El PSOE ha criticado la decisión del Tribunal Supremo de suspender cautelarmente el derecho al voto de los nacionalizados mediante la denominada “ley de nietos” y ha exigido al alto tribunal que resuelva el fondo del asunto con rapidez. “Votar jamás puede ser un peligro. El derecho a voto es sagrado en democracia”, ha defendido la formación socialista, que rechaza el argumento de que la incorporación de estos ciudadanos al censo pueda afectar a la objetividad de las próximas elecciones.
La portavoz del PSOE, Montse Mínguez, ha pedido al Supremo que adopte cuanto antes una decisión definitiva ante la trascendencia de una medida que afecta a ciudadanos que ya tienen reconocida la nacionalidad estatal. La denominada “ley de nietos”, incluida en la Ley de Memoria Democrática, permite acceder a la nacionalidad a los descendientes de personas que abandonaron el Estado durante la Guerra Civil y la dictadura.
La Junta Electoral acata la decisión
La reacción del PSOE se produce después de que el Supremo acordara suspender cautelarmente la inscripción electoral de parte de los nacionalizados mientras determina si cumplen los requisitos establecidos para ser considerados descendientes de exiliados.
La Junta Electoral Central ha acordado acatar el requerimiento, aunque con división entre sus integrantes, y deberá desglosar las inscripciones realizadas al amparo de la norma. Los socialistas sostienen que sembrar dudas sobre estos electores supone cuestionar un derecho fundamental y reclaman que la situación se resuelva antes de las próximas elecciones generales.