total de 1.500 euros por un único intento. Como consecuencia de los hechos, la Dirección Provincial de Tráfico ha incoado un expediente sancionador que contempla 500 euros de multa para cada uno y la inhabilitación de seis meses para presentarse de nuevo al examen.