Navarra

Estabilizado el incendio forestal de Liédena y sofocada la reactivación del fuego en Castejón

El dispositivo de emergencias logra contener las llamas en el paraje de Sasillo tras una rápida propagación por el monte bajo mientras la localidad celebraba sus fiestas
Imágenes del incendio en Liédena. Bomberos de Navarra

Los Bomberos de Navarra han logrado estabilizar a última hora de este domingo un incendio forestal declarado en el paraje de Sasillo, en Liédena, tras una intensa jornada de trabajo marcada por la rápida propagación de las llamas hacia una zona de monte bajo. El fuego, que se originó alrededor de las 19:28 horas en un campo de cereal ya cosechado, movilizó a un importante contingente humano y técnico, incluyendo cinco helicópteros, para evitar que el siniestro afectara a zonas habitadas. Simultáneamente, los efectivos de emergencias tuvieron que intervenir en Castejón, donde se reactivó un incendio previo que obligó a realizar cortes preventivos en la red viaria.

Alerta en el paraje de Sasillo

La tranquilidad del domingo se vio truncada en la Merindad de Sangüesa cuando, pasadas las siete y media de la tarde, SOS Navarra recibió el aviso de un incendio en la periferia de Liédena. El foco inicial se situó en un campo de cereal cosechado, pero la sequedad del terreno y las condiciones meteorológicas facilitaron que las llamas saltaran con celeridad hacia el monte bajo adyacente.

La rapidez de la intervención fue clave para que el incendio pudiera ser declarado como estabilizado antes de la caída total de la noche. No obstante, el operativo desplegado fue de gran envergadura debido a la potencial peligrosidad de la zona afectada.

Despliegue de medios aéreos y terrestres

Para combatir el fuego en Liédena, el Gobierno de Navarra coordinó un dispositivo de extinción en el que participaron dotaciones de bomberos de hasta cinco parques distintos: Sangüesa, Cordovilla, Tafalla, Peralta y Lodosa. A este contingente terrestre se sumó la Brigada Helitransportada de Incendios Forestales (BHIF).

El apoyo desde el aire fue fundamental durante las horas de luz. El dispositivo contó con cinco medios aéreos: tres helicópteros del Gobierno de Navarra y dos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco). Estos realizaron descargas constantes sobre el frente de fuego hasta que la llegada del ocaso obligó a su retirada por motivos de seguridad. Tras la marcha de los helicópteros, un retén de bomberos permaneció en el lugar durante toda la noche para refrescar el terreno y asegurar que no se produjeran nuevos focos.

Calma en Liédena pese a las fiestas

El suceso coincidió con el último día de las fiestas patronales de Liédena. A pesar de la espectacularidad de la columna de humo, que era perfectamente visible desde el casco urbano, la población mantuvo la calma en todo momento.

El alcalde de la localidad, Ricardo Murillo, confirmó que fue un vecino quien dio el primer aviso a los servicios de emergencia al detectar las llamas. Murillo trasladó un mensaje de tranquilidad a los residentes, asegurando que, aunque el humo generaba preocupación, el incendio se encontraba "bastante lejos de las casas". En las labores de control y vigilancia también participaron agentes de la Policía Foral y el Guarderío de Medio Ambiente.

Susto matutino en Castejón

La jornada dominical ya había comenzado con complicaciones en el sur de la Comunidad Foral. Sobre las 11:04 horas, se registró la reactivación del incendio en Castejón, un fuego que el pasado viernes ya había generado momentos de tensión al quedarse a escasos metros del hotel Villa Castejón.

Esta nueva activación obligó a los Bomberos del parque de Tudela a desplazarse rápidamente a la zona para controlar las llamas. Por razones de seguridad y para facilitar el trabajo de los equipos de extinción, las autoridades se vieron obligadas a cortar el enlace de la carretera NA-232 con la AP-15.

Afortunadamente, el fuego en Castejón pudo ser sofocado a lo largo de la mañana del domingo, contando nuevamente con el apoyo de la Policía Foral y efectivos del Guarderío de Medio Ambiente, quienes supervisaron la zona para evitar que las brasas volvieran a cobrar vida bajo las altas temperaturas.

27/07/2026