Las políticas de apoyo a las familias continúan ganando peso en Euskadi. Las ayudas a la natalidad impulsadas por el Gobierno Vasco alcanzaron el pasado mes de abril a 40.386 niños y niñas y a 38.163 familias, según destacó la consejera de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico, Nerea Melgosa, durante la clausura del I Congreso Internacional de Familias celebrado en el Palacio Europa de la capital alavesa.
El encuentro, que ha reunido a más de 400 asistentes y a destacados expertos del ámbito psicológico, educativo y social, ha convertido durante dos jornadas a la capital alavesa en un espacio de reflexión sobre los grandes retos de las familias actuales: la conciliación, la salud emocional, la digitalización o la crianza positiva.
Onda Vasca ha realizado una cobertura especial desde el Palacio Europa junto al Departamento de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico del Gobierno Vasco, siguiendo de cerca un foro que ha puesto en valor las políticas públicas dirigidas al bienestar familiar y al reto demográfico en Euskadi.
Más apoyo institucional a las familias vascas
Durante su intervención, Melgosa anunció además que el Congreso volverá a celebrarse en 2027, después de valorar como "un éxito" esta primera edición. La consejera repasó algunas de las principales medidas desarrolladas dentro del V Plan de Apoyo Interinstitucional a las Familias, entre ellas la ampliación de las ayudas a la natalidad hasta los cuatro años, una medida que permitirá sumar cerca de 12.000 nuevos expedientes.
También destacó que 3.142 familias monomarentales han solicitado desde comienzos de año el nuevo certificado que les reconoce derechos específicos, así como el impulso de medidas de conciliación mediante un presupuesto de 940 millones de euros destinado al apoyo para la contratación de personas cuidadoras de menores de 14 años.
"La conciliación no es una concesión, es una necesidad real y actual", aseguró Melgosa, quien defendió que la corresponsabilidad "es el único camino hacia la cohesión social". La consejera reivindicó además el papel de las familias "en toda su diversidad" como eje fundamental para construir una Euskadi más cohesionada, innovadora y con mayor calidad de vida.
Por su parte, el viceconsejero de Juventud y Reto Demográfico, Xabier Legarreta, insistió en que el bienestar familiar debe entenderse como "una prioridad pública" y apeló a la implicación conjunta de instituciones, entidades sociales y ciudadanía.
Legarreta puso además el foco en la salud mental y recordó que el servicio Zeuk Esan ha gestionado más de 2.200 consultas en lo que va de año, un 40% relacionadas con malestar psicológico. En este contexto, avanzó el lanzamiento para 2026 del programa Family Act, concebido como un modelo integral de apoyo a las familias vascas.
Bienestar emocional y resiliencia familiar
El Congreso también abordó los desafíos derivados de la digitalización y la convivencia familiar. En este sentido, se presentaron iniciativas como las Guías de Internet en Familia o el Día Sin Móvil en Familia, una propuesta ya celebrada en Gasteiz y Bilbao y que continuará este sábado en Donostia.
La jornada contó además con la participación de reconocidos especialistas como la psicóloga Laura Rojas-Marcos, quien centró su intervención en el bienestar emocional y la resiliencia familiar. La experta definió la familia como "la primera escuela emocional" y defendió la necesidad de aprender a gestionar las emociones y la frustración en un contexto social cada vez más complejo e incierto.
Junto a ella participaron profesionales como Cristina Gutiérrez Lestón, experta en inteligencia emocional, Leticia Garcés Larrea, especializada en educación familiar y crianza positiva, y el psicólogo Javier Urra, quien alertó sobre el impacto de la inestabilidad laboral y el deterioro de la salud mental entre los jóvenes.
El I Congreso Internacional de Familias se despide así dejando un mensaje compartido entre instituciones y especialistas: reforzar el apoyo a las familias es una pieza clave para afrontar el futuro social y demográfico de Euskadi.