La Real Sociedad lleva a cabo esta mañana su última sesión en Zubieta para emprender después, al mediodía, viaje hasta Sevilla, donde mañana (21h.) en La Cartuja se medirá al Atlético de Madrid en la gran final de la Copa del Rey de esta temporada.
Pellegrino Matarazzo y sus futbolistas serán despedidos por una multitud de seguidores cuando se monten en el autobús que les trasladará al aeropuerto de Hondarribia para coger el avión hasta la capital andaluza. Y es que Gipuzkoa entera se ha volcado, de una u otra forma, con lo que es ya uno de los grandes acontecimientos de esta campaña.
En principio, el equipo solo tendrá las bajas de los lesionados de largo duración como son Odriozola y Rupérez, así como la de Igor Zubeldia, que no llega a tiempo al duelo. Tampoco parece probable la participación de Yangel Herrera, que sale de una lesión muscular y con el que hay que ir poco a poco.
Por el contrario, Jon Gorrotxategi ya se ha entrenado sin problemas con el grupo y podría disputar algunos minutos en la final. De igual forma, Take Kubo, recuperado a tiempo y que ya jugó en la segunda parte contra el Alavés. Toda una gran noticia por lo que pudiera aportar un futbolista de sus características a un choque que se antoja muy difícil.
De esta forma, Matarazzo podría alinear un once titular muy parecido al siguiente: Marrero, en la portería; Aramburu, Sergio Gómez, Jon Martín y Caleta-Car en defensa; Soler, Turrientes y Sucic en el centro del campo; y Barrene, Guedes y Oyarzabal, en punta.
Solo dos dudas: la de la portería ya que el debate de si alinear a Marrero o a Remiro está en la calle, aunque todo apunta al que ha disputado casi toda la Copa, y la presencia quizá de Brais en detrimento de Sucic, aunque el entrenador ha optado más veces por el croata que por el gallego. La solución mañana sábado.