Actualidad

“En estas situaciones te das cuenta de lo que somos capaces las personas”

Óscar Lancha, bombero, siente una sensación de estar en un escenario de guerra, donde había un olor a accidente”
Óscar Lancha, en el centro de la imagen.
Óscar Lancha, en el centro de la imagen. / NTM

Actualizado hace 7 minutos

Óscar Lancha es jefe de dotación del Parque de Bomberos de Toledo. Con 22 años de experiencia en el servicio, le correspondió intervenir durante horas en las tareas posteriores al choque ferroviario de Urda. Llegó a las cinco de la tarde y permaneció allí hasta las seis o siete de la mañana. Una noche de trabajo especialmente exigente en la que, como él mismo detalla, las primeras labores de rescate habían dado paso a una operación compleja de recuperación y retirada de los restos de los convoyes. “El trabajo real ya lo habían hecho ellos, el de salvar vidas y sacar a gente. Lo complicado venía después: levantar trenes y ver lo que había debajo”, relata.

Trabajaron conjuntamente con efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME), utilizando cinco cabrestantes para sujetar y estabilizar los vagones mientras la maquinaria efectuaba las maniobras necesarias. La operación requería una coordinación minuciosa: primero intervenían los equipos judiciales y forenses para documentar la escena y, posteriormente, accedían los bomberos encargados de completar los trabajos de recuperación.

Uno de los puntos más complicados fue el vagón en el que la máquina del AVE ¡ había quedado incrustada dentro del último coche del Iryo. “Uno de ellos estaba completamente embutido dentro del otro”, explica quien matiza que fueron ocho los vagones. Aquella estructura obligó a trabajar durante doce o trece horas para poder levantarla y comprobar qué había ocurrido en su interior.

“ La máquina del Alvia estaba completamente embutido dentro del último coche del Iryo ”

Lancha también pone en valor las condiciones del emplazamiento. El accidente se produjo en una superficie amplia, circunstancia que permitió acercar las grúas y facilitar el acceso de los medios. “Era una explanada grandísima. Las grúas llegaban prácticamente a pie de los vagones. El acceso era espectacular”, recuerda.

Pero si algo le impresionó fue la dimensión del dispositivo humano. “Aquello parecía una ciudad”, resume. Bomberos llegados de distintos lugares y otros efectivos trabajaron de manera coordinada durante toda la intervención. “Es una sensación de humanidad. Todos sabemos que estamos ahí para ponernos a disposición de las personas”.

También reivindica la importancia de quienes permanecieron en los parques de bomberos mientras otros equipos intervenían directamente en Urda. Algunos compañeros querían desplazarse al lugar del accidente, pero era necesario garantizar los relevos y preparar los equipos para quienes regresaran. “Está muy bien estar allí, al pie del cañón, pero los que vienen para acá tienen que limpiar las mangueras, los trajes... Es tan importante lo que se hace allí como lo que se hace aquí. Además, siempre hay avisos para otras acciones en las que intervenir. Has estado en un escenario de guerra, donde mis compañeros tuvieron que hacer triaje, donde había olor a accidente”, explica.

Con más de dos décadas de profesión, Lancha conoce el impacto que dejan las emergencias de esta naturaleza, y resume su experiencia con una última idea: “Podemos ser las personas lo mejor y lo peor”.

2026-11-01T08:14:01+01:00
En directo
Onda Vasca En Directo