Actualizado hace 5 minutos
Las fuertes lluvias de la madrugada y la mañana del miércoles no han amilanado a los baserritarras y, fieles a la tradición, se han dado cita en el barrio azkoitiarra de Madariaga para festejar el día de San Isidro Labrador.
Lluvia y frío
Las trombas de agua que han caído a lo largo de la noche han tenido continuidad por la mañana.
Las tormentas se han visto acompañadas de una temperatura francamente bajas, que apenas rondaba los 7º en Madariaga a las 11.00, lo que no invitaba en absoluto a abandonar el calor del hogar.
Sin embargo, a medida que se acercaba la hora de la misa, el entorno del barrio se ha ido llenando paulatinamente de vehículos, pese a que la lluvia seguía haciendo acto de presencia.
Una ermita con historia
De hecho, los asistentes han ido concentrándose, poco a poco, en la ermita, una construcción cuyos orígenes se remontan a 1841.
La ermita se erigió en respuesta a la demanda de los vecinos de la zona, que reclamaban un recinto religioso en el que poder dar salida a su fe, ante las dificultades que suponía tener que desplazarse a la parroquia situada en el casco urbano de Azkoitia.
Restauración
185 años después, la ermita no solo sigue en pie, sino que presenta una aspecto inmejorable tras la profunda restauración de la que ha sido objeto hace unos pocos años.
La reparación del tejado se acompañó de una profunda renovación del interior que dio como resultado un conjunto francamente espectacular.
Llama la atención en particular el retablo, una obra policromada de factura moderna presidida por la imagen de San Isidro Labrador, protagonista de la jornada de ayer.
La lluvia ha dado tregua suficiente como para que la procesión haya podido celebrarse.
Pendientes de la climatología
Sin embargo, todavía quedaba saber si la climatología iba a dar un respiro y la imagen del patrón de los baserritarras iba a poder hacer gala de ese protagonismo y salir en procesión.
Lo cierto es que no han faltado las dudas entre los presentes. El párroco de Azkoitia, Felix Azurmendi, tampoco las tenía todas consigo pero confiaba en que, al igual que ha sucedido en otras ocasiones en las que la lluvia ha pendido como una amenaza sobre la celebración, la procesión iba a poder llevarse a cabo.
”En los últimos 13 años no ha fallado ninguna vez y creo que este año también se va a poder celebrar”.
Bendición de los campos
Afortunadamente, la lluvia se ha tomado un respiro y ha dado pie a que los fieles salieran al frontón tras la figura de San Isidro para completar el pequeño recorrido.
Durante el acto, el párroco de Azkoitia ha tomado la palabra para bendecir a los asistentes y proceder a la bendición de los campos, buscando la protección de San Isidro para que las cosechas sean propicias y los baserritarras disfruten de un buen año.
Mali, Roma y Gipuzkoa
A continuación, han vuelto a entrar a la pequeña y coqueta ermita para participar en la celebración de la misa.
Durante su desarrollo, Félix Azurmendi ha estado acompañado por Florence Koné.
Este religioso es obispo en Mali y ha llegado al País Vasco tras completar una estancia en Roma.
La visita tiene como objeto agradecer el apoyo que el Obispado de Gipuzkoa dio a un religioso amigo suyo, originario también del país africano, durante el tiempo que estuvo luchando contra el cáncer.
Esta estancia le ha llevado a acercarse a Madariaga, para compartir con sus vecinos el día de San Isidro.
Las voces del coro han acompañado a la imagen de San Isidro durante la procesión.
Terrorismo yihadista
En el desarrollo de la misa ha tenido la oportunidad de compartir con los fieles presentes en el oficio el difícil momento que atraviesan los católicos en su país.
Esta situación tiene reflejo en la amenaza del terrorismo yihadista, que tiene entre sus objetivos a los miembros de la religión católica.
Los ataques y las amenazas a los centros docentes que gestionan son constantes, llevando a los católicos a una vivir una realidad insoportable.
Esta situación se ha visto agravada por el posicionamiento del gobierno del país, que ha retirado las ayudas a los centros de enseñanza católicos.
"Hamaiketako"
Tras la misa, los asistentes se han reunido en torno a las mesas instaladas en el pequeño frontón cubierto anexo a la ermita.
Allí han disfrutado de un sabroso hamaiketako, a salvo de la lluvia y satisfechos por haber cumplido un año más con la tradición de celebrar el día de San Isidro en Madariaga.