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Euskal Echea: Más de un siglo manteniendo vivas la lengua y la cultura vasca en Argentina

El colegio Euskal Echea es el único centro de América que imparte euskera como asignatura oficial
Euskal Echea: Más de 120 años enraizados en la cultura vasca

A más de 10.000 kilómetros de Euskal Herria, el euskera forma parte de la vida escolar de miles de niños y jóvenes argentinos. Lo estudian, conocen la historia y las tradiciones vascas, bailan danzas, cantan el Gernikako Arbola y, en los últimos cursos, algunos viajan hasta aquí para descubrir sobre el terreno aquello que durante años han aprendido en las aulas. La mayoría no tiene ascendencia vasca.

Es la historia de Euskal Echea, un colegio que nació en 1904 por iniciativa de un grupo de inmigrantes vascos decididos a devolver a Argentina las oportunidades que esta les había brindado. Más de 120 años después, aquel proyecto mantiene vivas sus raíces y ha convertido la cultura vasca en parte de la vida cotidiana de miles de alumnos.

Las ikurriñas forman parte del paisaje de sus dos sedes y también los nombres en euskera: una entrada se llama Euskaldunberri, el comedor, Guretzat, y el patio, Jai Alai. El euskera, la historia y las tradiciones vascas están presentes en las aulas, aunque menos del 10% del alumnado tenga ascendencia vasca.

Es el caso de Ángeles García Castro, Angie, antigua alumna y hoy trabajadora del centro. “Nadie de mi familia proviene de Euskal Herria. Yo llegué al colegio como alumna y fue lo que me permitió conocer una cultura y un territorio totalmente diferente”, cuenta. Allí estudió euskera, se convirtió en dantzari y descubrió una cultura que, de otro modo, probablemente no habría formado parte de su vida. “Es algo que se vive con el corazón. Si no llega a ser por Euskal Echea, no habría tenido esa posibilidad”, añade.

Alumnos del colegio Euskal Echea cantan una canción durante una celebración. Euskal Echea Argentina

El origen de Euskal Echea y su misión en Argentina

El proyecto nació con una misión más amplia que la educativa. Sus fundadores quisieron crear una comunidad capaz de atender a los vascos llegados a Argentina en distintas etapas de su vida. “Por un lado, asistir a los ancianos vascos que no tuvieran dónde vivir. Por otro, dar educación, originalmente agraria, a los hijos de los vascos inmigrantes”, explica Leandro Ferretti, gerente de la institución.

Hoy Euskal Echea cuenta con dos sedes: una en la ciudad de Buenos Aires, en el barrio de Balvanera, y otra en Llavallol, con 14 hectáreas. La institución abarca las etapas de inicial, primaria y secundaria y acompaña a sus alumnos desde los dos hasta los 18 años. Entre ambas sedes, la matrícula ronda los 3.000 alumnos y alumnas.

“ Lo vasco se vive todos los días en centro, más allá de las horas que le dediquemos a la semana ”

Leandro Ferretti - Director de Euskal Echea Argentina

La institución aborda la cultura vasca como un conjunto que incluye euskera, música y danza. Todo ello durante tres horas a la semana. “Lo vasco se vive todos los días, más allá de las horas que le dediquemos. Nuestra bandera institucional es la ikurriña y nuestro hito institucional es el Gernikako arbola. Todos los chicos cantan el Gernika cuando entran al colegio”, explica Ferretti.

Y si hay una actividad capaz de convertir esa tradición en algo vivo, esa es la danza vasca. El colegio cuenta con un grupo de danzas vascas en el que participan alrededor de un centenar de alumnos. “Son chicos que están en el taller de danza vasca de forma optativa”, señala Ferretti. Aprenden pasos y coreografías, pero también incorporan una forma de acercarse a una cultura desconocida para la gran mayoría. “El colegio abre una oportunidad única para conocer y vivir la cultura vasca”, resume Angie.

Izakun Ordoqui, Leandro Ferretti y Ángeles García Castro, en un despacho de Euskal Echea. Euskal Echea Argentina

De las aulas de Argentina a Euskal Herria

El vínculo con Euskal Herria no termina en las aulas. En cuarto y quinto de Secundaria, los alumnos realizan una gira cultural y deportiva que incluye una visita a Euskal Herria. Para quienes han crecido aprendiendo euskera, historia y tradiciones vascas en Argentina, el viaje supone encontrarse con el territorio que hasta entonces solo conocían a través de las clases. “Cuando los chicos viajan a Euskal Herria lo ven con sus propios ojos y notan todo lo que inconscientemente fueron adquiriendo en el colegio”, explica Ferretti.

Mucho más que un colegio: educación, cultura y comunidad

Euskal Echea nació con una vocación comunitaria que iba mucho más allá de las aulas. En el complejo de Llavallol convivieron el colegio y un hogar para ancianos vascos. El hogar sigue formando parte de la institución, aunque hoy está abierto a toda la comunidad y cuenta con cerca de 70 residentes. Hay plazas becadas y dos residentes vascas reciben cobertura completa.

La dimensión asistencial es una de las huellas que todavía conectan el presente con aquel proyecto de 1904. “Son personas que tienen ese apoyo porque, de alguna manera, el hogar mantiene esa parte de la misión con la que nació la institución”, explica Ferretti.

“ La cultura vasca se vive con el corazón. Si no es por Euskal Echea no la habría conocido ”

Ángeles García Castro - Exalumna y trabajadora de Euskal Echea

También desde sus primeros años hubo un vínculo con Euskal Herria a través de las órdenes religiosas. Los capuchinos tomaron como modelo el colegio de Lekaroz y las Siervas de María de Anglet también eran vascas. Aquella relación dejó una huella que todavía forma parte de la memoria de Euskal Echea.

Con el paso del tiempo, el perfil del alumnado ha ido cambiando al ritmo de la propia sociedad argentina. Sin embargo, Euskal Echea decidió mantener intacta la raíz que dio origen al proyecto. La cultura vasca sigue siendo hoy uno de los principales elementos de identidad del colegio y un vínculo que une a toda su comunidad educativa. Una pertenencia que no termina cuando acaba la etapa escolar, sino que acompaña a muchos de sus alumnos durante toda la vida.

La 'fiesta vasca' reúne a miles de personas cada año

La 'fiesta vasca' es la expresión más visible de esa transformación. Cada año reúne a más de 6.000 personas entre alumnos, familias, antiguos alumnos y vecinos. El recinto se llena de danzas, gastronomía, música e ikurriñas. “Es un mini San Fermín, digamos”, describe Ferretti.

La cultura vasca está muy presente en el día a día del centro Euskal Echea Argentina

El reto de mantener vivo el legado cultural vasco

Mantener viva esa identidad también plantea un reto de futuro. Buena parte del proyecto cultural del colegio descansa hoy sobre los hombros de apenas tres o cuatro personas. Una de ellas es Izaskun Ordoqui, de 83 años, y madre del director, Leandro Ferretti. Este último reconoce que esta situación preocupa. “Nos parece muy importante desarrollar vínculos con instituciones de Euskal Herria para no perder esto”, admite. “Estamos trabajando para que una cultura que lleva generaciones acá no dependa de tan pocas manos”.

Para que ese deseo no quede solo en una declaración de intenciones, Euskal Echea ya ha decidido reforzar sus vínculos con Euskal Herria. El colegio mantiene programas de pasantías con la EHU y Mondragon Unibertsitatea y busca ampliar la colaboración con otras instituciones vascas. La intención es clara: que la cultura vasca que ha sobrevivido durante más de un siglo encuentre nuevas manos que la mantengan. “Uno de nuestros fundamentos es estrechar siempre los vínculos entre Argentina y Euskal Herria y difundir la cultura vasca. Eso se mantiene firme”, subraya Izaskun Ordoqui.

Una raíz vasca que mira hacia el futuro

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Sobre esa raíz, Euskal Echea proyecta ahora su futuro. Desde la institución promueven una educación basada en la excelencia académica, la innovación y la formación de ciudadanos con fuertes valores y sensibilidad social, que les lleve a comprometerse y luchar por un mundo más justo en el que todos tengamos cabida.

Un nuevo capítulo en la historia de una institución centenaria y única en el mundo que, sin perder sus señas de identidad, busca renovar su compromiso con el desarrollo de Argentina y las exigencias de los nuevos tiempos.

04/10/2026