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"En consulta hay algo que se repite mucho: personas que duermen mal y con el tiempo desarrollan hipertensión, arritmias y problemas de corazón. Y esto no es casualidad". Con esa observación abre el cardiólogo Aurelio Rojas (@doctorrojas) un vídeo que ha subido a su cuenta de Instagram y en el que explica el mecanismo por el que la falta de sueño termina pasando factura al sistema cardiovascular, además de hablar del papel del magnesio como herramienta para interrumpir ese proceso.
Dormir mal daña el corazón
El doctor Rojas es claro sobre cuál es la clave del problema: no es una mala noche puntual, sino el patrón repetido. "Cuando no dormimos bien, el sistema nervioso autónomo simpático se mantiene continuamente activado", explica. Ese estado de alerta constante tiene consecuencias metabólicas como que el organismo segrega más cortisol y adrenalina de lo que debería, dos hormonas que a corto plazo están diseñadas para responder al estrés pero que, mantenidas de forma crónica, generan un desgaste en el metabolismo y en el corazón.
El corazón trabaja bajo una presión sostenida que, con el tiempo, deja huella. "Dormir bien no es solo sentirse mejor al día siguiente, es una de las formas más eficaces de cuidar el corazón", afirma Rojas.
El magnesio
La segunda parte del vídeo está dedicada al magnesio como posible aliado para mejorar el sueño en personas que lo tienen alterado por estrés o por despertares frecuentes. El doctor se encarga de desmontar de entrada una idea errónea: "No es un sedante, no apaga el cerebro". Lo que hace el magnesio, según explica, es "facilitar la relajación neuromuscular y nerviosa, que es justo lo que muchas personas con insomnio necesitan".
El doctor Rojas respalda su uso en ensayos clínicos: "Sobre todo en adultos con estrés o despertares frecuentes, el magnesio puede ayudar a conciliar antes el sueño y a mejorar su calidad".
Cómo tomarlo
El cardiólogo es concreto en las indicaciones prácticas. La dosis eficaz se sitúa entre 200 y 400 miligramos al día, y las formas mejor estudiadas y más asimilables son el bisglicinato y el citrato de magnesio, dos formatos que se absorben mejor que el óxido de magnesio, que es el más barato pero también el menos efectivo.
Suplementos de magnesio
El momento ideal para tomarlo es entre una y dos horas antes de acostarse. En cuanto a la duración, Rojas recomienda tomarlo durante al menos tres o cuatro semanas seguidas para notar efecto, y descansar entre una y dos semanas tras completar entre ocho y doce semanas de uso continuo, con el objetivo de reevaluar si sigue siendo necesario. "El objetivo es conseguir que tu sistema nervioso autónomo vuelva a bajar de revoluciones", dice el cardiólogo.
Como con cualquier suplemento, conviene consultar con un médico antes de empezar, especialmente en personas con patologías renales o que tomen medicación que pueda interactuar con el magnesio.