Actualidad

Euskadi perderá uno de cada cinco alumnos en 15 años por el desplome demográfico

Un informe de la Fundación BBVA y el Ivie señala que se perderá el 28,8% de su alumnado en Bachillerato y Grado Medio
Estudiantes del IES Alaitz durante una clase el primer día del curso.
Estudiantes del IES Alaitz durante una clase el primer día del curso. / Iñaki Porto

Actualizado hace 7 minutos

La crisis de natalidad ya golpea las aulas vascas. En los dos últimos cursos, Euskadi ha perdido 13.000 matrículas en las etapas iniciales. El golpe ha sido amortiguado, en parte, gracias a la llegada de 8.000 estudiantes extranjeros los últimos años con el curso ya empezado. Pero el alivio es temporal. Las aulas se vaciarán de forma drástica en los próximos quince años. La población vasca de entre 6 y 24 años —la edad clave para estudiar— se desplomará un 19,1% para el año 2041. Los datos se extraen del último informe Esenciales de la Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie), basado en proyecciones del INE.

El informe sitúa a Euskadi en el grupo de cabeza de la pérdida de alumnado en todo el Estado, superando con creces la media estatal (-13,7%). El bajón demográfico coloca a la comunidad en una posición de extrema vulnerabilidad en el mapa, con cifras similares a Galicia (-19,4%) o Cantabria (-22,8%). Se sitúa muy lejos del dinamismo de Baleares o la Comunitat Valenciana, donde la caída no llegará al 9%. Este panorama obligará al Gobierno Vasco a redefinir por completo su inversión educativa y la planificación de los colegios a corto y medio plazo.

Un ‘sudoku’ por etapas educativas

El impacto de la demografía no será igual para todos, lo que generará un auténtico rompecabezas de gestión. Por un lado, Secundaria y Bachillerato sufrirán un colapso de matrículas. La peor parte se la llevará la Secundaria Posobligatoria (Bachillerato y FP de Grado Medio), con un desplome del 28,8% en Euskadi. Las aulas de Primaria y la ESO perderán un 22,5% de sus alumnos potenciales. En la práctica, una de cada cuatro plazas actuales quedará vacía.

Por otro lado, la universidad aguantará mejor el tipo. La población vasca en edad de cursar estudios universitarios o FP Superior (18 a 24 años) caerá un 12,1%. Es un descenso notable, pero más tardío. El declive general en los campus no empezará a notarse hasta el año 2032. La sorpresa está en las escuelas infantiles. Euskadi registrará un repunte de la población de 0 a 5 años del 10,2%. Habrá más presión en las haurreskolas y las aulas de educación infantil, un ciclo donde la demanda es alta gracias a las políticas de gratuidad de las plazas.

Infografía

Infografía Gemini

Reorganizar el sistema no va a ser fácil. No se pueden mover aulas de comarcas vacías a zonas dinámicas de la noche a la mañana. Además, la ley limita el trasvase de profesores entre niveles educativos. A esto se suma una paradoja económica. Según el informe, las etapas que más alumnos pierden en Euskadi son las más caras. A nivel estatal, el gasto público por alumno en la universidad es de 11.347 euros. Esta cifra duplica el coste de la Secundaria y la FP (5.806 euros) y supera de largo el de Infantil y Primaria (4.720 euros). Al crecer la educación Infantil y mantenerse las etapas superiores, el coste medio por alumno se encarecerá. El esperado ahorro presupuestario por la caída de alumnos se diluirá.

Rompe la paradoja estatal

No obstante, si tomamos como referencia los datos del Eustat, la inversión educativa en Euskadi se sitúa muy por encima de la media estatal y rompe esa hipótesis de la paradoja. Mientras que en España la universidad es la etapa más costosa, en el sistema vasco la Secundaria y la Formación Profesional presentan un gasto por alumno superior al universitario, alcanzando los 10.254 euros en Bachillerato y los 11.689 euros en FP de Grado Medio frente a los 9.722 euros de las facultades. Esta estructura financiera, sumada a un coste por estudiante de 8.327 euros en Infantil y 7.274 euros en Primaria, altera el impacto del invierno demográfico en la comunidad, ya que el desplome de matrícula del 28,8% previsto en las etapas posobligatorias no encarecerá el coste medio del sistema, sino que abre una ventana real para la optimización de los recursos públicos.

Según el informe hecho público el miércoles, la inversión necesaria no sufrirá recortes salvajes por la falta de alumnos. El dinero se reorientará. El blindaje financiero permitirá mantener el gasto por estudiante, adaptar las infraestructuras de secundaria que queden en desuso y pagar la gratuidad total del ciclo de 0 a 5 años, la única etapa que exigirá más recursos. El análisis de la Fundación BBVA y el Ivie señala una salida de emergencia: el relevo generacional de los profesores. Las plantillas están envejecidas. En el Estado, el 35% de los docentes de secundaria supera los 50 años. En las universidades públicas, la edad media es de 49,5 años y casi el 20% roza o supera los 60 años. Esta oleada de jubilaciones masivas durante la próxima década dará oxígeno a la Administración vasca. Las bajas permitirán reducir personal en los niveles vacíos sin recurrir a despidos o medidas traumáticas. Euskadi podría aprovechar este hueco para bajar las ratios de alumnos por aula y contratar nuevos perfiles destinados a las escuelas infantiles o a las zonas con más necesidades.

2026-07-08T18:02:05+02:00
En directo
Onda Vasca En Directo