Política

Puigdemont liderará la candidatura de Junts el 12-M en busca de su restitución

Llama a culminar el ‘procés’ y ofrece coser una lista unitaria independentista consciente de la desmovilización. "Si salgo elegido, dejaré el exilio y acudiré a la investidura", anuncia
Carles Puigdemont a su llegada al Ayuntamiento de Elna. / EFE

Carles Puigdemont ha revelado ya lo que era un secreto a voces: será candidato de Junts el próximo 12 de mayo en las elecciones al Parlament, lo que colocará de nuevo el foco principal de unos comicios en Catalunya en la figura del president del 1-O en plena convalidación de la ley de amnistía que, en principio, más pronto que tarde le permitirá regresar a Catalunya. “Nos encontramos ante un calendario electoral imprevisto y repentino, que nos obliga a tomar decisiones trascendentes en muy poco tiempo, por eso hoy estoy aquí”, ha arrancado desde el simbólico municipio de Elna, en la Catalunya del Nord, donde se ha dado un baño de masas arropado por la plana mayor de su partido. “Cuando se trata de Catalunya y de sus intereses no soy conformista, no me gusta resignarme, no busco qué es lo más cómodo y menos arriesgado a nivel personal. Y yo no podría explicar, ni siquiera a mí mismo, que después de pasar seis años y medio defendiendo la presidencia en el exilio, ahora que se abre la oportunidad de hacer posible su restitución, rehuyera esa responsabilidad por razones de comodidad personal”, ha argumentado Puigdemont, puntualizando que lo hace “con todas las consecuencias y todo el compromiso”. “Es el momento de estar”, ha zanjado.

En un discurso en el que ha deslizado ciertas críticas a Pere Aragonès, ha proclamado la necesidad de recuperar la unidad independentista lo antes posible, partidario de que la mejor vía para plasmar los fines del procés sería una plancha única. “Creo que no me equivoco si afirmo que la mayoría de nosotros compartimos la idea de que la mejor propuesta para corresponder a las esperanzas de la gente y poder batallar con la máxima fortaleza en todos los frentes sería una candidatura unitaria. Sé que hay gente que no lo comparte, pero yo lo creo firmemente. Desde la experiencia de Junts pel Sí no ha habido ninguna otra propuesta política tan estimulante, tan movilizadora y poderosa como aquella”, ha manifestado Puigdemont. “Ni ERC ni Junts per Catalunya yendo por separado hemos podido convertirnos en el primer grupo parlamentario en las dos últimas elecciones nacionales”, ha dicho, vaticinando que esta vez puede no ser diferente. De ahí su insistencia en dicha conjunción. “Cuando más hemos avanzado, es cuando más unidos hemos ido”, ha espetado a Esquerra.

"La candidatura que quiero encabezar tendrá que ir más allá del más partido y deberá incorporar perfiles y apoyos procedentes de otros sectores. Las opciones de victoria pasan por mantenerse fieles a el espíritu de servicio y la generosidad” con que nació Junts, ha comentado antes de referirse a los problemas de Catalunya: la sequía, el acceso a la vivienda, la lengua o la educación, y advirtió de que hay que desconfiar de quienes proponen “recetas fáciles”. Ha matizado además que los recursos no son suficientes y que es necesario un “liderazgo que no someta a nuestras instituciones y políticas a las estrategias de partido (alusión velada a la financiación que promueve Aragonès) o a las prioridades del Gobierno español”. “Sé que el contexto de la Catalunya de hoy no es el mismo que el de 2017”, ha reseñado consciente de que cunde el desánimo en el mundo independentista, “de la desmovilización y la pérdida de confianza de una parte de la población que se ha decepcionado por nuestra incapacidad de culminar el sueño de un país libre”. “¡Pero no nos han derrotado!”, ha clamado, instando al soberanismo a “dejar de flagelarse y recrearse en los errores. Es hora de elegir entre quienes quieren inscribir Catalunya entre las regiones españolas, o quienes queremos terminar el trabajo que empezamos”.

Puigdemont ha recordado que el hecho de que Sánchez fuera investido gracias a “un acuerdo negociado y firmado fuera de su país es la primera muestra de la excepcionalidad de la etapa abierta”. Y ha relatado que la amnistía supone “la reversión de un error en el que cayeron PP y PSOE”, el de delegar en la policía y los jueces lo que era responsabilidad de la política: “ Se escondían bajo las faldas de las togas”. Si el indulto solo buscaba “desactivar” el conflicto, la amnistía es “una condición para resolverlo. Era imposible y está a dos meses de ser aprobada”, ha augurado, alabando la labor del ministro José Manuel Albares en la defensa del catalán en Europa.

Regreso del exilio

“Si soy candidato a la investidura, dejaré el exilio definitivamente. Lo digo con toda claridad”, ha sostenido, aprovechando para afear con sorna la mesa de diálogo de Aragonés, ya que “las negociaciones con el PSOE en Suiza con mediación internacional no han fallado ni una sola vez”. Eso sí, ha avisado: “Si la vía de la negociación no da frutos y se alarga estérilmente, no renunciaremos a la plena independencia”.

Carles Puigdemont a su llegada al Ayuntamiento de Elna. EFE

22/03/2024