Actualizado hace 9 minutos
El tusi, también conocido como "tusibí" o "cocaína rosa", no tiene una composición fija y puede no contener cocaína. Bajo ese nombre se comercializan mezclas en las que suelen aparecer ketamina y MDMA, sin que el color permita identificar sus ingredientes. Energy Control confirma esa composición habitual en sus análisis y advierte de que asociarlo a la cocaína puede generar una idea equivocada sobre lo que se consume.
Esa incertidumbre constituye uno de sus principales riesgos. Ernesto Tarragón, psicólogo e investigador en neurociencia de las conductas adictivas de la Universidad Internacional de La Rioja, explica a Infosalus que las distintas sustancias pueden interactuar, potenciar su toxicidad o enmascarar sus efectos. Quien espera una experiencia estimulante puede encontrarse con efectos diferentes, especialmente si consume la mezcla creyendo que contrarrestará la sedación del alcohol. i
El peligro de combinar sustancias
El experto señala como especialmente preocupante la combinación con alcohol, benzodiazepinas o GHB, sustancias depresoras del sistema nervioso. Desconocer los componentes dificulta anticipar la reacción del organismo. Tarragón recuerda también que el consumo continuado puede generar problemas y recomienda buscar ayuda especializada cuando la ausencia de la sustancia provoca malestar o cuando se consume para aliviar la ansiedad, aunque ya no proporcione el placer inicial.
Los análisis de Energy Control refuerzan la advertencia: dos muestras vendidas como tusi pueden contener combinaciones distintas. Su informe sobre los mercados de drogas identifica la ketamina y la MDMA como componentes principales, pero destaca la diversidad de ingredientes encontrados y el riesgo de consumir involuntariamente sustancias no deseadas. El nombre y la apariencia del producto, por tanto, no garantizan conocer su contenido.