Lidl sigue ganando terreno en el sector del mobiliario con el lanzamiento del zapatero Verona, una pieza que combina sencillez y practicidad por un precio de 61,99 euros. Este mueble ha sido diseñado siguiendo las líneas de marcas conocidas del sector, en la que destaca el tablero de madera. Esta estética permite que el zapatero se integre con facilidad en cualquier tipo de decoración, dándole luminosidad y aportando sensación de orden inmediato.
La gran ventaja del modelo 'Verona' es su diseño compacto y extrafino. Al utilizar un sistema de trampones, el mueble ocupa muy poco fondo, lo que lo convierte en la solución perfecta para pasillos estrechos o recibidores con poco espacio. A pesar de sus dimensiones, cuenta con una capacidad buena para tener varios pares de zapatos, manteniéndolos ocultos y protegidos del polvo, lo que ayuda a despejar visualmente la entrada de la vivienda.
Zapatero madera Verona
En cuanto a su fabricación, el zapatero tiene un revestimiento en resina de melamina, un material muy valorado en el mobiliario de uso diario por ser resistente a los arañazos y muy fácil de limpiar. Los tiradores son sencillos y ergonómicos, facilitando una apertura cómoda de los compartimentos. Además, su superficie superior es lo suficientemente amplia como para ser utilizada para colocar objetos decorativos, bandejas para las llaves o incluso una pequeña lámpara de ambiente.
El zapatero ya está disponible en la tienda online de Lidl y en sus establecimientos físicos. El producto se entrega con todo el material necesario para un montaje rápido y sencillo.
Una marca fiable
La historia de Lidl comienza en la década de 1930 en Alemania, cuando la familia Schwarz fundó la empresa Schwarz & Lidl, dedicada inicialmente a la distribución mayorista de alimentos. No fue hasta 1973, en la ciudad de Ludwigshafen, cuando abrió la primera tienda Lidl tal y como la conocemos hoy: un supermercado de descuento que ofrecía productos básicos de calidad a precios reducidos. Su modelo se basaba en tres pilares que siguen definiendo a la marca: eficiencia, sencillez y ahorro. Durante los años ochenta y noventa, Lidl inició una ambiciosa expansión por Europa, abriendo tiendas en Francia, Italia y España, donde aterrizó en 1994. En pocas décadas, pasó de ser una cadena regional alemana a una de las mayores empresas de distribución del mundo, con más de 12.000 establecimientos en más de 30 países.