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El tirón del alumnado de origen extranjero afianza la equidad en las aulas vascas

Los estudiantes procedentes de fuera recortan distancias con los autóctonos y registran avances de más de diez puntos en Lengua Castellana y Ciencias. La Evaluación Diagnóstica 2026 certifica un repunte generalizado de las competencias y un aumento del al
Varias niñas, a la entrada del colegio. / EP

Las aulas vascas caminan a paso firme hacia una educación más justa y con verdadera igualdad de oportunidades, sin importar el origen o la cuna del alumnado. Así lo atestigua la Evaluación Diagnóstica 2026, presentada hoy por la consejera de Educación, Begoña Pedrosa, junto a la viceconsejera Lucía Torrealday y la directora del ISEI-IVEI, Junkal Gutiérrez. El macroestudio —realizado sobre una muestra representativa de 10.642 estudiantes de 252 colegios públicos y concertados— confirma no solo que el rendimiento escolar general aguanta el tipo y mejora en las competencias clave respecto a 2024, sino que los recursos desplegados en favor de la inclusión social están dando sus frutos.

ED2026 nos ofrece la información más reciente de la que disponemos sobre los aprendizajes de nuestro alumnado, con datos recogidos entre abril y mayo de este mismo año”, destacó Begoña Pedrosa. A juicio de la consejera, “los resultados muestran una evolución general positiva, especialmente clara en 4º de ESO, y avances desde el punto de vista de la equidad. También nos permiten identificar dónde siguen existiendo dificultades y dónde tenemos que reforzar los apoyos”. El gran titular de este examen bienal reside, de hecho, en el tirón del alumnado de origen extranjero, cuyos resultados escalan posiciones y estrechan de forma significativa la brecha con los estudiantes autóctonos.

El avance de los escolares de origen migrante —especialmente los de segunda generación— se traduce en subidas especialmente llamativas dentro de la escala diagnóstica. Destaca el progreso experimentado en la competencia científica de 4º de la ESO, donde este colectivo logra un avance de 10,58 puntos respecto a la anterior edición, así como el incremento de 10,61 puntos en la competencia lingüística en castellano al término de la Educación Primaria (6º). Este impulso ratifica la efectividad de las herramientas conceptuales y de refuerzo articuladas por el Departamento de Educación durante los últimos cursos para amortiguar el peso del contexto socioeconómico familiar.

Esta progresiva reducción de las diferencias también se traslada a la realidad de los propios centros. La radiografía del informe refleja que los colegios e institutos con un menor Índice Socioeconómico y Cultural (ISEC) son los que abanderan los notables incrementos de nivel. En la ESO, por ejemplo, los centros de perfil socioeconómico bajo suben 10,2 puntos sus destrezas científicas, mientras que los de perfil medio-bajo crecen 10,7 puntos, recortando distancias a marchas forzadas frente a los entornos más favorecidos.

Durante los últimos cursos hemos reforzado, dentro de la estrategia integral de mejora de resultados, diferentes medidas y apoyos dirigidos a mejorar los aprendizajes. ED2026 nos aporta ahora información muy reciente para analizar esa evolución, identificar dónde se están produciendo avances y orientar las decisiones que tenemos que seguir tomando”, explicó la consejera Pedrosa.

Población escolar más excelente

Más allá del empuje en favor de la cohesión, el conjunto del alumnado de la CAV cotiza al alza o mantiene su nivel en las áreas instrumentales básicas. En 6º de Primaria, la comunicación en euskera repunta 3 puntos y la destreza matemática se eleva 2,5 puntos. En 4º de la ESO, la mejoría de la red pública en todas las áreas permite recortar la brecha histórica con la red concertada, registrando un relevante salto de 7 puntos en comprensión y expresión en castellano y cerca de 3 puntos en Ciencias.

La lectura de los niveles de rendimiento arroja otra buena noticia para el sistema: aumenta la bolsa de alumnado situado en los rangos de excelencia. Los niveles avanzados crecen en euskera, castellano y matemáticas en el tramo de Primaria, una dinámica de mayor volumen de estudiantes en la cúspide académica que se réplica también en la enseñanza secundaria.

El diagnóstico de 2026 introduce asimismo una demanda histórica de los claustros: la bifurcación del examen de Matemáticas en 4º de la ESO según el itinerario del estudiante (Académicas y Aplicadas). Un ajuste metodológico que fija la cota inicial de referencia en los 250 puntos y que servirá de brújula a Educación para seguir afinando las políticas docentes basándose en evidencias reales. Con todo, el Departamento recordó que la brecha social no ha desaparecido por completo, lo que obligará al Ejecutivo a seguir blindando la atención a la diversidad en los niveles iniciales.

Representatividad garantizada

El rigor estadístico del estudio descansa en el diseño muestral elaborado por Eustat, que garantiza la representatividad por territorio histórico, red escolar y modelo lingüístico. En total, las pruebas fueron realizadas por 5.162 escolares de 6º de Primaria (2.134 de la red pública y 3.028 de la concertada) repartidos en 129 centros, y por 5.480 estudiantes de 4º de la ESO (2.284 en la pública y 3.196 en la concertada) pertenecientes a 123 institutos y colegios.

No obstante, el informe también deja luces amarillas en el tablero que requerirán una lupa analítica en próximas ediciones. En Primaria, la competencia en comunicación lingüística en castellano sufrió un ligero retroceso de 2,3 puntos respecto a 2024, mientras que en la ESO el análisis del rendimiento en euskera revela un fenómeno singular: crecen al mismo tiempo los niveles avanzados y los iniciales, dibujando una mayor heterogeneidad en las aulas que el equipo de la consejera Pedrosa se ha comprometido a monitorizar de cerca.

03/09/2026