En directo
13:05 - 14:00
Athletic

Europa debe esperar un año más para el Athletic

Iker Muniain controla un balón ante la presión de Delaney.
Iker Muniain controla un balón ante la presión de Delaney.

Ni lo uno ni lo otro. El Athletic no ha ganado en el Sánchez Pizjuán y sí lo ha hecho el Villarreal en el Camp Nou, por lo que el submarino amarillo mantiene su séptima plaza que le manda a competir la próxima campaña en la Conference League y el conjunto rojIblanco, que ha sucumbido en Sevilla, no pasa del octavo puesto, que le deja fuera de Europa, un chasco que se repite por quinto curso consecutivo. Una larga ausencia que daña la marca Athletic y que impide que en las arcas de Ibaigane entren unos cuantos millones de euros que le vendría de perlas para cuadrar números y fortalecer su proyecto deportivo. Es el debe que deja la legislatura de Aitor Elizegi, a la que le queda un mes para dar paso a uno de los tres precandidatos que se postulan a las elecciones después de que anoche el joven empresario Jon Uriarte oficializara su candidatura. El Athletic, sin más, ha fracasado en su objetivo liguero y también lo ha hecho Marcelino, que no ha conseguido superar el listón de Gaizka Garitano en la campaña 2018-19, cuando también la cerró en la octava plaza tras pifiarla en el mismo Pizjuán tras el famoso tiro al larguero de Iñigo Martínez. En esta ocasión, ni siquiera ha tenido la oportunidad de volver a sufrir semejante bajonazo. Probablemente, porque ha desperdiciado demasiadas ocasiones de consumar el reto. Las lamentables derrotas ante el Mallorca, Celta y Granada en esta segunda vuelta han escrito el desenlace.

El encuentro generaba su punto de estrés. Es lo que ocurre cuando el futuro de un equipo se juega en dos campos, con lo que no queda más remedio que poner la oreja a lo que sucede en el otro partido. El Athletic, evidentemente, conocía las condiciones que se tenían que dar para volver a disfrutar de una competición continental y todo pasaba por ganar, primero, su duelo o, en la mejor de las probabilidades, por empatar. Sea como fuere, se esperaba un conjunto rojiblanco creíble para la consecución del éxito buscado, más allá del once que pusiera en liza Marcelino, que solo tenía pequeñas incertidumbres aparentemente sin mayor impacto a priori. Vivian, en lugar del tocado Yeray; Vesga, que volvía de una sanción, y Berenguer, que ocupaba el sitio del lesionado Nico Williams, fueron los elegidos en esa pequeña quiniela, una vez que Raúl García, entre algodones toda la semana, llegó a tiempo para sumarse a la causa. Al margen de los nombres propios, se trataba de una cuestión de fe, de máxima exigencia, de dar el callo, vamos, frente a un rival ya clasificado para la Champions y con la única motivación de su dirección de poder sacar más pasta en caso de alcanzar la tercera posición, que no lo logró. El plan, por tanto, reclamaba a un colectivo con argumentos, con la suficiente chicha para dar la cara en un estadio que en el pasado cercano le había causado pesadillas y ante un Sevilla bien trabajado. Pues salió rana. Nada de nada.

El primer acto se convirtió en un combate nulo. El Sevilla proyectó que no estaba de vacaciones, que quería despedirse con un triunfo que le podría suponer saltar al podio de la liga y, de ahí, su arranque poderoso, ya que a los dos minutos llegó el aviso de En-Nesyri tras un error de marca de De Marcos, pero afortunadamente el marroquí erró en su golpeo ante Unai Simón. Tocó suspirar, Como pasó también poquito después, cuando Lamela cabeceó un buen centro de Acuña, pero se topó con el poste izquierdo de la meta bilbaina. Nuevo suspiro. En medio, el Athletic protagonizó su primera llegada, en un centro envenenado de Raúl García que no conectó Iñaki Williams. Uno de esos caramelos que si se toca, ya sea livianamente, se suele convertir en gol. No fue así. El Athletic superó la mini crisis, intensificó la presión en bloque alto y el Sevilla empezó a perder soltura en su juego, lo que hizo que el cuadro rojiblanco gozara de más posesión y viviera con más asiduidad en la parcela sevillista, si bien tampoco era para echar cohetes.

Vencedor dio un paso, Berchiche ganó metros ofensivos y Berenguer quiso inquietar. Se añoró un protagonismo mayor de Muniain, que carecía de esa relevancia que pedía el encuentro. Con todo, el Athletic se agarró al partido. Vesga, que tuvo de todo, sacó un buen centro en velocidad a Iñaki Williams, pero el mayor de la saga decidió un golpeo sobre la marcha que le salió alto. No ha sido la temporada de Iñaki en eficacia pese a sus momentos de buen fútbol, por lo que le toca mejorar su pegada de cara al nuevo curso. Dicen que más vale tarde que nunca. Segundos después, Berchiche batió a Dmitrovic con un zurdazo marca de la casa, aunque le penalizó la nueva normativa. Su primer intento golpeó en Koundé y el rechace tocó en la mano de Yuri antes de que este armara el mencionado disparo. El VAR anuló el gol. El Athletic insistió, aunque en el tramo final de este primer periodo llegaron las malas noticias. Marcó el Villarreal en el Camp Nou y Berenguer no acertó en otro disparo que se le fue alto por poco. Y menos mal que En-Nesyri, estorbado por Vivian. volvió a equivocarse en un mano a mano con Simón.

El Athletic estaba obligado a dar un golpe de autoridad para albergar algún tipo de opción. No sucedió, pese a que Iñaki Williams la volvió a tener a rechace de Dmitrovic tras disparo de Berenguer, pero la fortuna le fue esquiva y su toque topó con el palo derecho de la meta hispalense. Fue el principio del fin para el equipo de Marcelino, que compareció en el segundo acto sin Vesga ni Raúl García y con Dani García y Zarraga. El asturiano, consciente quizá de que podría ser su último partido al frente del Athletic, tampoco dio con la tecla con sus retoques y su equipo comenzó a bajar los brazos cuando conoció el segundo tanto del Villarreal y, para más inri, Rafa Mir, en su primera acción meritoria, culminó una contra sevillista para superar en su mano a mano a Simón. Para desgracia rojiblanca, había sustituido a En-Nesyri. La suerte estaba echada y Europa se escapa una vez más.

FICHA TÉCNICA

SEVILLA: Dmitrovic; Navas, Koundé, Diego Carlos (Min. 46, Rekik), Acuña; Delaney, Jordán; Lamela (Min. 69, Papu Gómez), Oliver Torres (Min. 69, Ocampos), Tecatito (Min. 82, Rakitic); y En-Nesyri (Min. 59, Rafa Mir).

ATHLETIC: Unai Simón; De Marcos (Min. 73, Lekue), Vivian, Iñigo Martínez, Berchiche; Berenguer (Min. 86, Nico Serrano), Vencedor (Min. 73, Villalibre), Vesga (Min. 46, Dani García), Muniain; Raúl García (Min. 46, Zarraga) e Iñaki Williams.

Árbitro: Del Cerro Grande (Comité Madrileño). Amonestó a Jordán (Min. 25) y Acuña (Min. 77) , por el Sevilla; y a Raúl García (Min. 38), Berchiche (Min. 57) y Vivian (Min. 64), por el Athletic.

Gol: 1-0: Min. 68; Rafa Mir.

Incidencias: Encuentro correspondiente a la trigésimo octava y última jornada de LaLiga Santander disputado en el Sánchez Pizjuán ante unos 31.305 espectadores.

2022-05-23T22:27:01+02:00
En directo
13:05 - 14:00
Onda Vasca con Juanjo Lusa
13:05 14:00
En directo
13:05 - 14:00
13:05 14:00
638 052 141