Por primera vez, en esta edición PISA se preguntó al alumnado por el uso que hacen de la inteligencia artificial generativa para tareas de aprendizaje. El alumnado vasco tampoco sale bien parado en este capítulo. A la saturación de pantallas y a la presencia del móvil en clase se le suma ahora un factor cuyo impacto en el rendimiento será con toda probabilidad motivo de estudio por parte del Gobierno Vasco, tal y como ha declarado la consejera de Educación. Las conclusiones del estudio La equidad educativa en España y sus comunidades autónomas —elaborado por EsadeEcPol y Save the Children— sitúan a los estudiantes de Euskadi a la cabeza en el uso de la IA, con frecuencias de consumo muy superiores a la media estatal e internacional. Sin embargo, la rápida adopción de la IA en las aulas vascas es un arma de doble filo. Utilizarla como apoyo para estudiar apenas perjudica el aprendizaje; en cambio, usarla como un sustituto rápido del esfuerzo mental para hacer los deberes provoca un peor rendimiento académico.
Récord en el uso de inteligencia artificial y desplome en comprensión lectora
Esta tendencia coincide con un mínimo histórico en la competencia lectora vasca. Euskadi se desploma hasta los 419 puntos en PISA 2025, quedando muy lejos de la media del Estado (451) y de la OCDE (461). La costumbre de dejar en manos de algoritmos el resumen de textos o la resolución de tareas hace que el alumnado entregue ejercicios sin leer, analizar ni pensar por sí mismo. Al recurrir a la IA para evitar la complejidad de la lectura, la capacidad de atención se resiente, un factor indispensable para entender lo que se lee. El informe de la OCDE es tajante: “Más tecnología no equivale a más aprendizaje”. El documento pide actuar con prudencia y demuestra que los estudiantes que usan la IA de forma intensiva o sin guía sacan peores notas en pensamiento crítico que quienes la emplean de forma moderada.
A este bajón académico se suma una brecha de uso cualitativa entre clases sociales, según advierten el Departamento de Educación y los análisis sobre equidad educativa. En las familias con más recursos, la inteligencia artificial se aprovecha como un complemento con supervisión para profundizar en las materias. Por el contrario, en los entornos vulnerables se utiliza sobre todo como un atajo rápido para salir del paso con los deberes, sin asimilar de verdad los contenidos.
Tras los malos resultados en PISA 2025, la consejera de Educación, Begoña Pedrosa, reunió en el Bilbao Exhibition Centre (BEC) de Barakaldo a más de 600 directores de colegios públicos y concertados junto al Foro de Expertos en Evaluación. Pedrosa admitted que las notas no son las deseadas para Euskadi, pero defendió la fortaleza de la evaluación continua en el sistema vasco. Desde el Departamento matizan la foto fija de PISA con los datos de la Evaluación Diagnóstica 2026 del propio Gobierno Vasco, que reflejan mejoras en 4.º de la ESO y 6.º de Primaria. Aun así, asumen la lección principal del estudio internacional: hay que recuperar urgentemente la lectura sosegada en las aulas.
Euskadi apuesta por la pedagogía frente al veto
Sobre el papel de la tecnología en la enseñanza, la consejera aboga por priorizar la pedagogía frente a los vetos tajantes, tal y como destacó en declaraciones a este periódico. “La tecnología debe ser una herramienta de aprendizaje guiado y no un atajo que sustituya el esfuerzo cognitivo o la lectura profunda”. En la entrevista publicada este fin de semana en las cabeceras del Grupo Noticias, la titular de Educación rechaza las medidas puramente punitivas y pide acompañar a los jóvenes en la alfabetización digital: “No se trata de prohibir por prohibir, sino de educar en competencia digital y establecer límites claros mediante la colaboración estrecha con las familias".
El plan del Departamento pasa por integrar la IA en el currículo escolar de forma ordenada para fomentar el pensamiento crítico: “Debemos guiar el uso de la inteligencia artificial para que sirva para profundizar en las materias, evitando un uso inadecuado que termine por perjudicar la concentración y el rendimiento académico de nuestras aulas”. Para lograrlo, Educación ampliará el programa ITT (Irakurketa Trebetasunak neurtzeko Tresna) e impulsará mentorías docentes como Irakaskide, fijando pautas claras para el uso digital.
Por su parte, Lucas Gortazar, director adjunto de EsadeEcPol y coautor del informe autonómico sobre la equidad junto a Save the Children, vincula el retroceso de notas con la sobreestimulación en clase. En una entrevista concedida a este periódico, el analista advierte de la raíz del problema: “La comprensión lectora es la llave de todos los aprendizajes y su caída está estrechamente vinculada a una pérdida generalizada de la capacidad de atención”. En este contexto, Gortazar pide medidas contundentes en los colegios para proteger el tiempo de estudio. Defiende restricciones duras al teléfono móvil mediante taquillas o bolsas inhibidoras. Su propuesta coincide directamente con las recomendaciones fijadas en el estudio de EsadeEcPol y Save the Children para las administraciones públicas: “Garantizar una formación digital a alumnado y profesorado [...] e implementar de forma efectiva la restricción de teléfonos móviles en el aula para facilitar el derecho a la desconexión y proteger la atención del alumnado”. Casi la mitad del alumnado de menor renta sigue usando el móvil durante la jornada escolar, según constata el propio informe de EsadeEcPol y Save the Children. Si a esto se le suma un uso sin guía de la inteligencia artificial, el obstáculo para su progreso escolar es enorme. La regulación de la tecnología en las aulas vascas deja de ser un simple debate de disciplina.