Vida y estilo

¿Es seguro volver a llenar los botellines de plástico con agua del grifo?

Debes fijarte bien en el etiquetado de la botella para saber si puedes rellenarla sin aparente peligro para tu salud o, si por el contrario, nunca debes reutilizarla
Botellines de plástico con tapones de colores.

Beber agua a diario es un hábito muy saludable y necesario para el buen funcionamiento de nuestro organismo. Los expertos recomiendan ingerir una media de dos litros al día, aunque siempre teniendo en cuenta las necesidades de cada persona.

Para poder beber esa cantidad de agua solemos pasar el día pegados a una botella: en casa, en el trabajo, en la calle, cuando vamos a hacer deporte... Aunque los expertos coinciden en que el vidrio es más higiénico, lo cierto es que también es más pesado, así que solemos recurrir con frecuencia a las botellas de plástico, más ligeras y más fáciles de transportar.

De esta forma, rellenar continuamente los botellines de agua se ha convertido en una práctica muy habitual, aunque sobre ellos siempre planeado una duda: ¿es seguro volver a llenarlos con agua del grifo y reutilizarlos?

Desde los años 50, para la fabricación de ciertos plásticos, se ha utilizado Bisfenol (conocido comúnmente como BPA), una sustancia química industrial que con el tiempo se ha visto que podía tener efectos nocivos para la salud. Por ello, en la actualidad, la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN) certifica que todas las botellas de plástico se fabrican con tereftalato de polietileno (PET), un tipo de poliéster sin BPA.

Botellas de plástico de distintos tamaños y colores. Freepik

Material seguro

El PET está aprobado como material seguro para el contacto con alimentos y bebidas en buena parte del mundo, incluyendo la Unión Europea. Se trata de un plástico rígido o semirrígido bastante resistente a los impactos y que ayuda a mantener los líquidos y los alimentos en buen estado.

Es 100% reciclable y su bajo peso, su seguridad y su fácil manejo lo convierten en una buena alternativa frente al vidrio. Por ello se utiliza en objetos cotidianos como botellas de agua, de refrescos, bebidas para deportistas, etc.

De esta forma, los expertos señalan que reutilizar una botella de plástico, siempre y cuando no contenga BPA, es seguro, aunque mejor seguir ciertas pautas en su mantenimiento. Una mala reutilización puede hacer que se produzcan en el envase grietas o fisuras y que estas se conviertan en un nido de bacterias muy perjudiciales para tu salud.

Además, es importante lavarlas antes de cada uso, ya que existe el peligro de contaminación por microorganismos de nuestra boca, manos o por una exposición continuada y excesiva al sol. También es importante no extender su uso durante mucho tiempo, no exponerlas al calor, guardarlas en un lugar fresco y seco y alejadas de olores agresivos.

Una mujer sostiene en su mano un botellín de agua. Freepik

Etiquetado del envase

No obstante, debes tener en cuenta el etiquetado de la botella para saber si permite ser rellenada. Se trata de un triángulo formado por tres flechas en forma de ciclo de reciclaje que lo encontrarás probablemente impreso en relieve en la base de la botella o en su zona más inferior.

Aquellas que muestran un 1 dentro del triángulo significa que pueden ser reutilizadas tantas veces como desees, porque garantizan que no tienen BPA. También puedes utilizar las que tienen un 2, 4 o 5, pero de forma puntual y en el caso de los símbolos acompañados por un 3, 6 o 7, se desaconseja expresamente que se rellenen dándoles un segundo uso.

Las empresas que se dedican a la fabricación de este tipo de envases indican en los propios recipientes que no se deben reutilizar, aunque con ello se refieren sobre todo a la posibilidad de evitar accidentes.

Hay personas que utilizan estas botellas para almacenar sustancias tóxicas, como lejía o detergentes incoloros, y esta imprudencia puede hacer que alguien ingiera ese contenido por error, pensando que es agua y poniendo así en grave riesgo su salud.

También se refieren a la posibilidad de que alguien pueda añadir algún producto tóxico a la bebida, evitando así posibles demandas de fraude por un mal uso.

16/09/2023