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Europa no quiere quedarse atrás en la revolución de la IA: la UE prepara nuevas reglas para controlar sus riesgos

Los ministros de Finanzas de la UE reclaman más inversión y un marco común para impulsar la inteligencia artificial sin dejar de controlar sus riesgos
El vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo. / Marcos Moreno / Europa Press

La Unión Europea quiere acelerar su apuesta por la inteligencia artificial para evitar repetir con esta tecnología lo ocurrido durante la expansión de Internet. Los Veintisiete reconocen que la implantación de la IA todavía es inferior a la de otras grandes potencias como Estados Unidos, pero consideran que Europa todavía está a tiempo de ganar peso en un sector que puede transformar la productividad, el mercado laboral y buena parte de la economía.

El debate ocupó buena parte de la reunión informal de los ministros de Finanzas de la UE celebrada en Dublín, donde se analizaron las oportunidades y los riesgos asociados al desarrollo de la inteligencia artificial. Entre las cuestiones abordadas estuvieron el empleo, el consumo energético, las administraciones públicas, las cadenas de suministro y la posición geopolítica de Europa.

"Tenemos mucho trabajo por delante para no perdernos esta revolución de la IA, pero obviamente aplicando también las necesarias salvaguardas", resumió el comisario europeo de Economía, Valdis Dombrovskis, al término del encuentro.

Kristalina Georgieva, presidenta del FMI. EP

Europa admite que todavía va por detrás

La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, presentó a los ministros el análisis de la institución sobre la situación de la inteligencia artificial en la Unión Europea.

El diagnóstico muestra que la implantación de esta tecnología continúa siendo relativamente baja en los Estados miembros, especialmente en algunos ámbitos como los servicios públicos. Sin embargo, el informe también identifica fortalezas europeas, entre ellas la capacidad para desarrollar nuevos productos y aprovechar la tecnología en determinados sectores.

El ministro de Finanzas de Irlanda, Simon Harris, que presidió la reunión, explicó que el análisis del FMI sirvió para abordar cómo puede Europa mejorar su posición en una carrera tecnológica que ya tiene importantes implicaciones económicas.

Dombrovskis recordó precisamente que la UE tuvo dificultades para aprovechar la anterior gran transformación tecnológica.

"En la revolución de Internet, Europa se quedó al margen del debate", señaló el comisario, en referencia a la falta de grandes compañías digitales europeas capaces de competir con los gigantes estadounidenses.

A su juicio, esa situación contribuyó a que, dos décadas después, la productividad europea sea inferior a la estadounidense, especialmente en el sector tecnológico.

"Por eso es importante que la UE no se pierda ahora esta revolución de la IA", afirmó Dombrovskis, quien considera que la inteligencia artificial puede tener un impacto todavía mayor sobre la productividad y la distribución de la renta. Su conclusión fue clara: Europa debe "pasar de la discusión a la acción".

Más inversión, pero también regulación

El objetivo de Bruselas no pasa únicamente por aumentar la inversión en inteligencia artificial. Los ministros también coinciden en la necesidad de establecer un marco regulatorio común que permita desarrollar la tecnología y, al mismo tiempo, controlar los riesgos asociados a ella.

Dombrovskis defendió un "marco regulatorio concreto, factible y robusto" que genere un entorno favorable para las empresas europeas y facilite la innovación.

Pero también reclamó una "gestión cuidadosa" de los posibles riesgos de la IA, especialmente por sus efectos sobre ámbitos estratégicos como las cadenas de suministro y los mercados energéticos.

La cuestión regulatoria fue compartida por varios de los ministros presentes en la reunión, que plantearon la necesidad de establecer mecanismos de supervisión que permitan afrontar los efectos de una tecnología cuyo desarrollo avanza a gran velocidad.

El vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, interviene durante una sesión de control al Gobierno, en el Senado, a 15 de septiembre de 2026. Carlos Luján / Europa Press

España pide una supervisión internacional

El vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Economía del Estado español, Carlos Cuerpo, también se ha mostrado partidario de reforzar la supervisión de la inteligencia artificial.

Cuerpo planteó la posibilidad de estudiar la creación de una agencia internacional dedicada a supervisar y controlar la IA, además de reclamar una "discusión a nivel global" sobre el futuro de esta tecnología.

El ministro español defendió la creación de "guardarraíles", estándares comunes y marcos regulatorios que permitan establecer unas reglas compartidas para el desarrollo de la inteligencia artificial.

También puso el foco en el reparto de sus beneficios y defendió que las ventajas derivadas de los avances tecnológicos lleguen al conjunto de la sociedad.

Entre las áreas que concentran mayor atención se encuentran la educación y el mercado laboral, dos sectores en los que la expansión de herramientas de inteligencia artificial puede introducir cambios importantes en los próximos años.

España mantiene así su apuesta por que el desarrollo tecnológico esté acompañado de estándares éticos, regulación y mecanismos de supervisión por parte de las autoridades y de la sociedad civil.

Alemania reclama una IA europea

El ministro de Finanzas alemán, Lars Klingbeil, defendió igualmente que Europa avance hacia un desarrollo independiente de la inteligencia artificial y aproveche la dimensión de su mercado interior, con unos 450 millones de habitantes.

"La conclusión está clara: Europa tiene que hacerlo mejor en inteligencia artificial. No quiero dejar el futuro de esta tecnología a gente como Elon Musk o Peter Thiel", afirmó el viernes, en referencia a los responsables de xAI y Palantir, respectivamente.

Alemania está destinando miles de millones de euros a áreas como investigación, desarrollo, inteligencia artificial y digitalización, según explicó Klingbeil.

La estrategia europea pasa, por tanto, por intentar combinar dos objetivos: aumentar la capacidad tecnológica del continente y establecer reglas que permitan controlar los riesgos de la IA.

Irlanda plantea una supervisión común

El propio ministro de Finanzas irlandés, Simon Harris, respaldó la posibilidad de crear una agencia centralizada para supervisar la inteligencia artificial.

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Harris también vinculó el futuro de la IA con la capacidad de Europa para movilizar inversión privada y pública. En este sentido, destacó la necesidad de avanzar en la integración de los mercados de capitales europeos si la UE quiere aumentar su capacidad de financiación para este tipo de tecnologías.

El ministro irlandés señaló que serán necesarios "algunos pasos importantes en las próximas semanas" y se marcó como objetivo alcanzar en octubre un acuerdo sobre las nuevas normas europeas de supervisión de los mercados.

19/09/2026