Actualizado hace 10 minutos
Si alguien pensaba que todo iba a ser táctica, nervios y maletas rumbo al sur… se equivocaba. Este martes, el protagonismo en Anoeta no fue solo para jugadores y aficionados de la Real Sociedad. Hubo otra concentración, bastante más peluda y con mucho más baile: la de las mascotas. Y ahí apareció Gar. Con energía, desparpajo y ese punto travieso que no falla: la mascota del club Bizi Hadi de Debagoiena se plantó en el estadio para, literalmente, darle calor a Txurdin antes de su viaje a Sevilla.
No es casualidad. Bizi Hadi, el club con sede en Oñati, lleva años trabajando en apoyo de las personas con diversidad funcional y psíquica, apostando por un deporte más inclusivo. Y Gar, cómo no, es el mejor reflejo de ese espíritu: cercano, integrador y siempre listo para sumar sonrisas.
Las mascotas guipuzcoanas muestran su apoya a Txurdin antes de su partida a Sevilla.
Cuadrilla de colegas
Antes de poner rumbo a la capital hispalense, Txurdin reunió en su “casa” a una auténtica cuadrilla de colegas pertenecientes a ocho clubes de Gipuzkoa: Arin (Fortuna KE), Kizkur (Bera Bera Eskubaloia), Kangu (Bera Bera Baloncesto adaptado), Pino (Iraurgi Eskubaloia), Txapel (Tolosa Eskubaloia), Gipu (Gipuzkoa Basket), Ludo (Bidasoa Eskubaloia) y Gar, representando a Bizi Hadi Kirol Taldea.
Lo que pasó después fue lo esperado y lo inevitable: risas, saludos a los y las más txikis en la tienda, y algún que otro momento de “baile técnico” fácil de contagiar. Porque si algo demostraron en Anoeta es que no solo hacen sonreír a los demás: entre ellas también se lo pasan en grande.