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Una propuesta de ley sobre exhibición de banderas en los edificios públicos en el estado de Idaho (Estados Unidos) presentada por el Partido Republicano (el partido de Donald Trump) y unas declaraciones de su portavoz en la Cámara de Representantes de aquel estado abogando por la prohibición de la ikurriña puso hace dos semanas en alerta a la muy nutrida diáspora vasca en aquel estado cuya capital es Boise. La comunidad vasca puso el grito en el cielo y su clamor cruzó el Atlántico y llegó a Ajuria Enea que de inmediato activó una sutil y muy discreta acción diplomática aclarar las cosas y revertir la situación. El lehendakari Imanol Pradales movió ficha en una operación hilvanada desde la sala de máquinas de Lehendakaritza por Ander Caballero.
¿Está encauzado el asunto?
Las conversaciones que hemos tenido al más alto nivel con los representantes y las autoridades de Idaho nos indican que la ikurriña va a poder ondear sin ningún problema.
¿La propuesta de ley, en la parte de la ikurriña, ha decaído o todavía puede virar la situación?
Esa ley en ningún momento menciona la ikurriña como tal. Menciona qué banderas van a poder ser ondeadas en espacios públicos, en lo que es espacio gubernamental y establece ciertas excepciones, pero en ningún momento se menciona la ikurriña.
Pero la iniciativa legislativa aún no ha terminado su recorrido.
Está por completar el proceso de la ley como tal, pero las informaciones que tenemos es que la ikurriña queda fuera de lo que se ha planteado.
¿El lehendakari ha tenido que mover ficha en este asunto?
Ha movido ficha de una forma muy rápida, y precisamente esa prontitud y la efectividad con la que se ha movido ha resultado determinante. El lehendakari conoce Estados Unidos y sabe, no solo en qué ámbito tiene que ejercer esa acción, sino en qué términos, cómo y cuándo ha de hacerlo, conociendo todo el proceso legislativo, conociendo los actores y conociendo en qué términos estaba propuesta esa ley.
“ Las conversaciones con las autoridades de Idaho nos indican que la ikurriña va a poder ondear sin problemas ”
¿Qué papel ha jugado la diáspora vasca? ¿Fue la que dio la alerta?
La diáspora vasca ha jugado un papel crucial, muy relevante. Son ellos quienes siguen el día a día de los procesos legislativos que les afectan en el Estado y los que nos avisan de que puede haber un problema con cómo está redactada la ley. Nuestra relación es cercana y continua y son ellos los que tienen sus mecanismos de presión. Es un tema interno en el que nosotros como gobierno no nos hemos querido inmiscuir.
¿Este tipo de situaciones estarán recogidos en la ley vasca de la diáspora que están elaborando?
La futura ley aspira a posicionar a la diáspora como un elemento activo de esa acción exterior de Euskadi, de esa influencia de Euskadi en el mundo. No solo va a proveer los mecanismos, sino que va a establecer el marco en el que se trabajan esas relaciones para que la diáspora tenga un rol proactivo y determinante más allá de las relaciones culturales en aspectos económicos y políticos .
¿Cuándo esperan aprobarlo?
Nuestro compromiso era presentarlo en el 2026, y avanzamos a buen ritmo. El objetivo es que llegue al Parlamento Vasco este año, que es el compromiso que adquirimos en Boise, y luego siguiendo los tiempos parlamentarios esperamos que en el 2027 sea una realidad, y que sea una realidad adoptada de forma unánime.
“ Estamos preparando una ley para que la diáspora vasca tenga un rol proactivo más allá de las relaciones culturales ”
¿Este episodio con la ikurriña en Idaho tiene algo que ver con el trumpismo?
Lo que no hay duda es que el partido o el representante que propone esta ley es de un partido concreto en un Estado que es netamente conservador, republicano, y en ese sentido sí que hay una facción trumpista. Se puede decir que hay una correlación con el trumpismo, no una causalidad con respecto a lo ocurrido con la ikurriña en el estado de Idaho.
¿Cómo están viviendo la diáspora y las empresas vascas en Estados Unidos las acometidas y amenazas de Donald Trump?
Muchas veces pensamos en Estados Unidos como una unidad absolutamente cohesionada desde lo territorial, desde lo económico, desde lo político, etc. Tenemos que tener en cuenta que son 50 estados y las oportunidades que ofrecen trascienden al propio sistema federal. Con ellos se pueden establecer relaciones de tipo comercial, económico, académico de toda índole. Es una oportunidad que se nos presenta.
¿Incluso en esta situación, con un Trump desatado?
Es una dificultad añadida y lo estamos viendo también a nivel europeo y a nivel de Euskadi, pero, insisto, los estados americanos ni son todos republicanos, ni son todos demócratas, ni son todos extremistas, ni son todos conservadores, ni son todos demócratas, ni son todos liberales, es decir, hay una amalgama tanto de ideología como de puesta en práctica de esa ideología, que yo creo que abre muchos espacios a nivel estatal para nosotros.
“ En esta convulsa geopolítica se trata de estar en el lado correcto, del lado de una Europa más fuerte ”
¿Cuáles son los riesgos para Euskadi y para Europa del convulso escenario geopolítico actual?
El riesgo principal es perder la brújula de nuestros valores, estar en el lado correcto de la historia ante las opciones políticas o internacionales que se nos ofrecen, tanto en Europa como en el ámbito internacional. En nuestro caso estamos del lado de la democracia, del lado de Europa, de una Europa más fuerte, de una Europa mayor, desde su soberanía estratégica que al final es un elemento clave para que podamos ser un actor global. Se trata de saber identificar dónde nos tenemos que posicionar en el mundo, en ese mundo convulso y difícil de interpretar.
¿Está Europa dando una respuesta convincente ante las amenazas y abusos de Trump?
Lo que Europa ha demostrado a lo largo de la historia es que no hay reto lo suficientemente grande si somos capaces de actuar juntos. Tenemos infinitas pruebas de que Europa funciona, a pesar de sus carencias, sus debilidades, sus ámbitos de mejora. Pero limando todas esas imperfecciones es posible cambiar este relato sobre Europa. Podemos ser un actor global, como hemos demostrado en la pandemia e incluso en épocas anteriores, o incluso cuando se ha tratado un tema tan concreto y tan importante como el de Groenlandia. Hemos sido capaces de poner pie en pared y de mostrar esa unidad europea. Tenemos que trasladar esa actitud a otros ámbitos.
Hace unas semanas el lehendakari Pradales participó en el Foro de Davos, la primera vez que lo hacía un lehendakari. ¿Qué conclusiones han sacado?
Hemos aprendido, eso es lo principal. Hemos conocido un foro nuevo, hemos identificado que hay oportunidades para lanzar nuestro mensaje, para que se nos escuche como Euskadi, para proponer un modelo socioeconómico propio, un espacio en el que Euskadi tiene la posibilidad de trasladar su mensaje, de conectarlo con otros espacios en el mundo y a partir de ahí generar oportunidades que reviertan en el desarrollo de Euskadi.
“ La marca Euskadi es un diferenciador de valor que nos proyecta a nivel internacional en mejores condiciones que otras marcas ”
Insiste en decir que Euskadi busca estar donde se decide su futuro. ¿En qué foros está presente?
Estamos en muchos foros importantes presentes desde hace tiempo, más allá de que vayamos ganando terreno en foros como el de Davos, por ejemplo, o algunos otros como la Macrorregión Atlántica o el Leaders Meetin con las regiones más industrializadas de Europa que buscan alianzas o también en el Power Regions of Europe en lo relativo a la financiación europea, en un momento en el que parece que hay una tendencia a la recentralización del poder, tanto en los estados como en la propia Comisión en Europa. Y luego hay una infinidad de foros en los que estamos: desde foros de seguridad energética o de defensa, hasta foros de seguridad alimentaria, cibernética o de cooperación al desarrollo.
¿Y en qué foros todavía no está presente el Gobierno Vasco?
En foros en el ámbito de la seguridad, en los que no se espera a un agente subestatal, porque la responsabilidad de la defensa es del Estado, pero sí creemos que existen espacios en esos foros donde nosotros deberíamos tener una voz.
¿Entre ellos el Ecofin, con voz y voto?
Ahí donde tenemos competencias exclusivas en Euskadi es donde tenemos que seguir ganando terreno, bien sea en el Ecofin o en otros espacios como puedan ser Unesco, donde tenemos ya firmada una presencia hacia el estatus de miembro asociado directamente como Euskadi.
¿Hay resistencias del Estado español o de otros países a que Euskadi pueda participar en órganos europeos cuando se dirimen temas de su competencia?
Siempre hay una tensión. Tanto mirando al espacio de la Macrorregión como al propio Ecofin, o al caso de la Unesco. No son procesos que se dan en dos días. Lógicamente, durante varios años de proceso sí que existe una tensión. El Estado no está dispuesto a ceder espacio gratuitamente, más allá de que la competencia exclusiva en esa materia sea nuestra. Pero, dentro de esa tensión, hemos notado que hay espacios en los que hay cierta colaboración, cierto fair play. Pero no es un recorrido fácil.
“ No ridiculiza quien quiere sino quien puede. Siempre hay quien hace de menos pero nuestra acción exterior es eficiente y potente ”
¿Compiten la marca Euskadi y la marca España?
La marca Euskadi supone un diferenciador de valor, de calidad, de principios o de valores, en tanto en cuanto a que, lo que vendemos, no es solamente el producto como tal, sino todo lo que va asociado al producto. La marca Euskadi provee de unos intangibles muy fuertes que son la fiabilidad, la confianza, el buen hacer, el trabajo duro y la calidad. Eso nos proyecta en igualdad de condiciones, si no mejor que otras muchas marcas.
¿Es conocida Euskadi en los países a los que suelen acudir?
Todo depende de donde vayas. Hay ciertas geografías del mundo donde somos menos conocidos, porque han sido trabajadas en mayor o menor medida por nuestra parte; y otras donde se sabe perfectamente cuál es el valor añadido que proveemos, donde se nos identifica con un pueblo, con una cultura, con una identidad diferenciada, con una calidad industrial, con una fiabilidad como socio.
Hay quien aún cuestiona la Acción Exterior del Gobierno Vasco tratando de ridiculizarlo atribuyéndole solo un rol folclórico y simbólico.
No ridiculiza quien quiere sino quien puede. Siempre vamos a encontrar a quien haga de menos a nuestra acción exterior, a nuestro pueblo, a nuestra lengua, a nuestra cultura. Pero recibimos mucho input de que nuestra acción exterior es efectiva y eficiente. Somos capaces de acceder, de crear espacios en los que nuestra acción exterior es reconocida por pares nuestros a nivel subestatal o incluso estatal, como una acción exterior potente.