Política

El PNV se reivindica frente a un PSE que "disculpa los incumplimientos" de Sánchez

Esteban cuestiona el foralismo del PP ahora que se ha "entregado" a Vox en las elecciones generales, y recrimina a EH Bildu que no tenga "proyecto" y sí "mucha pancarta y alfombra roja" para el presidente español
El presidente del EBB del PNV, Aitor Esteban, con los cabezas de lista al Congreso y el Senado para las generales del 29 de noviembre / Efe

El PNV afronta las elecciones generales del 29 de noviembre con el reto de que cale su mensaje y presentarse ante la ciudadanía como el único partido que tiene exclusivamente como brújula a Euskadi y sus necesidades, en contraposición a otras candidaturas que tienen otras obediencias y tienen que rendir cuentas en otros despachos: o bien dependen de sus direcciones en Madrid (PSE y PP), o son sumisos a la ultraderecha de Vox porque la necesitan para gobernar (de nuevo, el PP), o han mantenido una férrea lealtad hacia el presidente Sánchez para presentarse ante la ciudadanía como un referente en la lucha contra la derecha (EH Bildu). El presidente del EBB, Aitor Esteban, no ha dejado títere con cabeza en un mitin de precampaña celebrado este domingo en la huella de Artxanda, el monumento dedicado a los gudaris y milicianos que combatieron al fascismo, y que le ha servido para reivindicar la trayectoria de su partido, y para hacer un recorrido histórico desde el primer Gobierno Vasco de Aguirre y el exilio, hasta la recuperación de las instituciones y el autogobierno una vez reinstaurada la democracia, y los nuevos retos que afrontan ahora los jeltzales. Aunque el PNV ha sido el socio de investidura del socialista Pedro Sánchez en las Cortes estatales, en el transcurso de estos años también se han producido algunos choques con las medidas en materia de vivienda o fiscalidad que Sabin Etxea entendía que vulneraban el autogobierno o no serían aceptadas por la clase media, y ahora sigue prometiendo que no pondrá "alfombras rojas ni azules" (ni al PSOE ni al PP). Y quiso alertar, por el contrario, de que "el PSE funciona como una sucursal: aquí promete defender la agenda vasca, pero en Madrid justifica los retrasos, disculpa los incumplimientos, incluso alienta públicamente que no se transfieran las competencias estatutarias y, cuando los intereses de Euskadi chocan con los del PSOE, siempre priorizan el de su partido por encima del país".

Esteban lo dejó ahí, pero sus palabras llegan tras las declaraciones del líder de los socialistas vascos, Eneko Andueza, que lleva meses negándose a la transferencia del puerto de Pasaia y a que salga del catálogo de interés general del Estado, y también ha quitado presión a Sánchez en otras ocasiones, como ocurrió cuando acusó a la consejera Maria Ubarretxena de acudir con posiciones de máximos sobre la gestión de los aeropuertos. La cuestión de los puertos es especialmente sangrante para el PNV, porque Esteban anunció en su momento que había apalabrado la salida de Pasaia del catálogo de interés general en la negociación de los Presupuestos estatales que quedaron frustrados por el adelanto de las elecciones catalanas. El PSE ganó las generales de 2023 en la comunidad autónoma vasca por los llamamientos al voto útil para frenar la entrada de la ultraderecha en el Gobierno español, pero el PNV alerta de que las formaciones de obediencia estatal se deben a sus direcciones en Madrid. El PNV asegura que actuará sin sumisión, ni al PSOE ni al PP.

"Ni alfombras rojas ni azules. No vamos a entregar apoyos por adelantado ni a convertirnos en secundarios de ninguna estrategia estatal. Y menos con el PP: es el partido perdido, sin proyecto propio y completamente entregado a Vox. En Gipuzkoa ha llegado al extremo de retirar su candidatura al Senado y pedir abiertamente el voto para la extrema derecha. Ya ni siquiera disimulan: para que Feijóo llegue a la Moncloa, están dispuestos a borrar sus propias siglas y convertir a Gipuzkoa en moneda de cambio de sus pactos con Abascal. No son una alternativa moderada, sino la mano que abrirá la puerta del Gobierno a Vox. Y dirán que defienden los fueros. ¡Anda ya!", alertó.

A EH Bildu le recriminó su "alfombra roja" a Sánchez, como habría quedado en evidencia esta misma semana en la Diputación Permanente: le afea a la izquierda abertzale que fuera el único partido que no pidió responsabilidades políticas al ministro Óscar Puente tras la tragedia ferroviaria de Urda aunque el propio socialista era consciente de que tenía que dar un paso atrás y dimitió al final de la sesión. "Hasta él tuvo más sentido de la responsabilidad", lanzó Esteban. "EH Bildu no tiene las manos libres, las tiene atadas a Pedro Sánchez. Aquí alza la voz contra todo, y allí agacha la cabeza ante el Gobierno español. Al PNV le exige absolutamente todo, y al PSOE se lo perdona absolutamente todo. Aquí presume de firmeza, y en Madrid ejerce de muleta. No tiene autonomía política: tiene obediencia de bloque. Su campaña se limita a pedir el voto para un bloque porque no tiene agenda vasca propia. Mucha pancarta y mucha foto pero, cuando se apagan las cámaras, queda la realidad: cero ideas, ningún proyecto, y alfombra roja para Sánchez", lanzó.

No respaldarán "nunca" un Gobierno que imponga un Estado "uniforme"

Esteban repitió que no apoyarán un Gobierno del PP y Vox, y que en 2023 ya le negó los votos que le hacían falta a Alberto Núñez Feijóo para sacar adelante su investidura. Y avisó de que tampoco van a facilitar que entre en la Moncloa ninguna opción política con una agenda que pretenda imponer un Estado "uniforme". "Tenemos muy claro dónde ponemos el límite: no vamos a apoyar nunca un Gobierno que amenace los derechos y libertades, que quiera recortar el autogobierno vasco o negar nuestra identidad imponiendo una España uniforme y centralista. ¡Nunca! No vamos a facilitar el camino a un Gobierno que quiera acceder a Moncloa con esa agenda", descartó.

En cualquier caso, Esteban repitió que una opción política no se define únicamente señalando aquello a lo que se opone, porque "la democracia no puede reducirse a levantar una pancarta". Lo que quiere hacer el PNV es, según enumeró, dar respuesta al problema de la vivienda, las necesidades de la industria, la preocupación por la seguridad o abordar la migración "desde la madurez, sin ingenuidades, y sin convertir a las personas en instrumentos de confrontación política, sabiendo que gestionar significa ordenar, integrar, exigir responsabilidades y garantizar derechos". Y "toca seguir desarrollando nuestro autogobierno". "Nos toca mantener la antorcha de la nación vasca, para que no le marquen desde fuera qué es lo que debe pensar o hacer", proclamó.

08/11/2026