Gipuzkoa

ElTxingudi Rugby Club cierra el curso mirando al futuro

Iñigo Camarero, entrenador del equipo senior y directivo del club, y Xabier Sánchez, responsable de la escuela, atienden a NOTICIAS DE GIPUZKOA tras terminar la temporada 2025/2026, analizando el presente y mirando a futuro
Xabier Sánchez, responsable de la escuela del Txingudi Rugby Club, e Iñigo Camarero, entrenador del equipo senior y directivo / Unai Macias

El Txingudi Rugby Club ha terminado este fin de semana su temporada. Uno de los pioneros del rugby en Guipúzcoa ha bajado la persiana de la 2025/2026, en un año para seguir consolidando las bases y mirar hacia el futuro. Hablar de este equipo es hablar de una entidad muy reconocida en Irun, que promueve eventos, forma deportistas y también forma amistades y personas. Competir y formarse no está reñido reñido con un trato cercano, amabilidad y diversión. Hay mucho trabajo detrás, que sale adelante gracias al amor a este deporte de personas voluntarias.

El club sigue dando pasos adelante

La charla comienza hablando del primer equipo masculino. Iñigo Camarero, desde el año 2000 en el club, reconoce que esperaban haber estado más arriba en la tabla. Comenzaron bien la temporada, pero una mala racha los condenó a perder algunas posiciones: “Teníamos el objetivo de quedar arriba. Algunos partidos salieron bien, y otros no tanto. Hemos quedado un poco más abajo de lo que esperábamos, pero en términos generales creo que hemos dado un paso adelante”.

La conversación continúa en torno al equipo femenino. Ambos hablan de temporada de transición, con un equipo joven al que le ha costado encontrar el ritmo de competición. También matizan que, a medida que iban pasando las semanas, el nivel ha ido mejorando, dando un nivel mayor que ha llevado al Txingudi Rugby Club a competir frente a rivales de enjundia. E, importante, con gente de casa.

Iñigo Camarero dando indicaciones al equipo senior Txingudi Rugby Club

La cantera es primordial

La cantera es uno de los apartados más significativos de este equipo, a la que se le da un valor capital. Iñigo y Xabier indican que esta temporada han pasado cosas diferentes a lo que ocurre habitualmente en la base. Normalmente, a medida que se va subiendo de categoría se va reduciendo el número de jugadores. Este año no ha ocurrido eso. Explican que se ha podido sacar equipos sub-16 y sub-18 con gente de casa, destacando un trabajo estratégico junto a Baztan, y sumando también este año convenios bidireccionales con Biarritz y San Juan de Luz. El rugby en Iparralde es religión, y ese tipo de acuerdos sirven a los jóvenes para entender la cultura de este deporte en dicho territorio. La base está asentada en ese segundo escalón.

Por el contrario, indica Xabier que en la escuela “hemos andado flojos de chavales”, aunque buscando el lado positivo: Se ha incrementado el número de chicas que se han interesado por este deporte.

Un equipo para las amatxos

Pocas formas mejores habrá de entender lo que hacen los hijos que probarlo uno mismo. Ese parece haber sido el pensamiento de esta entidad, introduciendo este año el equipo de las madres de los jugadores, que incluso ayer participaron en un torneo de veteranos en Logroño. Cuatro madres y un padre se juntan los viernes, día en el que entrena la escuela, y saltan al verde junto a sus hijos e hijas y algunas jugadoras del senior: “Las familias de esta manera están entendiendo mejor a qué juegan sus hijos”, indica Xabier.

A todo el mundo le gusta ganar y competir, pero el Txingudi Rugby Club pretende ir más allá de eso. Tienen fama de “majetes” fuera del equipo comenta Xabier. Es un club de gente agradable, un grupo de amigos que se reúne en torno a este deporte. En Irun eso está lejos de ser un secreto, quién más quién menos ha escuchado hablar de ellos. Pero esta casuística no es una casualidad, es algo básico para un club de rugby: “Estamos en contacto todo el rato, empujándonos y tirándonos al suelo, entonces la reacción ha de ser buena. Si no es así, en el campo se notaría. Siempre he conocido ese buen ambiente en el vestuario” comenta Iñigo Camarero.

El rugby, con un grado de desconocimiento, siempre ha tenido fama de ser un deporte duro, e incluso violento para algunas personas. Evidentemente, a la hora de lograr que los más jóvenes lleguen a practicar este deporte supone un handicap. No por los propios niños y niñas, sino porque convencer a algunos padres y madres es una tarea harto complicada: "En algunos casos es imposible” dice Xabier, que añade que “si van con la idea de que somos muy brutos y todos esos prejuicios es muy difícil darle la vuelta. Nosotros lo intentamos. Es cierto que estamos en un sitio aislado como es Plaiaundi, pero nos rompemos la cabeza para atraer a la gente. Y también intentamos acercarnos al centro a participar en otras actividades, para enseñar que este es un deporte de contacto, pero no violento. Un deporte noble en el que la seguridad y el respeto es lo principal”.

El futuro pasa por Txenperenea

En torno al año 2030 está previsto el traslado a Txenperenea. Mientras, el Txingudi Rugby Club seguirá en Plaiaundi fijando las bases de una estructura con cierto grado de profesionalización. Y a partir de ahí, evolucionar. Esos son, a ojo de buen cubero, los plazos marcados por la entidad. Otro objetivo es sacar un equipo en todas las categorías. Y otra ambición es “poder desarrollar una cantera para el femenino. Si sacamos equipos exclusivamente femeninos en la base será un puntazo. Aunque de momento también me conformo con no tener que preocuparnos de si un año vamos a sacar equipo en la escuela o no. Ese es un objetivo bastante importante, aunque sobre el papel no parezca para tanto”. La verdad es que, sobre el papel, se evidencia la dificultad de conseguirlo. Vaya ese mérito por delante.

Con el trabajo de gente como Iñigo Camarero o Xabier Sánchez es seguro que el Txingudi Rugby Club va a salir adelante año a año. Buscando siempre una mejora, sí, pero con una base sólida y trabajada. Detrás hay horas y dedicación en cuerpo y alma por amor al rugby, a un deporte en cierto modo minoritario en hegoalde que poco a poco va avanzando en la melé. Para conseguir el ensayo aún hay que avanzar metros.

10/05/2026