El PNV ha situado la vivienda como una de las principales preocupaciones en Debagoiena y ha presentado un plan con el que propone impulsar más de 750 pisos de protección oficial y tasados en distintos municipios de la comarca, con especial atención a las necesidades de las y los jóvenes.
La formación jeltzale denuncia que la promoción de vivienda protegida ha quedado "prácticamente estancada” en gran parte de Debagoiena durante los últimos años, “con la excepción de Arrasate en el periodo 2015-2023, cuando el municipio estuvo gobernado por el PNV”. Así lo señalaron representantes comarcales del partido durante la rueda de prensa conjunta en la que dieron a conocer una propuesta diseñada para hacer frente a una situación que califican de “crisis residencial estructural”.
Según explicaron, esta crisis viene marcada por el envejecimiento del parque de viviendas, la paralización de nuevas promociones, el elevado número de inmuebles vacíos y la escasez de suelo urbanizable disponible, que en algunos municipios se sitúa “prácticamente al 0%”. A ello se suma, aseguran, un incremento sostenido de la demanda, especialmente entre jóvenes y familias con rentas bajas.
Además, advirtieron de que más del 50% del parque residencial de varias localidades es antiguo y requiere medidas de rehabilitación que, a su juicio, no se están impulsando con la intensidad necesaria.
Arrasate: más de 50 solicitudes por cada 100 habitantes
De acuerdo con los datos aportados por la formación jeltzale, Antzuola, Bergara, Elgeta, Eskoriatza y Oñati no han registrado viviendas protegidas finalizadas desde 2017. En el caso de Oñati, el PNV lamentó que el municipio haya pasado “de una gestión ejemplar en 2011 a no ofrecer ninguna vivienda protegida en los últimos siete años”.
El PNV destacó, a su vez, que Arrasate supera las 50 solicitudes de vivienda por cada 100 habitantes, mientras que Bergara y Antzuola presentan elevados niveles de demanda y bajos índices de adjudicación de VPO. Los ediles y portavoces jeltzales insistieron en que en Elgeta y Antzuola no se conceden licencias de obra nueva desde 2018, una situación que, según apuntaron, evidencia “la necesidad urgente de reactivar la política de vivienda en la comarca”. A esta situación se suma, la elevada tasa de inmuebles vacíos en ambas localides - en Elgeta alcanza el 21,43%, y en Antzuola, el 17,31%-, factores que consideran que agravan aún más el déficit habitacional.
354 nuevas viviendas en Oñati
Ante este escenario, EAJ-PNV pone sobre la mesa un plan de actuación comarcal con diferentes desarrollos urbanísticos. En Arrasate, plantea la construcción de 166 pisos en el antiguo solar de Polmetasa y el colegio La Merced, con presencia de vivienda protegida.
En Oñati, apuesta por desarrollar 252 pisos en el ámbito de Lazarraga, de los cuales 164 serían VPO, además de otros proyectos en Kurtzekua y Kurtiderixia, hasta alcanzar un total de 354 nuevas viviendas, en mayor medida tasadas.
Bergara: pisos para jóvenes en el antiguo Miguel Altuna
En Bergara, la propuesta pasa por transformar el antiguo edificio de Miguel Altuna en viviendas públicas destinadas principalmente a jóvenes. En Eskoriatza, el plan contempla la construcción de un centenar de pisos en Santa Marina y San Juan Kale.
Por su parte, en Elgeta, el planteamiento se centra en la regeneración del espacio de Torrealdea para habilitar 24 viviendas de alquiler protegido y tasadas, mientras que para Antzuola y Aretxabaleta reclaman activar suelo urbanizable que permita la construcción de nuevas promociones residenciales.
“Inacción de EH Bildu”
Los representantes jeltzales recalcaron en que la crisis de vivienda es "estructural y afecta gravemente a las generaciones más jóvenes”, y criticaron “la inacción de los gobiernos municipales de EH Bildu”.
“No podemos seguir dejando que la juventud se vea forzada a abandonar nuestra comarca debido a la falta de viviendas asequibles. Es urgente un cambio de rumbo y un compromiso firme con la construcción de pisos para todos”, manifestaron.
Reivindicaron, asimismo, las medidas impulsadas desde el Gobierno Vasco y la Diputación Foral de Gipuzkoa para facilitar el acceso a la vivienda, entre ellas los programas Gazteaval y Gaztelagun, así como las deducciones fiscales dirigidas a jóvenes y familias numerosas para compra o alquiler.
Concluyeron su comparecencia reclamando “la activación inmediata de suelo urbanizable, la colaboración interinstitucional y una apuesta decidida por la vivienda pública” para responder a la situación residencial que atraviesa Debagoiena.