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El Sindicato Médico de Navarra (SMN) ha anunciado oficialmente la convocatoria de una huelga de profesionales con carácter indefinido que se desarrollará durante las tardes, comenzando el próximo 1 de julio. Esta decisión supone una prolongación de las medidas de fuerza que ya se venían ejecutando durante los meses de mayo y junio, evidenciando que el diálogo entre los facultativos y el Ejecutivo foral se encuentra actualmente en un punto muerto.
La determinación de ir a la huelga no ha sido unilateral por parte de la directiva del sindicato, sino que emana de un proceso de consulta directa con las bases. Durante los últimos días, se han celebrado asambleas en los puntos neurálgicos de la red sanitaria navarra: el Hospital Universitario de Navarra, el Hospital Reina Sofía de Tudela, el Hospital García Orcoyen de Estella y la Clínica Ubarmin. Además, se habilitaron canales telemáticos para asegurar la participación de todos los profesionales interesados. El resultado de estos encuentros ha sido unánime: la propuesta presentada por el Departamento de Salud del Gobierno de Navarra es "insuficiente" para las necesidades actuales del colectivo.
Indignación por el agravio comparativo
Uno de los puntos que más ha caldeado los ánimos entre los médicos navarros es la comparación con la situación en otras comunidades autónomas. Según ha explicado Alberto Pérez, secretario general del SMN, existe un sentimiento de profunda indignación en las plantillas. Mientras otros gobiernos autonómicos están lanzando ofertas competitivas para desactivar los conflictos laborales y retener el talento médico, en Navarra los profesionales sienten que el planteamiento de la Administración foral no está a la altura.
Desde el sindicato se exige que el Departamento de Salud, como mínimo, iguale las condiciones laborales de las comunidades con mejores ofertas. El SMN subraya que Navarra se ha quedado rezagada en aspectos fundamentales. Por ejemplo, critican que sea la única autonomía que todavía no tiene definido un exceso de jornada claro y que mantenga el régimen de exclusividad, lo que, sumado a otras trabas, dificulta o impide que los profesionales puedan trasladarse al resto de España en condiciones de igualdad.
Una sanidad al límite: plantillas bajo mínimos
Más allá de las reivindicaciones salariales o administrativas, el Sindicato Médico pone el foco en el deterioro de la calidad asistencial. Los datos aportados por la organización son alarmantes: las plantillas de facultativos se encuentran actualmente trabajando a un 23% menos de su capacidad ideal. Este déficit estructural de personal está teniendo consecuencias directas en la atención al ciudadano.
Los centros de salud se encuentran desbordados, con una presión asistencial que se traduce en largas colas de pacientes y tiempos de espera crecientes. Alberto Pérez ha calificado la situación actual de la sanidad en Navarra como "penosa", aunque matiza que todavía no se puede tachar de "catastrófica" gracias exclusivamente al esfuerzo personal de los profesionales, que siguen atendiendo a la población a pesar de la precariedad de recursos.
Presión para forzar un cambio de rumbo
La convocatoria de esta huelga vespertina a partir de julio busca ser una herramienta de presión política y administrativa. El sindicato considera que no pueden detener las protestas ante la falta de avances significativos en la negociación. "Tenemos que hacer presión para que la situación mejore", ha insistido Pérez, dejando claro que el objetivo final es revertir una deriva que consideran perjudicial tanto para el trabajador como para el sistema público de salud.
Con el calendario ya marcado para el próximo 1 de julio, el escenario queda ahora a la espera de un posible movimiento por parte del Gobierno de Navarra. Si no se produce un acercamiento que iguale las condiciones laborales de los médicos navarros con las de las mejores regiones del Estado y se aborde el problema de la falta de personal, la sanidad navarra se enfrenta a un verano marcado por la conflictividad y la reducción de servicios durante las tardes de forma indefinida.