Garantizar el acceso a la justicia en igualdad de condiciones exige, según Iñaki Subijana, atender las necesidades concretas de cada persona. El presidente del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) defiende así un "diseño universal" y un modelo de juez "proactivo", capaz de detectar las barreras que pueden encontrar las personas con discapacidad. A su juicio, garantizar la accesibilidad a la justicia exige que jueces y juezas sean capaces de "ver, querer ver y ver" las dificultades que pueden encontrar las personas con discapacidad intelectual o psicosocial.
El presidente del TSJPV apostó, durante la inauguración del curso de verano de la EHU en el Palacio Miramar, por priorizar el diseño universal, haciendo que los espacios y procedimientos sean accesibles desde el principio. En los casos que no sea posible, planteó recurrir a "ajustes razonables" que no siempre requieren inversión: cambios en el lenguaje, la comunicación, acomapañamiento o facilitar la comprensión de la información.
En línea con la ONU
Subijana señaló que ya se trabaja en esa dirección, y destacó la creación en el Ministerio Fiscal de un grupo de trabajo centrado en la cominicación oral y escrita, la accesibilidad física y digital y los sistemas de apoyo. El objetivo es que "en los próximos cinco años podamos decir que estamos mejor", aseveró.
Por su parte, la fiscal superior del País Vasco, Carmen Adán, advirtió de que "cambiar las leyes no es suficiente" y que hacer efectivos los derechos reconocidos por la Convención de la Organización de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las personas con discapacidad "requiere que jueces, fiscales, administraciones públicas, universidad, entidades sociales, profesionales, familias y operadores privados se escuchen, compartan experiencias y sean capaces de construir respuestas conjuntamente".