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El Real Madrid ha sellado una brillante victoria por cuatro goles a uno frente al Leipzig completando una segunda mitad verdaderamente arrolladora. Los blancos guiados por un magistral Bernardo Silva destrozaron la resistencia alemana y confirman su pleno de victorias en Champions League a cuatro días del clásico.
El equipo alemán demostró desde el pitido inicial su ambición adelantando sus líneas y recuperando balones peligrosos en los primeros compases. Ante esta alta presión Bernardo Silva optó por retrasar su posición para ayudar en la salida asumiendo un rol organizador muy similar al que desempeñaba habitualmente en su etapa en el fútbol inglés.
Con el paso de los minutos el conjunto blanco logró hacerse con la posesión frente a un bloque visitante muy bien estructurado. El Leipzig defendía con sus once hombres perfectamente ordenados y esperaba su momento para salir al ataque con peligro. Tras un primer aviso de Nkunku llegó el gran susto para la afición local.
Rüdiger tuvo que realizar un corte providencial para frenar el avance de Rómulo Cardoso cuando este ya se marchaba en solitario hacia la portería de Courtois.
El plan ofensivo madridista pasaba claramente por volcar el juego hacia el perfil derecho donde se asociaban Arda Güler y Bernardo. A ellos se sumaban las constantes incorporaciones de Fede Valverde que actuando como lateral no dejaba de pisar línea de fondo y forzar saques de esquina. De esa conexión nació la ocasión más clara.
Mbappé filtró un pase magnífico para Güler quien asistió rápidamente a Bernardo. El portugués intentó un remate de tacón forzado por la velocidad del envío y terminó perdonando el primer tanto.
El Madrid incrementó el ritmo de juego pero careció de la precisión necesaria. Vinicius lideró un contragolpe prometedor aunque erró el pase final hacia Bellingham cuando ya pisaban el borde del área. En la zona contraria Cardoso seguía generando serios problemas a la zaga blanca gracias a su envergadura. El atacante sacó un potente zurdazo cruzado que obligó a Courtois a realizar una soberbia intervención abajo.
La respuesta local llegó de inmediato con una veloz carrera del extremo carioca finalizada con un disparo angulado que neutralizó bien el guardameta Vandevoordt.
Al superar la media hora el empate reflejaba fielmente la igualdad del choque. El equipo local mostraba ciertas vulnerabilidades defensivas en las bandas especialmente con Valverde que sufría ante la habilidad de Nusa y se veía obligado a cometer faltas tácticas para frenar sus avances. Una pérdida de balón de 'la tortuga' en zona de riesgo evidenció que el cuadro visitante controlaba el ritmo y merodeaba el gol impedido únicamente por las intervenciones del portero belga.
Cuando todo apuntaba al empate sin goles al descanso el Madrid asestó el golpe definitivo. Una excelente triangulación ofensiva permitió a Güler abrir a la derecha para Valverde. El jugador uruguayo envió un centro raso y durísimo que el mediapunta turco remató de primeras.
El meta visitante logró rechazar el esférico pero lo dejó sin sostener en el área pequeña. Allí apareció Bernardo Silva con gran instinto goleador para empujar la pelota a la red y otorgar una valiosa ventaja a su equipo.
Arrolladora segunda parte
Tras el paso por los vestuarios el conjunto local saltó al césped con una marcha más buscando sentenciar el duelo lo antes posible. Fede Valverde rozó el segundo tanto nada más reanudarse el juego con un potente disparo esquinado que provocó una intervención milagrosa del guardameta Vandevoordt.
La insistencia blanca tuvo premio rápidamente gracias a una magnífica jugada colectiva. La acción acabó en los dominios de Arda Güler y el talento turco remachó la jugada para ampliar la ventaja en el marcador. Lejos de conformarse y dormir el partido el equipo madridista continuó asediando la portería rival. Valverde convertido en un auténtico avión por su banda derecha protagonizó una galopada tremenda por pura potencia y sirvió un pase atrás que Güler remató muy centrado perdonando el tercero de la noche.
El absoluto dominador del centro del campo fue Bernardo Silva. El mediocampista portugués ofreció un despliegue físico y táctico descomunal multiplicándose por todas las zonas para crear juego y recuperar balones. Apoyado en la tremenda solidez de Eduardo Camavinga el luso marcó el ritmo a su antojo jugando por ambas bandas.
El tramo final del choque se transformó en un espectacular intercambio ofensivo. El astro francés firmó el tercero con una definición maravillosa. Tras recibir un pase retrasado perfecto de Diomande el delantero paró el esférico levantó la cabeza y dibujó una parábola magistral desde el pico del área directa a la red.
La alegría duró poco porque el Leipzig reaccionó casi en la siguiente jugada recortando distancias gracias a Gomis que definió con acierto al quedarse completamente solo ante Thibaut Courtois tras una buena combinación por el centro.
El colofón definitivo estaba reservado para el costamarfileño. En un contragolpe fulminante Brahim frenó en el borde del área y asistió al jugador costamarfileño quien sin dejar caer la pelota empalmó un disparo seco y durísimo. El balón entró como un auténtico obús rozando la escuadra y certificaba la goleada para afianzarse entre los ocho primeros de la liguilla.