Actualizado hace 10 minutos
Esta campaña electoral va a ser la primera en la que usted asuma el protagonismo tras la salida de Aitor Esteban del Congreso para presidir el EBB. ¿Cómo lo afronta?
Con mucha responsabilidad, ganas, y un buen equipo en las listas.
¿Le han confirmado que va a repetir como portavoz en el Congreso, o será un tándem con Eneko Goia, que es la novedad por Gipuzkoa?
Más allá de protagonismos personales o de quién es portavoz o deja de serlo, lo que a mí me gusta es trabajar en equipo, porque todos nos complementamos y somos necesarios.
¿Y cómo interpreta en clave interna que el EBB propusiera a Eneko Goia y a Gorka Urtaran, a quienes una parte de las bases había propuesto como candidatos alternativos a presidir las ejecutivas de Gipuzkoa y Araba? ¿Se pretende garantizar que haya unidad?
Tanto Eneko Goia como Gorka Urtaran son dos personas con un bagaje político importante que han tenido responsabilidades institucionales, que conocen Euskadi, son muy válidos y tienen proyección política. Tienen mucho que aportar.
Si ya es complicado de por sí que en unas elecciones generales se escuche el mensaje de los partidos nacionalistas vascos y catalanes por la polarización entre Sánchez y Feijóo, ahora hay que sumarle la controversia que ha estallado en el PNV de Bizkaia por la elección de su candidata a diputada general. ¿Le suscita algún tipo de reflexión? ¿Deberían cuidarse las formas para que no interfiera en la campaña de las generales, o incluso revisar los plazos del proceso?
Yo soy afiliada al PNV, y lo que tengo que hacer es respetar los procesos internos. Sobre este tema no tengo nada que decir, y lo que tuviera que decir lo diría dentro de mi batzoki. Coincide con otro proceso electoral, pero tengo que respetar los tiempos y lo que decidan los afiliados.
¿Usted lo calificaría de crisis interna entre el BBB de Iñigo Ansola y el EBB de Aitor Esteban?
Lo que se demuestra es que en este partido hay debate. En otros partidos, los procesos no son conocidos y hasta última hora no se sabe, porque se eligen a dedo a los candidatos.
La convocatoria de las generales llega sin haber cerrado todas las transferencias del Estatuto de Gernika. Quedan las más relevantes políticamente, como las prestaciones de la Seguridad Social. ¿Tienen algún indicio de que Pedro Sánchez esté dispuesto a seguir negociando, o en privado ya les ha emplazado a una próxima legislatura, quizás como baza para negociar su investidura?
Lo que está claro es que, si tiene capacidad para aprobar decretos, también lo podría hacer para alguna transferencia más. Pero, personalmente, yo creo que no va a dar ese paso. No sé si lo va a aprovechar como baza para la siguiente legislatura o cómo lo va a aprovechar. Lo que sí tengo claro es que, esté quien esté gobernando en el futuro en el Estado, el PNV va a estar ahí apostando para que todas estas transferencias pendientes y el reconocimiento de Euskadi para el nuevo estatus político estén sobre la mesa, porque lo que nos mueve es Euskadi más allá de los bloques. Queremos ser decisivos para tomar esas decisiones que le importan a la ciudadanía vasca más allá de quién sea el socio en la Moncloa.
“ Gobierne quien gobierne en el Estado, el PNV pondrá sobre la mesa todas las transferencias y el nuevo estatus político ”
¿Qué protagonismo van a tener en el próximo programa electoral del PNV las transferencias de pensiones o las migratorias?
El Estatuto de Gernika lleva cuatro décadas largas incumplido. No vamos a cejar. Y también necesitamos un nuevo estatus político porque, evidentemente, cuando se aprobó el Estatuto no se contemplaba la migración. Debemos tener capacidad de decidir desde el inicio y en la planificación, no ser una voz que sea escuchada al final del proceso. La migración es necesaria porque tenemos un reto demográfico, pero tiene que ser ordenada en un proceso vinculado al trabajo y a una integración positiva, obligaciones y derechos y que no haya discriminación.
Antes del adelanto electoral, retomaron las conversaciones de los Presupuestos. Algunas cuestiones estaban pactadas desde el primer intento fallido de 2024. ¿Ha quedado algo apalabrado? ¿Sánchez tiene intención de retomar esa senda de colaboración en una próxima legislatura basándose en esos compromisos presupuestarios?
Estuvimos reunidos con el ministro de Hacienda, pero se ha interrumpido por el adelanto electoral. No hay un seguimiento sobre la mesa.
¿Qué llegaron a apalabrar? En su momento, hablaron de las tasas de reposición de los funcionarios...
Sí, esas tasas estaban además en los acuerdos de investidura. Iban a ser parte de la letra, y otros temas que estábamos negociando. Se retomará cuando se pueda retomar.
Pero, cuando habla de “retomar”, ¿existe el compromiso de mantener la senda de colaboración con el PSOE tras las elecciones?
Ya veremos después de las elecciones quién está en Hacienda y qué es lo que se propone, y ya veremos qué Congreso se conforma. Lo que queremos es ser decisivos, porque luego habrá que hablar de todas estas necesidades que tiene Euskadi y de cómo se implementan.
El PNV dice que hay que mirar más allá de los bloques pero, además de ser un mensaje electoral, ¿anticipa la posición que va a tener el PNV ante el futuro Gobierno español? Tras la experiencia con Sánchez, ¿se les han quitado las ganas de vincularse a través de un pacto de investidura, y prefieren tener las manos libres gobierne quien gobierne, ir votación a votación y no comprometerse a dar una estabilidad?
Bueno, tenemos un pacto de investidura con el PSOE que se ha cumplido en más de un 75%. No ha sido siempre lo más fructífero, pero se ha llegado a acuerdos importantes, ha habido 14 transferencias del Estatuto de Gernika, se ha ampliado un 50% la capacidad eléctrica de la industria vasca, la Ertzaintza está en los puertos, el Estado va a financiar el 50% de la dependencia… La lista es larga. La legislatura ha terminado algo antes, y se han quedado temas en el tintero que tendremos que retomar. Usted habla de estabilidad. Siempre es conveniente que los gobiernos que inicien la andadura tengan estabilidad. Luego está lo que interesa a Euskadi. Son cosas diferentes. Si queremos defender a Euskadi, tendremos que ir con voz propia. El PNV no está para poner o quitar gobiernos. Los 18 diputados de la CAV no van a decidir quién está gobernando, pero sí van a decidir qué políticas se hacen para Euskadi. Nosotros no vamos a hacer seguidismo ni vamos a ser muleta de nadie. Los diputados del PP de la CAV han hecho seguidismo del PP, los socialistas han hecho seguidismo del PSOE; los de Sumar, de Sumar; y los de EH Bildu, del PSOE. Vamos a defender lo que más interese a Euskadi. Lo que demostramos al inicio de la legislatura pasada es que no vamos a propiciar un gobierno del PP y Vox, ni vamos a permitir ninguna involución democrática. El PNV siempre ha estado con la democracia y contra el totalitarismo. No sé si todos los partidos pueden decir lo mismo.
“ Quiero distinguir entre el PP y Vox, pero el PP está haciendo seguidismo de Vox y, según las encuestas, lo va a necesitar. Ahí no estaremos ”
Si el Gobierno fuera del PP en solitario, ¿también sería un gobierno de involución democrática?
Quiero distinguir entre el PP y Vox, pero también quiero poner sobre la mesa que, últimamente, el PP está haciendo seguidismo de las políticas de Vox. Ha asumido ya que, para gobernar, puede necesitar a Vox y, en aquellos sitios donde gobierna, va de su mano. Un gobierno del PP con Vox va a suponer una involución democrática, y el PNV no va a estar.
¿El PNV estaría dispuesto a tender la mano al PP para evitar que se eche en brazos de Vox y evitar esa agenda contra la memoria histórica o contra el autogobierno?
No tengo una bola mágica, pero el PP, según todas las encuestas, va a necesitar de Vox para gobernar.
¿El PNV ha pensado en algún momento que todo este viaje con Pedro Sánchez desde la moción de censura no ha merecido tanto la pena? Han tenido que tragarse algún sapo, como ocurrió con la ‘Ley del solo sí es sí’ de Podemos, o las acusaciones de corrupción al PSOE. ¿En algún momento han dudado?
El PNV ha sido muy duro con los comportamientos del PSOE, los casos Cerdán y Ábalos. Sí es verdad que Sánchez ha jugado a veces con poca humildad. Sabiendo que no tiene una mayoría suficiente en el Congreso para sacar adelante los proyectos de ley, ha jugado como si la hubiera tenido. Le ha faltado mayor negociación.
¿Cuál es el objetivo del PNV para las elecciones generales: ganarlas aunque no es la primera vez que triunfan fuerzas estatales, o bien conservar el grupo propio (5 escaños)?
Ganarlas. Y conservar el grupo.
En 2023, ya intentaron superar esa polarización pero, aun así, el PSE ganó en la CAV. ¿Con qué argumento nuevo intentarán convencer para que el voto no se vaya al PSE o incluso a EH Bildu, que se quedó a mil papeletas de distancia?
Somos el único grupo que defiende los intereses de Euskadi sin ningún tipo de interferencia en Madrid. Y somos un partido respetuoso, que lo hace acordando.
¿El voto a los socialistas vascos serviría para frenar a Feijóo pero no para defender el autogobierno? Visto lo visto con la transferencia del puerto de Pasaia, ¿el PSE es una ayuda o es un obstáculo?
El PSE, cuando va a Madrid, se convierte en el PSOE y está en su grupo. Cuando hay que poner la balanza, siempre gana lo estatal. Nosotros no tenemos esa contrabalanza.
¿Y la balanza de EH Bildu, que también es un partido exclusivamente vasco? Ustedes llegaron a decirle que propusiera su frente común al PSOE y no al PNV porque coincide en más votaciones con Sánchez...
No han sido críticos, y han coincidido en prácticamente todas las votaciones. No ha habido una crítica desde la visión de Euskadi al Gobierno. Ha primado más “estar al lado de”, que hacer una defensa del autogobierno. Me extraña mucho: cuando llegas a Euskadi, escuchas lo que dicen los líderes de EH Bildu de la defensa de un nuevo estatus y la independencia; y en Madrid todos los días se juega una partida para no perder autogobierno y mejorarlo, y en esa partida, no los encontramos de socios. No son nuestra pareja de mus. A veces pensamos que estamos jugando al mus solos, también contra nuestra pareja, por decirlo de alguna manera.
“ Me pregunto si Bildu no está ayudando a crear una ola reaccionaria en Euskadi. Vox no tiene escaño. No vayamos a dárselo nosotros ”
Bildu está lanzando mensajes con moral de victoria sobre el triunfo de Sánchez. ¿Ustedes también lo harán, o en cualquier circunstancia podrían jugar sus cartas?
EH Bildu tiene poco programa, hacer frente a la ola reaccionaria en Euskadi. Pero Vox no tiene diputados vascos. Me pregunto si, en esa reacción, no están ayudando a que se cree una ola reaccionaria en Euskadi. El PNV no tiene que demostrar nada. Hemos ido contra el totalitarismo y cualquier involución democrática.
¿Quiere decir que EH Bildu le está dando a Vox un protagonismo que no tiene? ¿Y que lo hace de manera intencionada para engordar a Vox y buscar esa confrontación?
No digo que quiera engordar a Vox, pero sí está buscando esa confrontación, porque evita hablar de su programa electoral. Cuando vas creando una ola en contra de otra ola reaccionaria, alguien se te va a acabar poniendo enfrente cuando calientas el ambiente. No es muy responsable. Lo que estamos viendo es que no nos tomamos el tiempo necesario para explicar nuestros proyectos, para crear más confianza de la ciudadanía en el sistema democrático. Hay que responder con contundencia a toda involución democrática, pero de manera inteligente y no solo con una pancarta buscando que alguien se te ponga enfrente para validar tu proyecto. Vox no tiene escaño vasco. No vayamos a dárselo nosotros.
Si se confirma la mayoría absoluta PP-Vox, ¿cuál sería la utilidad de votar al PNV más allá de recurrir en tribunales los ataques al autogobierno o apelar a la movilización social?
¿Qué utilidad tendría votar a otro partido si ganan PP y Vox con mayoría absoluta? Tenemos que tener voz, porque un partido estatal se debe a sus siglas estatales.
“Si se criminaliza al rentista, no habrá vivienda de alquiler”
Vaquero está “en contra de la especulación”, pero recuerda que el 81% de la vivienda de alquiler vasca está en manos de pequeños propietarios: “No es Carabanchel”.
¿Sabe si Pedro Sánchez tiene la intención de volver a recurrir a la diputación permanente para convalidar otros decretos? ¿Hasta qué punto está dispuesto a darle cobertura el PNV? Habrá medidas que sean difíciles de rechazar, sobre todo, si tienen que ver con las pensiones pero, por otro lado, les pesará contribuir a la precampaña del PSOE...
No es lo deseable recurrir a los decretos leyes durante un periodo parlamentario normal, y menos durante este periodo, a no ser que sea algo de urgente necesidad. Pero no es algo que decidimos nosotros, sino el Consejo de Ministros, y luego lo lleva a una diputación permanente y te tienes que posicionar con tu voto. Somos un partido responsable, y tendremos que tener una posición cuando lleguen los decretos. Se siguen aprobando, también en relación con la dana y el estrecho de Ormuz. Con los de vivienda, se intentará que vayan al final, lo más cercanos que sea posible a la campaña electoral.
Hace unas semanas, el debate estaba centrado en la migración y en la seguridad, lo que podría perjudicar a la izquierda porque no tiene un discurso tan articulado en esas cuestiones. Pero el eje ha girado hacia la vivienda. ¿Beneficia solo a la izquierda y coloca al PNV en una posición de debilidad como deslizan EH Bildu y algunas voces del PSE?
Una cosa es lo que intenta proyectar sobre todo EH Bildu, y otra cosa es qué ofrece exactamente EH Bildu, porque no se ve un salto desde su marco teórico al práctico. El lehendakari le preguntó el otro día qué va a hacer en sus ayuntamientos (para ceder suelo y construir vivienda). EH Bildu votó en contra de la ley del suelo y rehabilitación urbana que hubiera permitido agilizar los trámites, una propuesta que llevamos con los socialistas para construir más vivienda y en plazos menores y dar mayor seguridad a los planes urbanísticos, que nos pasamos más de 12 años aprobando. El PNV quiere defender y proteger al vulnerable, pero siendo conscientes de que en estos momentos en Euskadi el 81% de la vivienda en alquiler está en manos de pequeños propietarios. El 16% está en manos del Gobierno Vasco, y un mercado muy residual es de grandes propietarios y algún fondo. El señor Matute (Bildu) habla de vivienda como si viviera en Carabanchel o Barcelona. Con el PSE acabamos de aprobar Alokaplus en el Gobierno Vasco, una protección a los pequeños propietarios para que saquen sus viviendas al alquiler. La vivienda en Euskadi está en manos de esos rentistas a los que se criminaliza. No tenemos que hacer política con la realidad de Viena, que es otra. Nosotros no tenemos un 75% de personas que viven de alquiler y un 55% de vivienda de alquiler pública. Ya quisiéramos.
Después de rechazar el segundo decreto de vivienda, de prórroga automática de los alquileres, les dijeron que el propietario no tiene que pagar la penalización de 12 meses de renta al inquilino si su objetivo es recuperar la casa para vivir, y les preguntaron qué otra razón puede haber para recuperar la vivienda, si no es enriquecerse y subir el precio del alquiler.
Hay una confusión que no se ha entendido bien. Hay dos decretos, el que garantiza la función social de la vivienda, que modifica 20 leyes; y el decreto de prórroga automática del alquiler, que nunca había estado encima de la mesa. En el decreto de la función social, sí aparece una prórroga de dos años para los inquilinos que paguen. Sin subida, con un 2% de tope. En el segundo, se habla de una prórroga automática y, si quieres recuperar la vivienda pero no la necesitas, le pagas 12 meses al inquilino. Si con el primero hay riesgo de que pueda salir vivienda del mercado, con el segundo, evidentemente va a salir vivienda del mercado. Puede conseguir que nos quedemos sin vivienda de alquiler, y es algo que no nos podemos permitir. Y el PNV, además, ha sido parte causante de que se incluya el tema de los fondos buitres. Estamos en contra de la especulación.
Durante los mandatos de Pedro Sánchez, ha salido Franco del Valle de los Caídos, pero no se han desclasificado los secretos oficiales, por ejemplo, de Mikel Zabalza o el 3 de Marzo de Gasteiz. ¿Por qué estos no y los del 23-F sí?
No hay interés porque, si no, lo podrían haber hecho. Esto es un negativo que tiene Sánchez con el PNV porque, además, se comprometió personalmente con Aitor Esteban cuando abandonó el hemiciclo.
¿Ve alguna contradicción en que el PNV rechace en la CAV el frente que propone EH Bildu, y Geroa Bai sí propusiera colaborar en las generales en Nafarroa?
—La situación es diferente. Es comparar lo incomparable.