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El Museo de Orduña está dedicando este tramo final del año a difundir, a través del arte y la creatividad, la cultura, tradiciones y problemáticas de Latinoamérica. A principios de este mes fue inaugurada la exposición ‘Activistas por la vida’, una colección de imágenes del reputado fotoperiodista Gervasio Sánchez que ponen el foco en las vidas y luchas de la población defensora de los derechos humanos y la naturaleza en Honduras y Guatemala. A esta iniciativa se ha sumado, ahora, ‘Mola Guna, un arte textil’, una interesante muestra “telas cosidas en capas superpuestas de gran colorido y diseños barrocos que llamaban molas”, explican Pedro Eguiluz y Lola Montes, propietarios de una colección de 150 piezas textiles que se podrán ver en Orduña hasta el 7 de marzo.
Ambos llegaron a Colombia “para vivir y trabajar en Bogotá” a finales de 1990 y en sus primeros recorridos callejeros de exploración por la ciudad, “nos sorprendió encontrar en las tiendas de artesanías, amontonadas y a veces enmarcadas” estas llamativas prendas. Conocidas allí con el nombre de ‘molas’, se trata de telas manufacturadas “cosidas en las dos partes, delantera y trasera, de las blusas con las que se visten tradicionalmente las mujeres Guna”, explican. A pesar del paso del tiempo, han seguido siendo creadas “por ellas mismas desde la segunda mitad del siglo XIX, cuando ya tenían redes de comercio exterior que les surtían de telas, hilos, agujas, navajas y más tarde tijeras”.
Las 'molas' se ponen en la parte delantera y trasera de las blusas
En venta en mercadillos y tiendas de artesanía
Una vez finalizada la vida útil de las blusas, esos laboriosos tejidos son recuperados “para venderlos en mercadillos y galerías de artesanías, en parejas o separados”. Seducidos casi de inmediato por las ‘molas’, Pedro y Lola emprendieron su búsqueda por los principales puntos de venta de Bogotá: Pasaje Rivas (en el puesto de Pilar), el mercado de las Pulgas del Centro o las de Usaquén, la galería del Hotel Tequendama, Artesanías de Colombia, el taller de Meyby Ríos, la tienda de Paulina Samper y “otras en las carreras 11 y 13, o en las Ferias de Artesanías anuales en la ciudad”.
A su pasión se unió el artista valenciano Monjalés Soler, veterano coleccionista de ‘molas’. Con cada nueva pieza adquirida “comentábamos juntos desde las virtudes coloristas y sus hechuras físicas, hasta los imaginativos diseños que lucían”. También pusieron en práctica su propia clasificación de estas prendas “según los motivos que mostraban, ya fueran geométricos, abstractos o figurativos”. Y en esta última categoría, son agrupadas en función de su temática: humana, zoológica, botánica o con temas arquitectónicos, automovilísticos, aéreos, con botellas y botes, objetos musicales, incluso religiosos o políticos. Incluso han llegado a encontrar algunas “influenciadas totalmente por las culturas extranjeras, con Superman incluido, distantes de la suya propia”.
Una de las piezas de la colección Eguiluz Montes de 'molas'
De vestimenta tradicional a arte textil
Esta vestimenta tradicional y propia del pueblo amerindio Guna, localizado en Panamá y Colombia, se convirtió en los años 80 del siglo pasado en su principal fuente de ingresos. Las intrincadas molas, consideradas ya como arte textil, son piezas, cosidas a mano que cuentan historias a través de sus complejos diseños y son una parte fundamental de la identidad Guna. La tradición de hacer molas se transmite de generación en generación y, hoy en día, sigue siendo una importante práctica cultural que también contribuye a su economía.
Mujer del pueblo Guna cosiendo una 'mola'
Pieza a pieza, Pedro Eguiluz y Lola Montes han ido reuniendo, en los 11 años de vida en Bogotá y Colombia, una interesante y atractiva colección de 'molas' y "una parte significativa de la misma está expuesta ahora en Orduña", destacan los responsables del Museo de la ciudad.