La fisioterapeuta, osteópata y espinóloga Encarna Espunya presenta su nuevo libro, 'Stop Dolor', una obra en la que propone un cambio de paradigma en el abordaje del sufrimiento físico. Con más de 40 años de trayectoria clínica, Espunya sostiene en Las Mañanas de Onda Vasca que el dolor no es una consecuencia directa y obligatoria del daño en los tejidos, sino una experiencia subjetiva que el cerebro puede aprender a modular. Según la experta, el dolor actúa como una señal de protección necesaria, "similar a una alarma de incendios", pero el problema surge cuando esta sigue sonando una vez el fuego ha sido sofocado. "El dolor crónico, ese dolor que se queda a vivir sin necesidad, tiene los días contados", asegura.
La metodología propuesta, denominada Terapia Reversión del Dolor (TRD), se fundamenta en la evidencia científica y en el enfoque biopsicosocial para intervenir directamente en la "circuitería" mental. Espunya aclara que no se trata de sugestión ni de negar la existencia de la dolencia, sino de entender que la mente interpreta señales de peligro que pueden provenir de sensores emocionales, cognitivos o sociales, y no solo de lesiones físicas. "Nadie está negando la experiencia. Cuando un dolor duele, hay que atenderlo. No vale decir, 'No hay dolor, no hay dolor, no hay dolor', como en las películas de Rocky. No estamos hablando de eso. La experiencia de dolor es una interpretación que tiene que hacer nuestra mente. Por ejemplo, alguien que se rompe el tobillo y se queda completamente cojo, es bueno que se active la experiencia de dolor para no apoyar más y darle tiempo a esa pierna a que recupere y regenere. Lo que no es funcional es que ese dolor de repente se active por las buenas cuando todo eso está ya regenerado", explica Espunya. Puedes escuchar la entrevista completa en este podcast.