Buscar
Vida y estilo

¿Cada cuánto tiempo hay que limpiar las almohadas?: Esta es la respuesta

Los expertos advierten de que el interior de la almohada acumula piel muerta, sudor y microorganismos

Actualizado hace 5 minutos

A menudo, la limpieza del dormitorio se limita al cambio de sábanas, pero la almohada es el elemento que más contacto directo tiene con nuestro rostro y vías respiratorias. Según diversos estudios de higiene del hogar, una almohada sin lavar puede duplicar su peso en pocos años debido a la acumulación de ácaros, restos de queratina (piel muerta), sudor y secreciones salivales.

Los expertos en salud recomiendan que la almohada se lave en profundidad entre dos y cuatro veces al año (cada 3 o 6 meses). Este hábito es crucial no solo por una cuestión de olor o estética, sino para evitar la proliferación de hongos que pueden complicar cuadros de asma o rinitis alérgica.

Cómo lavar según el material

No todas las almohadas se pueden tratar de la misma manera. El método de limpieza varía drásticamente según su composición. Para las sintéticas y de plumas, la mayoría permiten el lavado a máquina. Se recomienda usar un ciclo delicado, agua tibia y añadir un par de pelotas de tenis en la secadora para que las plumas o el relleno no se apelmacen y recuperen su volumen. Por otro lado, viscoelásticas y de látex nunca deben meterse en la lavadora, ya que el centrifugado destruye su estructura. En este caso, lo ideal es realizar una limpieza superficial con un paño húmedo y jabón neutro, o utilizar bicarbonato de sodio para neutralizar olores antes de aspirarlas.

La importancia de la funda

Aunque la almohada se limpie periódicamente, las fundas protectoras deben lavarse semanalmente junto al resto de la lencería de cama a una temperatura mínima de 60°C para asegurar la eliminación de bacterias.

Almohada SKOGSFRÄKEN

Almohada SKOGSFRÄKEN Ikea

Por muy limpia que se mantenga, los especialistas en descanso aconsejan cambiar la almohada por una nueva cada dos años. Con el tiempo, los materiales pierden sus propiedades de soporte cervical y la acumulación de alérgenos se vuelve irreversible, afectando directamente a la calidad del sueño y a la salud dermatológica.

Mejores materiales

Elegir los mejores materiales para almohadas es clave para garantizar un buen descanso y cuidar la salud cervical, ya que cada opción ofrece niveles distintos de firmeza, transpirabilidad y adaptación. Entre los más valorados destaca la viscoelástica, que se adapta perfectamente a la forma de la cabeza y el cuello, proporcionando un soporte ergonómico ideal para quienes sufren dolores cervicales; también son muy populares las almohadas de látex, conocidas por su elasticidad, durabilidad y resistencia a los ácaros, lo que las convierte en una opción higiénica y confortable.

Por otro lado, las almohadas de plumas o plumón ofrecen una sensación muy suave y mullida, aunque requieren más mantenimiento, mientras que las de fibra sintética son una alternativa económica, ligera y fácil de lavar, adecuada para un uso diario. En los últimos años han ganado terreno materiales como el gel o las espumas con tecnología de refrigeración, pensadas para mejorar la transpirabilidad y evitar el exceso de calor durante la noche. En definitiva, la elección del material dependerá de factores como la postura al dormir, las preferencias personales y posibles alergias, siendo fundamental priorizar siempre la comodidad y el soporte adecuado.

2026-04-23T11:26:52+02:00
En directo
Onda Vasca En Directo