Política

PNV y PSE relanzan el debate de la seguridad con un pleno para contrastar modelos

El Parlamento debatirá en una sesión monográfica antes de presentar el Plan 2026-2030, frente a quienes “ocultan” el problema o crean “alarma”. EH Bildu, asidua de estos plenos, nunca ha impulsado uno sobre seguridad
Pleno del Parlamento Vasco.
Pleno del Parlamento Vasco. / EP

No era necesario poseer una bola de cristal para adelantar que la seguridad pública iba a ser un debate nuclear en este nuevo curso parlamentario. Tras encarrilar la mesa de salud y dedicar el primer año de la legislatura a abordar la situación en Osakidetza, el lehendakari Pradales abrió el capítulo de la seguridad para responder a la preocupación ciudadana que estaban reflejando las encuestas y que se debía, sobre todo, a la inquietud que provocan los delitos violentos en determinados barrios de las zonas urbanas. Por ello, el departamento de Bingen Zupiria puso en marcha el Basque Segurtasun Foroa para recabar las propuestas de las distintas policías, los servicios de emergencias y otros agentes sociales, con una mirada más integral que abarcaba también la sensación de fragilidad que han ocasionado crisis mundiales como la pandemia o las emergencias climáticas. Después de celebrar 33 reuniones, el trabajo quedó visto para sentencia antes del verano y, con ese material y otras aportaciones, Zupiria asumió el compromiso de presentar antes de que acabe este año el Plan de Seguridad 2026-2030. Precisamente en puertas de que se presente ese plan, los dos socios de Gobierno, PNV y PSE, han registrado de manera conjunta en el Parlamento Vasco una solicitud para celebrar un pleno monográfico sobre "la situación, los retos y las políticas de seguridad pública en Euskadi", con la intención de compartir y debatir también sobre esas aportaciones del foro de seguridad. La petición la tiene que estudiar la Mesa de la Cámara, donde PNV y PSE tienen mayoría absoluta. Aunque no se ha dado a conocer una fecha orientativa, la lógica indica que el pleno tendría que celebrarse este año, antes del parón navideño y de que se presente el Plan de Seguridad.

El debate que no ha impulsado EH Bildu

El monográfico lo han registrado de manera acordada PNV y PSE, a pesar de las discrepancias puntuales que han mantenido en cuestiones concretas como la decisión de revelar el origen geográfico de los detenidos e investigados. Y esta vez son los partidos del Gobierno los que solicitan un pleno de estas características, y no EH Bildu, la que más ha exprimido esta fórmula con la intención de confrontar modelos con el PNV. Ahora bien, EH Bildu siempre lo ha hecho para impulsar debates socioeconómicos, y nunca en materia de seguridad, un terreno donde la izquierda abertzale histórica no se mueve con comodidad tras haber incubado durante décadas un sentimiento antipolicial y de deslegitimación de la Ertzaintza por las detenciones que llevó a cabo en Euskadi con ETA aún activa. Desde el mandato de Iñigo Urkullu hasta la actual legislatura de Imanol Pradales, se han celebrado a petición de EH Bildu monográficos sobre la guerra en Ucrania, la carestía de la vida por la guerra en Irán o la situación socioeconómica en general (para abordar la necesidad de un fondo de vivienda). En materia de seguridad, no ha llegado a articular un discurso concreto más allá de las consignas clásicas de la izquierda abertzale sobre el uso proporcional de la fuerza en la Ertzaintza o el controvertido proyecto piloto de "patrulla desarmada" que llevó en su programa electoral de 2024. También se ha cuestionado su rigor por mirarse en el espejo de las series de televisión nórdicas, donde "no sacan todo el día la pistola"; los bobbies británicos porque no llevan armas de fuego (en su concepción inicial y dejando al margen algunos cambios posteriores); o por apelar a la idea que tenía en mente Telesforo Monzón para la Policía vasca, que no pudo desarrollar en la práctica por el golpe de Estado y la posterior dictadura de Franco.

A lo sumo, EH Bildu se acercó a este debate el pasado mes de mayo impulsando una moción que pedía más recursos para abordar la ciberseguridad, moción que fue transaccionada por PNV y PSE y que, no obstante, seguía sin abordar el orden público, la contención de incidentes, o un pronunciamiento más categórico sobre las pintadas o el hostigamiento que han sufrido algunos agentes. De manera puntual, el hostigamiento sí ha sido rechazado en ayuntamientos como el de Hernani pero, por parte de otros portavoces, se ha restado trascendencia a estos episodios o se ha cuestionado incluso su dimensión real al no existir testimonio gráfico en algunos casos. En paralelo, EH Bildu ha intentado contraprogramar la discusión sobre la seguridad en las calles y ha desviado el foco en varias ocasiones con el concepto alternativo de "la seguridad vital", en referencia a la calidad de los servicios públicos; y, de hecho, el último pleno monográfico sobre Irán lo calificó de esa forma. PNV y PSE han aceptado estos monográficos sobre la calidad de vida, y tanto el lehendakari Pradales como el lehendakari Urkullu en la anterior legislatura han ido más allá y han acudido con medidas concretas.

Ahora, el Parlamento Vasco abordará la seguridad en las calles, y "el debate tomaría como punto de partida las conclusiones del Basque Segurtasun Foroa". Y, precisamente, más de la mitad de las aportaciones que ha recibido el foro, casi un 58%, se refiere a la seguridad en las calles (37%), la "crisis de valores" y la pérdida de respeto a la autoridad (20,8%). Los grupos tendrán ocasión de pronunciarse sobre algunas de las propuestas que ha lanzado este foro, como la puesta en marcha de una Euskal Polizia Integral, "que garantice una mayor presencia de nuestras policías en las calles, y una mayor coordinación entre Ertzaintza, Policías locales y emergencias a partir del 112"; y "un Pacto social y político por un sistema de valores, participado y compartido" ante la crisis de autoridad no solo de la Ertzaintza y las policías locales, sino del personal sanitario, los profesores y conductores del transporte público. El foro aportó otras propuestas, como los programas de acción temprana para concienciar a los jóvenes ante las adicciones, o la violencia machista.

"Hablar de las cosas tal y como son"

En la nota de prensa enviada a los medios de comunicación, y que incluye declaraciones del PNV y el PSE, se defiende este pleno monográfico para "plantear un debate riguroso y sereno en torno a la seguridad pública en Euskadi", porque "la seguridad constituye una condición necesaria para el ejercicio efectivo de los derechos y las libertades, para la convivencia democrática y para el normal desarrollo de la vida cotidiana". "Tanto PNV como PSE defienden que proteger a las personas, sus bienes y el patrimonio colectivo, prevenir los riesgos y ofrecer una respuesta eficaz ante las emergencias son responsabilidades esenciales de los poderes públicos y forman parte de la calidad de los servicios públicos que recibe la ciudadanía", argumentan.

Joseba Diez Antxustegi, portavoz del PNV en el Parlamento Vasco

Joseba Diez Antxustegi, portavoz del PNV en el Parlamento Vasco Oskar Gonzalez

En las declaraciones remitidas a los medios, el portavoz jeltzale en el Parlamento, Joseba Díez Antxustegi, se desmarca de los dos extremos, "los que niegan los problemas de seguridad" y "los que los utilizan políticamente". En una clave similar, la portavoz socialista en materia de seguridad, Miren Gallástegui, sostiene que no se deben "negar las preocupaciones existentes en la sociedad, pero tampoco sobredimensionarlas ni alimentar discursos alarmistas". Sin citarlos, se refieren a EH Bildu por un lado, y al PP y Vox por otro. La ultraderecha crece cuanto mayor sea la percepción de inseguridad, y se alimenta de la sensación de fragilidad y la idea de que los partidos tradicionales no pueden hacerle frente. Pero el PP participa de una estrategia similar. La popular Ainhoa Domaica se ha convertido en la némesis del consejero Zupiria y este verano ha llegado a rizar el rizo tratando de implicar de manera inverosímil a la txosna de las juventudes jeltzales, Gogorregi, en un ataque contra la Ertzaintza.

"Nosotros creemos que hay que hablar de las cosas tal y como son. Hay problemas de seguridad y debemos admitirlos para poder resolverlos, porque el bienestar también es andar tranquilo por la calle. Por eso proponemos un espacio para poder analizar con sosiego, mucha serenidad y rigor un asunto que afecta directamente al día a día de todas las personas", puso en valor Díez Antxustegi. Gallástegui apeló al "rigor", y apostó por basarse en datos contrastados, en el conocimiento del territorio y de los cambios sociales, en la escucha a la ciudadanía y en la evaluación permanente de las medidas adoptadas. En estos meses, el PNV no ha querido enredarse en debates filosóficos para aclarar si la inseguridad que reflejan las encuestas es real o es solo una sensación, y cree que, si la preocupación ciudadana existe, la obligación de las instituciones es dar una respuesta, por mucho que crean que Euskadi sigue siendo un país seguro.

Por todo ello, PNV y PSE concluyen que el Parlamento "debe contribuir a construir un diagnóstico compartido, fijar las prioridades políticas y favorecer acuerdos amplios sobre el modelo de seguridad" ahora que está a punto de presentarse el plan 2026-2030. La intención de PNV y PSE es poner en conocimiento de todos los grupos parlamentarios las aportaciones que ha recibido el foro de seguridad. El lehendakari Pradales las ha expuesto ya de viva voz en un acto público, pero el debate se va a sustanciar ahora en el Parlamento en un pleno monográfico, con todo lo que ello supone a la hora de presentar y votar propuestas de resolución. Los dos partidos que forman el Gobierno Vasco consideran que, por la dimensión y relevancia de estas aportaciones, lo más conveniente es que se debata de manera oficial sobre estas cuestiones en el Parlamento. La sesión dará la oportunidad de clarificar y exponer los modelos de todos los partidos.

2026-09-11T10:13:07+02:00
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